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¿Qué es la lógica? ¿Hay una lógica sociológica?

Arriba de derecha a izquierda: Aristóteles, Abelardo, Santo Tomás de Aquino, Guillermo de Ockham

Abajo: Boole, Frege, Russell, Gödel, Turing


 Resumen

Este artículo es una explicación de qué es la lógica formal, de su historia, de su influencia en la ciencia y, en particular, en la sociología. Se hace una revisión de cuatro teorías sociológicas, estudiando la lógica subyacente en sus planteamientos: la teoría del intercambio de Homans, la sociología de Weber, la teoría del habitus de Bourdieu y la teoría general de sistemas de Luhmann.

Abstract

This article is an explanation of what formal logic is, its history, its influence on science, and, in particular, on sociology. It includes a review of four sociological theories, examining the underlying logic in their approaches: Homans' exchange theory, Weber's sociology, Bourdieu's theory of habitus, and Luhmann's general systems theory.

Índice

  • De la lógica utens a la lógica docens
  • Un poco de historia: del ágora a la inteligencia artificial
  • Lógica y ciencia
  • Lógica y sociología
  • ¿Dónde se puede estudiar lógica?

De la lógica utens a la lógica docens

La palabra “lógica” es de esas que sirven tanto para un roto como para un descosido; forma parte del vocabulario usual (“es lógico”, “en buena lógica”, “lógicamente”…). Se usa cuando aplicamos el razonamiento a un problema y suele asociarse al sentido común. Quien va como un cabestro por la vida, dándose golpes contra la pared, carece de lógica y de sentido común; créeme, querido lector, hay mucha más gente así de la que tú crees. Me di cuenta trabajando en la protección de españoles en el extranjero: la gente hacía todo lo posible para meterse en problemas.

El problema del sentido común es su relatividad. Cada uno tiene su propia lógica, mediatizada por el origen, la cultura, la formación o el temperamento. En su variedad está su riqueza, pero también su falta de aplicabilidad universal. Por eso, desde Aristóteles(1), la lógica ha sido un proceso de destilación del razonamiento humano: buscar la estructura pura del pensamiento, no su forma coyuntural.

El filósofo norteamericano Peirce (2) denominaba lógica utens a esta lógica mundana, práctica, intuitiva y contextual que usamos para resolver los problemas diarios. Aristóteles partió de ella como materia prima y la refinó. Como un alquimista del pensamiento, quitó sentimientos, vaguedades, contextos y opiniones. El resultado fue lo que Peirce llamó lógica docens: la lógica que se enseña; la de los filósofos griegos, la Escolástica y los grandes lógicos matemáticos de los siglos XIX y XX.

Esta lógica docens es lo que hoy llamamos lógica formal: el estudio de las estructuras puras del razonamiento, liberadas de su contenido concreto. Si la lógica utens es el pensamiento en bruto —espontáneo y teñido de experiencia—, la lógica formal es su esqueleto abstracto: un sistema de reglas universales que opera con símbolos, no con emociones o contextos. Como diría Alfred Tarski (3), «La lógica no se preocupa por lo que decimos, sino por cómo lo decimos'.

Alfredo Deaño(4) definió la lógica formal como «la ciencia de los principios de la validez formal de la inferencia». «Inferencia» —nos aclara— es un sinónimo de razonamiento o argumentación. Todo razonamiento es un pensamiento, pero no todo pensamiento es un razonamiento. Según Deaño, el razonamiento es un tipo de pensamiento cuyo rasgo esencial es el paso de una o más afirmaciones —llamadas premisas— a una afirmación derivada: la conclusión.

Hemos mencionado la validez formal, pero ¿qué significa? Todo razonamiento humano tiene dos dimensiones: verdad y validez. La verdad concierne al contenido: «El Manzanares pasa por Madrid» es verdadero; «El Barça es el mejor equipo del mundo» es, como mínimo, discutible. La validez, en cambio, atañe a la estructura lógica: un razonamiento es válido si la conclusión se sigue necesariamente de las premisas, aunque estas sean falsas.

Veámoslo con un caso absurdo que el propio Deaño proponía:

- Si San Pablo era monoteísta, entonces Sócrates y Jantipa no contrajeron matrimonio por el rito ortodoxo.

- Es así que Sócrates y Jantipa no contrajeron matrimonio por el rito ortodoxo griego.

- Luego, San Pablo era monoteísta.

Aquí, tanto premisas como conclusión son verdaderas, pero la argumentación es inválida: no hay conexión lógica entre el monoteísmo de San Pablo y el matrimonio de Sócrates.

La lógica formal, como el reino de Dios, no pertenece a este mundo: es intemporal, inmaterial y ajena a culturas o ideologías (5). Precisamente por eso, es maravillosa. Maravillosa e indispensable, pues la ciencia, los ordenadores, la inteligencia artificial y la robótica no existirían si Aristóteles no hubiera extraído, de los razonamientos cotidianos, esa estructura común que hoy llamamos lógica formal.

 

Un poco de historia: Del Ágora a la Inteligencia Artificial

 Todo comenzó en el Ágora ateniense. Mientras los sofistas debatían retórica, Aristóteles (s. IV a.C.) buscó las reglas ocultas del pensamiento correcto. Así nació el Organon: el primer sistema lógico de la historia, basado en silogismos que encadenan verdades como eslabones («Todos los humanos son mortales; Sócrates es humano; luego, Sócrates es mortal»). Su genio no fue solo clasificar argumentos, sino crear un método para distinguir conocimiento válido de la mera opinión, algo que hoy deberíamos aplicar a discursos políticos o noticias virales. Un pueblo educado en lógica es más difícil de engañar.

Se suele señalar a la Edad Media como una época oscura; sin embargo, la lógica resurgió en monasterios y universidades. Los escolásticos la aplicaron para aunar fe y razón, algo que hasta entonces solo había explorado la filosofía islámica (como Avicena). Figuras como Pedro Abelardo (s. XII) (6) usaron la dialéctica para cuestionar dogmas («¿Existen los universales o son solo palabras?»), mientras Santo Tomás de Aquino (s. XIII) (7) la convirtió en pilar de la teología. En este contexto, Guillermo de Ockham (8) formuló su célebre principio: la navaja de Ockham: «Cuando varias soluciones explican igual un problema, la más simple suele ser la correcta». Esta idea, que exige eliminar supuestos innecesarios, se volvería crucial para la ciencia.

El siglo XVII dio un salto mortal: la lógica dejó las aulas para entrar en laboratorios. Galileo Galilei (9) unió matemáticas y experimentación: su método hipotético-deductivo (silogismos + verificación empírica) derribó la física aristotélica. «El libro de la naturaleza está escrito en lenguaje matemático», declaró, convirtiendo la lógica en código del universo. Francis Bacon (10) en Inglaterra y René Descartes (11) en Francia completaron el giro: el primero con su Novum Organum (inducción sistemática contra prejuicios), el segundo con el Discurso del método («¡Dudar de todo!»). Así, la filosofía natural —especulativa— se transformó en ciencia moderna.

Durante el siglo XIX, la lógica vivió una revolución simbólica: dejó las palabras para volverse matemática. George Boole (12) tradujo silogismos a ecuaciones (álgebra booleana —fundamento de la electrónica digital—), y Gottlob Frege (13) creó el primer lenguaje formal moderno: la Begriffsschrift (14). Su meta: demostrar que toda verdad matemática podía deducirse de unos pocos axiomas (el programa formalista).

Pero el sueño formalista fue efímero. En el siglo XX, Kurt Gödel (15) demostró que en todo sistema lógico suficientemente complejo (como la aritmética) existen proposiciones verdaderas pero indemostrables (16). Alan Turing (17) convirtió la lógica en algoritmos, integrando máquina y pensamiento para dar luz a la computación. Hoy, esa herencia alimenta la inteligencia artificial que ha llegado para quedarse.

 

Lógica y ciencia

La lógica y las ciencias se maridan mediante el método científico. A partir del método hipotético-deductivo de Galileo, adaptado inicialmente a la física, se generalizó el método científico tal como lo entendemos hoy, aplicable a cualquier ciencia.

Siguiendo con Charles S. Peirce —que resulta muy útil para comprender estos asuntos—, el método científico puede entenderse como un proceso que involucra tres tipos complementarios de inferencia: abducción, deducción e inducción. No se trata simplemente de “tres pasos” secuenciales, sino más bien de tres modos distintos de razonar, que interactúan entre sí.

La abducción (también llamada inferencia a la mejor explicación) es el tipo de razonamiento mediante el cual se propone una hipótesis que explica un hecho extraño, inesperado o sorprendente. Dicho de un modo sencillo, es lo que ocurre cuando algo no encaja con nuestras expectativas y nos preguntamos: ¿qué podría estar pasando aquí? Un ejemplo clásico sería el momento en que a Newton (18) le cayó una manzana en la cabeza y se preguntó si no sería la Tierra la que la atraía.

La lógica subyacente en este modo de razonar es algo así como: si X es un hecho sorprendente —a mí no me ha caído nunca una manzana en la cabeza, y eso que tengo un manzano en el jardín—, y si Y —que explica X— fuera cierto, X no sería ya tan sorprendente. Por tanto, Y podría ser una buena hipótesis.

Un ejemplo que dio el mismo Peirce fue: Todas las judías de este saco son blancas (regla), estas judías de aquí son blancas (resultado), quizás estas judías sean de este saco (hipótesis).

La deducción es la parte lógica del proceso. Es el razonamiento formal clásico que nos viene desde Aristóteles: ir de lo general a lo particular. Se usa para derivar consecuencias lógicas de una hipótesis surgida de la abducción.

La deducción, al no salirse del marco de la lógica formal, transmite validez lógica: si las premisas son verdaderas y seguimos las reglas de la lógica, la conclusión se sigue necesariamente. No es productiva en el sentido de que no introduce nueva información, pero permite comprobar si una hipótesis es coherente con otras verdades ya aceptadas.

El ejemplo de Peirce sobre la deducción sigue usando las judías blancas: Todas las judías de este saco son blancas (premisa mayor); estas judías son de este saco (premisa menor), luego estas judías son blancas (conclusión).

La inducción es el razonamiento por el cual contrastamos las consecuencias de la hipótesis con la experiencia. Busca confirmar o refutar la hipótesis mediante la observación repetida o la estadística. No garantiza la verdad absoluta: por muchos cisnes blancos que hayamos visto, no podemos descartar que exista un cisne negro, pero, por esto mismo, es creativa, productiva, permite generar conocimiento a partir de la experiencia y, por ende, nos hace progresar.

Siguiendo con las judías de Peirce: estas judías son de este saco (observación), estas judías son blancas (observación), luego todas las judías de este saco son blancas (conclusión).

Hoy en día, los algoritmos de inteligencia artificial son expertos en inducción (generalizar patrones), pero la abducción —esa chispa creativa— sigue siendo humana… por ahora.

El objetivo de las ciencias es explicar la realidad mediante teorías basadas en la observación y la razón. Una teoría científica es un sistema organizado de conceptos, principios y leyes que explica los fenómenos observables y permite predecir otros nuevos. El método científico es el procedimiento sistemático para generar, probar y refinar teorías científicas. La relación entre ambos es dinámica y recíproca.

En resumen, el método científico no es una simple receta, sino un delicado equilibrio entre intuición creativa (abducción), rigurosidad lógica (deducción) y verificación empírica (inducción). Por eso, sigue siendo una de las mayores creaciones del pensamiento humano: lógica y creatividad trabajando juntas para comprender el mundo.

 

Lógica y sociología

Siempre me ha llamado la atención que los sociólogos necesitamos demostrar a menudo que la sociología es una ciencia, mientras que un físico nunca se ve obligado a justificar que sus teorías lo son. Si el método científico es el corazón de disciplinas como la física o la biología, ¿por qué las teorías sociológicas parecen, a veces, menos «lógicas»?

La respuesta no está en la lógica, sino en la complejidad de su objeto: el ser humano. Mientras un físico puede aislar variables en condiciones controladas, el sociólogo trabaja con redes de deseos, normas, significados y relaciones de poder que se resisten a la simplificación y no caben fácilmente en ecuaciones.

Sin embargo, la lógica sí estructura las teorías sociológicas, aunque de manera más flexible y a veces implícita. Si no directamente mediante la lógica formal, sí a través de lógicas derivadas de esta, como las formas de inferencia (abducción, deducción, inducción) o la coherencia interna del sistema teórico.

A continuación, vamos a examinar varias teorías sociológicas y su estructura lógica subyacente para mostrar más claramente cómo opera la racionalidad en el pensamiento sociológico.

Tomemos primero la teoría del intercambio de George Homans (19) (véase en este mismo blog “La teoría del intercambio I: Homans”), que es la más cercana al modelo hipotético-deductivo y a la lógica formal.

Homans parte de axiomas simples. En primer lugar: “Si en el pasado una acción fue recompensada, se repetirá.” Un segundo axioma sería: “Cuanto mayor sea la recompensa, mayor será el esfuerzo”. De estos principios deduce proposiciones comprobables: “Si Pedro obtiene reconocimiento al ayudar a Luisa (recompensa), aumentará su cooperación (conducta)".

Aquí viven los tres tipos de inferencia de Peirce. Hagamos un poco de sociología aplicada. Supongamos que estoy estudiando la motivación de las personas en relación con las redes sociales.

  • Abducción: “¿Por qué millones de personas usan redes sociales? Quizá buscan recompensas simbólicas (likes, estatus).”
  • Deducción: Si el reconocimiento motiva la conducta (axioma), entonces los creadores invertirán más horas en crear contenido.
  • Inducción: Las encuestas confirman que un 73% de jóvenes admiten sentirse “validados” por los likes (estudio de la UCSD, 2023).

En segundo lugar, vamos a examinar la sociología de Max Weber (20 (véase en este mismo blog “De Cuando la Sociología Daba sus Primeros Pasos II: Alemania”). Weber construyó toda su obra sociológica a partir de un sistema de análisis basado en lo que él denominaba tipos ideales. Este enfoque forma parte de una lógica comprensiva, orientada a interpretar el sentido de la acción humana, sin caer en reduccionismos mecanicistas.

Con la metodología de los tipos ideales, se trata de extraer del fenómeno social real aquellas propiedades que lo caracterizan de forma arquetípica. No son descripciones literales de la realidad, sino construcciones analíticas: imágenes deliberadamente exageradas y unilaterales, diseñadas para iluminar los rasgos esenciales de un fenómeno.

Weber sostenía que cuanto más “pura” y exagerada fuese esa construcción, más útil sería como herramienta analítica.

Una vez elaborado el tipo ideal, este funciona como una vara de medir, un patrón de comparación que permite contrastar los hechos históricos concretos con un modelo conceptual que, en sí mismo, es ahistórico.

Esto se aprecia muy bien en su teoría de la acción social, donde distingue cuatro tipos ideales de acción:

  1. Racional con arreglo a fines: basada en el cálculo de medios y resultados (ej.: un empresario que maximiza beneficios).
  2. Racional con arreglo a valores: guiada por convicciones éticas, religiosas o ideológicas (ej.: un activista que lucha por la justicia).
  3. Afectiva: motivada por emociones (ej.: un padre que protege a su hijo por amor).
  4. Tradicional: basada en costumbres arraigadas (ej.: realizar un rito religioso por tradición familiar).

Un mismo acto —por ejemplo, votar— puede clasificarse de distintas maneras según el sentido subjetivo que le atribuya el actor, puede ser:

• instrumental (para obtener un beneficio personal)
• valorativo (por deber democrático)
• afectivo (para honrar a un ser querido)
• o tradicional (porque “siempre hemos votado en esta familia”)

Otra teoría que vale la pena revisar es la sociología de Pierre Bourdieu (21) (véase en este mismo blog “Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad”), basada en una lógica dialéctica. Bourdieu introdujo conceptos como habitus (esquemas mentales internalizados) y campo (espacios de lucha por capitales).

Veamos dos premisas y su conclusión:

  1. Los agentes actúan según su habitus, que ha sido formado por su pertenencia a una clase social y su educación (premisa 1).
  2. Los campos —es decir, el arte, la política o la educación— tienen reglas y capitales; no sólo el capital económico, que es el primero que se suele considerar, sino también el capital cultural, educacional o el estatus (premisa 2).

En conclusión, las prácticas sociales son el resultado de esta relación entre habitus y campos de acción.

Por poner un ejemplo claro: un obrero no estudia arte no por "falta de talento", sino porque su habitus le dice que "eso no es para mí". Es una lógica estructural que revela cómo la cultura reproduce desigualdades.

Por último, vamos a analizar la teoría de sistemas autopoiéticos de Niklas Luhmann (22) (véase en este mismo blog “La teoría general de sistemas y la sociología III: Niklas Luhmann”). Luhmann parte del funcionalismo estructural de Talcott Parsons como base, pero también integra elementos de la teoría general de sistemas, así como conceptos provenientes de la biología cognitiva y la cibernética. Su objetivo es construir una teoría general de los sistemas sociales que abarque y explique su complejidad. Es pura lógica funcionalista: cada sistema opera con su propia racionalidad, creando complejidad.

Luhmann llevó la formalización al extremo y, en cierto modo, su enfoque me recuerda al álgebra de Boole. Representa la sociedad como una red de sistemas —derecho, economía, política— que se autorreproducen (de ahí lo de autopoiéticos) mediante códigos binarios: legal/ilegal (sistema jurídico), poder/no poder (sistema político), pago/no pago (sistema económico). Por ejemplo, un banquero (sistema económico) y un juez (sistema legal) pueden entrar en conflicto porque sus códigos no son compatibles.

Estas cuatro teorías demuestran que la sociología no posee una única lógica, sino muchas:

  • la lógica deductiva de Homans (causa-efecto),
  • la lógica comprensiva de Weber (tipos ideales) (23),
  • la lógica relacional de Bourdieu (estructuras internalizadas),
  • y la lógica sistémica de Luhmann (códigos autónomos).

La lógica formal es el esqueleto inmutable; las lógicas sociológicas derivadas de esta son el músculo flexible que se adapta al terreno movedizo de lo humano. No hay contradicción entre ellas, sino jerarquía: las segundas usan a la primera como cimiento y añaden capas de complejidad.


¿Dónde se puede estudiar lógica?

Si has llegado hasta aquí, querido lector, te tengo que felicitar porque el tema de la lógica es muy minoritario, y más aún cuando lo vinculamos con las ciencias sociales. Si quieres ir un poco más allá y saber dónde se imparten estudios sobre esta ciencia, aquí te doy algunas pistas.

Lo primero que debes saber es que, al menos en España —que es mi país—, la lógica no existe como una carrera universitaria independiente, sino que se estudia como asignaturas dentro de otras titulaciones, en grupos de asignaturas o en algunas especialidades de máster y doctorado.

Voy a comenzar por el microgrado de Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia, porque yo curso estos estudios y los conozco bien. Un microgrado es un título propio de la UNED que agrupa todas las asignaturas de una rama concreta del conocimiento. Es ideal para quienes disfrutan aprender por el mero placer del saber, pues, en realidad, este título no tiene reconocimiento oficial para acceder a un puesto de trabajo.

Este microgrado reúne asignaturas de grado de Filosofía relacionadas con estas materias, como Cálculo Proposicional (Lógica I), Cálculo de Predicados (Lógica II), Filosofía de la Lógica y Filosofía de la Ciencia, entre otras.

En cuanto a la oferta académica en España, la lógica formal se estudia principalmente en grados universitarios de Filosofía, Matemáticas, Lingüística e Informática. También hay másteres y doctorados especializados en Lógica y Filosofía de la Ciencia, Ciencia de Datos, Filosofía Analítica o Inteligencia Artificial, donde la lógica tiene un papel fundamental.

Respecto a posibles salidas profesionales en el mundo de la lógica formal, habría que decir que son escasas, y la mayoría se vinculan a la academia y la enseñanza. No obstante, con los tiempos que corren, la lógica es una herramienta fundamental que abre puertas en muchos otros campos con fuerte demanda profesional, aunque allí se integre como parte de un perfil más amplio. Algunas salidas profesionales donde la lógica juega un papel crucial, aunque no siempre sea el foco principal, son:

  1. Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos
    La lógica es la base de la representación del conocimiento, el razonamiento automático y la programación lógica. Los perfiles en IA o machine learning valoran mucho el conocimiento lógico, especialmente para diseñar algoritmos y sistemas de inferencia.
  2. Informática Teórica y Desarrollo de Software
    Áreas como la verificación formal, el diseño de compiladores, el desarrollo de lenguajes de programación y las pruebas de software usan lógica para garantizar corrección y optimización.
  3. Matemáticas y Filosofía Analítica
    Más allá de la enseñanza, algunos trabajan en investigación aplicada en matemáticas lógicas, teoría de la computación o fundamentos de las matemáticas.
  4. Análisis y Diseño de Sistemas Complejos
    En campos como la cibernética, los sistemas complejos o las ciencias cognitivas, la lógica ayuda a modelar procesos y sistemas.
  5. Consultoría en Pensamiento Crítico y Argumentación
    En sectores jurídicos, políticos o empresariales, la lógica aplicada puede mejorar el análisis de argumentos y la toma de decisiones.

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo, Informático y estudiante de Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia

Este artículo se lo dedico a tres profesores  de lógica que he tenido en mi larga carrera como estudiante. A José Cuena (UPM) y Antonio Duarte (UNED), el primero ya fallecido y el segundo vivito y coleando, sobre todo coleando, gracias por sus enseñanzas; y a José Manuel Zato (UPM), al que espero que Dios haya confundido lo suficiente como para que no encontrara jamás ni un modus ponens.

Notas

  1. Aristóteles (Estagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.) fue un polímata: filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios. Aristóteles escribió cerca de 200 tratados (de los cuales solo nos han llegado 31) sobre una enorme variedad de temas, entre ellos: lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología.1 Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles, donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto. Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción, las nociones de categoría, sustancia, acto, potencia y primer motor inmóvil. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas. Aristóteles fue discípulo de Platón y de otros pensadores (como Eudoxo) durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas. Fue maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia. En la última etapa de su vida fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.
  2. Charles Sanders Peirce (Cambridge, Massachusetts, 10 de septiembre de 1839-Milford, Pensilvania, 19 de abril de 1914) fue un filósofo, lógico y científico estadounidense. Es considerado el fundador del pragmatismo y el padre de la semiótica lógica moderna o teoría de los signos, junto con Ferdinand de Saussure, padre la semiótica estructuralista o semiología.
  3. Alfred Tarski -originalmente Alfred Teitelbaum- (14 de enero de 1901—26 de octubre de 1983) fue un lógico, matemático y filósofo polaco. Hizo aportaciones destacadas en teoría de conjuntos, lógica polivalente, interpretabilidad, niveles de lenguaje y metalenguaje y conceptos semánticos.
  4. Alfredo Deaño Gamallo (1944-1978) fue un filósofo y lógico español. Ejerció como profesor en la Universidad Autónoma de Madrid. Se interesó profundamente por las relaciones entre la lógica formal y disciplinas como la lingüística, la psicología o la propia filosofía. Su postura se aleja tanto del ya casi universalmente abandonado (pero aún latente) psicologismo de la lógica, como de posturas puristas que entiendan la lógica únicamente como un cálculo algebraico cerrado y ajeno al lenguaje natural.
  5. A este principio de que es ajena a culturas e ideologías se opone el Programa Fuerte de la sociología. Ver es este mismo blog el artículo "La ciencia a examen crítico. El programa fuerte de la sociología II". Sobre todo el apartado "Sociología de las matemáticas y de la lógica de Bloor"
  6. Pedro Abelardo, en francés Pierre Abélard (Le Pallet, 1079-Chalon-sur-Saône, 21 de abril de 1142), fue un filósofo, teólogo, poeta y monje francés. Es reconocido por la crítica moderna como uno de los grandes genios de la historia de la lógica, de la que hacía uso a través de los géneros y técnicas de la diatriba dialéctica y un dominio silogístico profundo. Abelardo es también recordado, siglos después, en pleno Romanticismo, por la relación amorosa mantenida con Eloísa. A la vez autor de numerosos poemas, dedicó gran parte de su vida a la enseñanza y al debate.
  7. Santo Tomás de Aquino (en italiano, Tommaso d'Aquino; Roccasecca, 1224/1225-Abadía de Fossanova, 7 de marzo de 1274) fue un presbítero, fraile, teólogo, filósofo y jurista católico perteneciente a la Orden de Predicadores, es considerado el principal representante de la enseñanza escolástica.
  8. Guillermo de Ockham, también Occam, Ockam, o varias otras grafías (en inglés: William of Ockham) (c.1287-9 de abril de 1347) fue un filósofo, lógico, teólogo y fraile franciscano inglés, conocido principalmente por ser el representante más destacado del nominalismo frente a las escuelas tomistas y escotistas; y por la Navaja de Ockham, un principio metodológico e innovador, y por sus obras significativas en lógica, medicina y teología.
  9. Galileo Galilei (Pisa, 15 de febrero de 1564- Arcetri, Italia, 8 de enero de 1642) fue un astrónomo, ingeniero, matemático y físico italiano, relacionado estrechamente con la revolución científica. Eminente hombre del Renacimiento mostró interés por casi todas las ciencias y artes (música, literatura, pintura). Sus logros incluyen la mejora del telescopio, gran variedad de observaciones astronómicas, la primera ley del movimiento y un apoyo determinante a la «Revolución de Copérnico». Ha sido considerado como el «padre de la astronomía moderna», el «padre de la física moderna» y el «padre de la ciencia moderna».
  10. Francis Bacon, primer barón de Verulamium, primer vizconde de Saint Albans y canciller de Inglaterra (Strand, Londres, 22 de enero de 1561-Highgate, Middlesex, 9 de abril de 1626) fue un filósofo, político, abogado y escritor inglés, padre del empirismo filosófico y científico.
  11. René Descartes, latinización: Renatus Cartesius; onomástico del que se deriva el adjetivo cartesiano; La Haye en Touraine, Francia, 31 de marzo de 1596-Estocolmo, 11 de febrero de 1650) fue un filósofo, matemático y físico francés considerado el padre de la geometría analítica y la filosofía moderna, así como uno de los protagonistas con luz propia en el umbral de la revolución científica.
  12. George Boole (Lincoln, Lincolnshire, Inglaterra, 2 de noviembre de 1815-Ballintemple, Condado de Cork, Irlanda, 8 de diciembre de 1864) fue un matemático y lógico británico. Como inventor del álgebra de Boole, que marca los fundamentos de la aritmética computacional moderna, Boole es considerado como uno de los fundadores del campo de las ciencias de la computación.
  13. Friedrich Ludwig Gottlob Frege (Wismar, 8 de noviembre de 1848 - Bad Kleinen, 26 de julio de 1925) fue un matemático, lógico y filósofo alemán. Se le considera el padre de la lógica matemática y de la filosofía analítica, concentrándose en la filosofía del lenguaje y de las matemáticas. Frege desarrolló su carrera en relativa oscuridad como catedrático de matemáticas de la Universidad de Jena, largamente ignorado por la comunidad filosófica y matemática. Es principalmente gracias a Giuseppe Peano (1858-1932) y a Bertrand Russell (1872-1970), que hicieron una gran labor de divulgación de la obra de Frege, que Frege llegó a ser conocido por generaciones posteriores de filósofos y matemáticos.
  14. La Begriffsschrift de Frege fue el primer sistema formal completo de lógica matemática, que introdujo la lógica de predicados, los cuantificadores, el uso funcional del lenguaje y la idea de formalizar el pensamiento lógico puro. Es la base conceptual de la lógica contemporánea y del enfoque formalista de la ciencia.
  15. Kurt Gödel o también Kurt Goedel (en alemán [ˈkʊʁt ˈɡøːdəl]), (28 de abril de 1906 Brünn, Imperio austrohúngaro, actual República Checa 14 de enero de 1978, Princeton, Estados Unidos) fue un lógico, matemático y filósofo austriaco-estadounidense. Reconocido como uno de los más importantes lógicos de todos los tiempos, el trabajo de Gödel ha tenido un impacto inmenso en el pensamiento científico y filosófico del siglo XX. Gödel, al igual que otros pensadores como Gottlob Frege, Bertrand Russell, A. N. Whitehead y David Hilbert intentó emplear la lógica y la teoría de conjuntos para comprender los fundamentos de la matemática. A Gödel se le conoce mejor por sus dos teoremas de la incompletitud, publicados en 1931 a los 25 años de edad, un año después de finalizar su doctorado en la Universidad de Viena. El más célebre de sus teoremas de la incompletitud establece que para todo sistema axiomático recursivo auto-consistente lo suficientemente poderoso como para describir la aritmética de los números naturales (la aritmética de Peano), existen proposiciones verdaderas sobre los naturales que no pueden demostrarse a partir de los axiomas. Para demostrar este teorema desarrolló una técnica denominada ahora como numeración de Gödel, la cual codifica expresiones formales como números naturales.
  16. El primer teorema de incompletitud de Gödel afirma: En todo sistema formal consistente y suficientemente expresivo (por ejemplo, que contenga la aritmética de Peano), existen proposiciones que son verdaderas, pero no demostrables dentro del sistema. Pero... ¿cómo sabemos que son verdaderas si no son demostrables? Aquí está el punto clave: la afirmación de que la proposición es verdadera no se hace dentro del sistema, sino desde fuera del sistema, es decir, metamatemáticamente. Gödel construyó una proposición G que dice algo así como:  "Esta proposición no es demostrable en el sistema”. Y lo hizo de forma que esa afirmación pudiera codificarse dentro del lenguaje formal (usando números de Gödel). Luego analizó metamatemáticamente lo que implica: Si G fuera demostrable, entonces sería falsa, porque diría "no soy demostrable" y sin embargo lo sería → contradicción. Entonces, si el sistema es consistente, G no puede ser demostrable. Pero entonces, si G no es demostrable y es eso lo que dice, ¡entonces es verdadera! Esa conclusión no se obtiene dentro del sistema formal, sino desde una posición externa (lo que llamamos "metasistema" o "nivel metamatemático").
  17. Alan Mathison Turing (Paddington, Londres; 23 de junio de 1912-Wilmslow, Cheshire; 7 de junio de 1954) fue un matemático, lógico, informático teórico, criptógrafo, filósofo y biólogo teórico británico. Es considerado como uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna. Proporcionó una formalización influyente de los conceptos de algoritmo y computación: la máquina de Turing. Formuló su propia versión que hoy es ampliamente aceptada como la tesis de Church-Turing (1936). Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en descifrar los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma, y durante un tiempo fue el director de la sección Naval Enigma de Bletchley Park. Se ha estimado que su trabajo acortó la duración de esa guerra entre dos y cuatro años. Tras la guerra, diseñó uno de los primeros computadores electrónicos programables digitales en el Laboratorio Nacional de Física del Reino Unido y poco tiempo después construyó otra de las primeras máquinas en la Universidad de Mánchester. En el campo de la inteligencia artificial, es conocido sobre todo por la concepción de la prueba de Turing (1950), un criterio según el cual puede juzgarse la inteligencia de una máquina si sus respuestas en la prueba son indistinguibles de las de un ser humano.
  18. Isaac Newton (Woolsthorpe-by-Colsterworth, Lincolnshire, 4 de enero de 1643-Londres, 31 de marzo de 1727) fue un físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés. Es autor de los Philosophiæ naturalis principia mathematica, más conocidos como los Principia, donde describe la ley de la gravitación universal y estableció las bases de la mecánica clásica mediante las leyes que llevan su nombre. Entre sus otros descubrimientos científicos destacan los trabajos sobre la naturaleza de la luz y la óptica (que se presentan principalmente en su obra Opticks), y en matemáticas, el desarrollo del cálculo infinitesimal.
  19. George Caspar Homans (Boston, 11 de agosto de 1910-Cambridge, 29 de mayo de 1989) fue un sociólogo estadounidense. Homans fundó una teoría estrictamente deductiva del comportamiento social en Estados Unidos y contribuyó en gran medida a la teoría del intercambio social. Se distinguió especialmente como analista de grupos.
  20. Maximilian Carl Emil Weber (Erfurt, 21 de abril de 1864-Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
  21. Pierre-Félix Bourdieu (Denguin, 1 de agosto de 1930 – París, 23 de enero de 2002) fue uno de los más destacados representantes de la sociología contemporánea. Logró reflexionar sobre la sociedad, introdujo o rescató baterías de conceptos e investigó en forma sistemática lo que suele parecer trivial como parte de nuestra cotidianidad. Algunos conceptos claves de su teoría son los de "habitus", "campo social", "capital simbólico" o "instituciones". Al final de su vida se convirtió, por su compromiso público, en uno de los principales actores de la vida intelectual francesa. Su pensamiento ha ejercido una influencia considerable en la conciencia humana y social, en especial de la sociología francesa de posguerra. Caracterizó su modelo sociológico como "constructivismo estructuralista"; la problemática constructivista tiende a descifrar las realidades sociales como construcciones históricas cotidianas de actores colectivos e individuales que se sustraen del control de estos actores. Su sociología reveladora ha tenido críticos que lo acusan de una particular visión determinista de lo social.
  22. Niklas Luhmann (Luneburgo, Baja Sajonia, 8 de diciembre de 1927-Oerlinghausen, Renania del Norte-Westfalia, 6 de noviembre de 1998) fue un sociólogo alemán reconocido a nivel académico por su formulación de la teoría general de los sistemas sociales. También es uno de los máximos exponentes del uso de la metodología Zettelkasten.
  23. La lógica de Max Weber se califica de comprensiva porque parte de un enfoque distinto al de las ciencias naturales: su objetivo no es explicar el comportamiento humano como un fenómeno mecánico, sino comprender el sentido que los actores le atribuyen a sus acciones. En lugar de buscar leyes generales universales (como hace, por ejemplo, la teoría del intercambio de Homans), Weber propone que la sociología debe entender (verstehen) la acción desde el punto de vista del actor, es decir, interpretar las motivaciones, fines, creencias y valores que mueven a las personas a actuar. Esto implica una lógica diferente, no menos rigurosa, pero sí más hermenéutica que causal. En lugar de decir “X causa Y”, Weber diría: “El sujeto hace Y porque para él Y tiene un sentido, y ese sentido está vinculado con una estructura de valores, creencias y fines.”

 

Bibligrafía

Deaño Alfredo (2023). Introducción a la lógica formal. Alianza Editorial

Cuena José (1985). Lógica Informática. Alianza Editorial

Pilar Castrillo y Amparo Diez (2008). Formas lógicas. UNED

Chalmers Alan F. (2009). ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?. Editorial Siglo XXI

Barajas Juan Carlos (2024). La teoría del intercambio I: Homans. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2015). De Cuando la Sociología Daba sus Primeros Pasos II: Alemania. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2024). Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2023). La teoría general de sistemas y la sociología III: Niklas Luhmann. Sociología Divertida


¿Qué es la lógica? ¿Hay una lógica sociológica? © 2025 by Juan Carlos Barajas is licensed under CC BY-NC-SA 4.0

Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad

Pierre Bourdieu

 Resumen

Este artículo estudia la sociología de Pierre Bourdieu, el gran sociólogo francés –uno de los más influyentes en la segunda mitad del siglo XX-. Bourdieu aportó un punto de vista nuevo sobre la estratificación social, que añade aspectos cualitativos a los modelos previos más cuantitativos. En un enfoque que incorpora las características psicológicas y de comportamiento de las personas según la clase social a la que pertenece, sin abandonar por ello, la idea tradicional – establecida por Max Weber - de la posición socioeconómica del individuo como indicador de clase.

Las investigaciones de Bourdieu son especialmente curiosas. Investigó los modos y maneras de actuar de las clases sociales, así como sus gustos culturales. Realizó estudios sobre la influencia del título académico en la posición social y de la influencia de la escuela o facultad en la que se estudia en la posición socioeconómica, hallando que había credenciales que otorgaban un estatus parecido al de la antigua aristocracia, los denominó títulos de nobleza académica.

 

Abstract

This article examines the sociology of Pierre Bourdieu, the renowned French sociologist—one of the most influential figures in the second half of the 20th century. Bourdieu introduced a fresh perspective on social stratification, emphasizing qualitative aspects over quantitative ones. His approach incorporates the psychological and behavioral characteristics of individuals based on their social class, while still acknowledging the traditional idea—established by Max Weber—that an individual’s socio-economic position serves as an indicator of class.

Bourdieu’s research is particularly intriguing. He investigated the behaviors and actions of different social classes, as well as their cultural preferences. His studies explored the impact of academic titles on social status and the influence of the educational institution (school or faculty) attended on socio-economic position. Interestingly, he discovered that certain credentials conferred a status akin to that of the old aristocracy, which he termed “academic nobility titles”

 

Índice

  • Ideas principales de Bourdieu
  • El habitus
  • Los campos
  • Formas que adopta el capital
  • La movilidad social
  • Investigación empírica

 

Ideas principales de Bourdieu

Pierre Bourdieu, el gran sociólogo francés –uno de los más influyentes en la segunda mitad del siglo XX- aportó un punto de vista nuevo sobre la estratificación social, distinto de lo que hemos visto hasta ahora en este mismo blog (ver Sociología Divertida: Estratificación Social (sociologiadivertida.blogspot.com).

Las ideas de Bourdieu añaden aspectos cualitativos a los aspectos cuantitativos más presentes en modelos previos, en un enfoque que incorpora las características psicológicas y de comportamiento de las personas según la clase social a la que pertenece, sin abandonar la idea básica de la posición socioeconómica del individuo.

Mientras estudiaba las divisiones sociales en la Francia de los años ‘60, observó que la educación, la cultura y sus prácticas -especialmente dentro del mundo del arte- sostienen formas de dominación social. La clase social no sólo se mantiene por la economía sino también por la cultura entendida como parte del acervo personal.

Al mismo tiempo, Bourdieu pretendía con su enfoque salvar los dilemas tradicionales de la sociología como son objetivismo contra subjetivismo, estructura contra agencia, determinación contra libertad. Para Bourdieu, estos dilemas solo podían ser trascendidos teniendo en cuenta la existencia de estructuras objetivas invisibles e interpretaciones subjetivas de las circunstancias de los actores sociales.

Basándose en el estructuralismo (1), ¿qué hay más francés que el estructuralismo?, Bourdieu representó los entornos sociales e institucionales como un conjunto de campos o mercados -este último término es muy útil si queremos resaltar el hecho de que están en continua competencia-. 

Un campo es un espacio estructurado de posiciones, una jerarquía de dominadores y dominados que se basa en la distribución desigual de diferentes dominios como la riqueza o pobreza, las relaciones sociales, el prestigio y el reconocimiento o la cultura tanto la personal como las credenciales educativas.

El capital ya no es solo la cantidad de riqueza, sino también la cantidad de prestigio o de cultura de que dispone cada individuo y que determinan la posición relativa – en el fondo su posición socioeconómica – en cada uno de esos campos. En el campo educativo, los estudiantes de clase alta están dotados de un mayor capital cultural que los coloca en una posición más valorada que los de estudiantes de clase baja.

Ya hemos citado dos de los elementos básicos de Bourdieu: el campo y el capital. Los vamos a ver con más detalle más adelante, después de entrar a estudiar al que es para Bourdieu, el índice principal de las prácticas sociales: el habitus.

El habitus

El concepto de habitus procede de la escolástica (2), concretamente de Santo Tomás de Aquino (3). Las cosas que un individuo desea o  le gustan y la forma de comportarse se debe a que se ve a sí mismo como un cierto tipo de persona, cada uno tiene una inclinación particular o habitus.

Bourdieu define el habitus como un conjunto de disposiciones socialmente adquiridas que mueven a los individuos a vivir de manera similar a la de otros miembros de su mismo grupo social. Un individuo de una clase determinada sabe que algo es vulgar o pretencioso en su entorno, mientras que personas pertenecientes a otra clase, ese mismo “algo” les parecerá bello o impactante.

Esto del habitus se aprende en la infancia con la familia y después en la escuela con los compañeros y profesores que enseñan al niño como hablar y comportarse, de esta manera, el orden social se inscribe progresivamente en la mente de las personas.

Para entender bien este concepto hay un ejemplo muy bueno en la película My fair Lady (4). En este filme un profesor de lingüística de clase alta recoge a una joven florista de clase baja tras una apuesta con un amigo de que es capaz de hacerla pasar por una dama de la alta sociedad en seis meses. La educa en dicción para quitarle su acento barriobajero londinense, le da clases machaconas y cansinas de cultura general, la viste como una dama y la lleva para probar su trabajo al Royal Meeting en el hipódromo de Ascot (5), donde causa buena impresión con sus modales refinados, pero asusta a todo el mundo con un pequeño lapsus impropio al animar a un caballo para que gane la carrera. Un hábito mínimo no aceptado socialmente que se le había pasado al profesor la deja en evidencia ante la aristocracia.

El habitus es la fuente de muchos comportamientos ordinarios que dan forma a gustos artísticos, modales en la mesa, patrones de habla, el lenguaje corporal, el estilo de escritura, preferencias alimentarias y de bebida, éxito educativo, entre otros.  En todas estas prácticas se encarna una jerarquía social. Por ejemplo, no todos los gustos artísticos son igualmente valorados en el campo de la producción cultural y cualquier estilo de escritura no se valora de igual manera en el campo educativo. Preferir éxitos de taquilla de Hollywood al cine de vanguardia es mostrar un habitus de clase baja, estar cómodo en restaurantes selectos y saber elegir el vino adecuado revela un habitus de clase alta.

Si el campo y el capital son los que determinan la acción desde afuera, el habitus es lo que determina la acción desde adentro. Por lo tanto, cualquier análisis sociológico completo debe incluir las representaciones y actitudes de los agentes, ya que moldean su experiencia en cualquier campo dado.

Es fundamental comprender los aspectos esenciales del habitus. En primer lugar, según Bourdieu, uno de los puntos centrales de esta concepción radica en la idea de que las normas, reglas y valores predominantes se encuentran internalizados en el pensamiento y la percepción del individuo, conformando un conjunto de estándares sociales amplios y, al mismo tiempo, reflejando vivencias personales y contextuales particulares.

Otro aspecto fundamental del habitus es su capacidad para proyectar acciones futuras que abarcan una amplia gama de posibilidades. Estas acciones pueden variar desde aquellas que se llevan a cabo de manera inmediata, como la reacción a la lectura de este texto, hasta aquellas que se planean para un futuro más lejano, como las próximas vacaciones. Bourdieu sostiene que los individuos están inmersos en una interacción dinámica constante con su entorno y con otros actores sociales, lo que los lleva a ser conscientes de la necesidad de negociar entre las diferentes opciones de acción disponibles.

Un tercer aspecto clave vinculado a la definición de habitus es que, al reconocer la capacidad de acción de los individuos en el proceso de toma de decisiones, Bourdieu argumenta que este proceso es tanto racional, al considerar los posibles resultados de una acción específica, como no racional, al tener también en cuenta motivaciones subjetivas. En otras palabras, el habitus refleja tanto las respuestas emocionales y espontáneas de los individuos ante situaciones particulares como su interacción con otros actores involucrados.

El elemento final y crucial de la noción de habitus es que constituye un conjunto dinámico de principios directrices para el actor social. Aunque individuos en posiciones sociales similares puedan compartir un habitus parecido, este se transforma conforme cambian su entorno y las interacciones con otros actores en dicho entorno. A pesar de esta adaptabilidad, el habitus mantiene una coherencia entre los actores, lo que nos proporciona una comprensión de las configuraciones culturales particulares, así como de aquello que es único para cada individuo.

Los campos

La noción de campo combina un enfoque marxista (6) sobre las relaciones conflictivas con un enfoque weberiano (7) sobre las jerarquías formales. Los campos son representativos de la red de relaciones que se establecen entre las diversas posiciones que los actores ocupan dentro de sistemas estructurales u organizativos específicos.

Existen múltiples jerarquías de campos, así como jerarquías dentro de cada campo. Las posiciones específicas ocupadas por los actores, relacionadas en términos de sistemas estructurales u organizativos similares, están inmersas en campos de poder, los cuales a su vez están inmersos en campos de relaciones de clase.

La conexión con las ideas marxistas y weberianas se hace evidente al considerar el campo como un conjunto de posiciones interconectadas que operan en varios niveles, de manera similar a un juego de ajedrez en 3D, donde los jugadores deben ser conscientes no solo del tablero principal, sino también de cómo interactúan las piezas en otros dos niveles de tableros. En realidad, para comprender nuestra sociedad, debemos contemplar no solo tres niveles -que constituyen el juego de ajedrez 3D al que eran tan aficionados el señor Spock y el doctor Mc. Koy (8)- sino un número dinámico de tableros siendo cada uno de ellos un campo.

Formas que adopta el capital

Como se ha mencionado previamente, Bourdieu argumenta que el habitus de un individuo está configurado por diversos tipos y niveles de capital, incluyendo el capital económico, cultural y social.

El capital económico se compone de los recursos monetarios, activos financieros y propiedades del individuo.

El capital cultural de un individuo se refiere a su habilidad para participar en el "juego de la cultura", lo que implica la capacidad de reconocer referencias en libros, películas y obras de arte; tener conocimientos sobre cómo comportarse en diferentes situaciones, incluyendo el dominio de los modales y la capacidad para mantener una conversación educada; así como saber qué vestimenta es apropiada para cada ocasión.

El capital social se refiere a la red de relaciones que una persona tiene y que pueden proporcionar poder e influencia. En la era contemporánea, plataformas de redes sociales en línea como LinkedIn ejemplifican claramente la importancia y el potencial de este tipo de capital.

Un capital lingüístico que implica el dominio del lenguaje para expresarse adecuadamente y que concede autoridad para ser escuchado.

También habría un capital político que marcaría la posición del individuo en el mundo de la política.

Bourdieu también introduce el concepto de capital simbólico, que se refiere a la autoridad, fama o reputación de una persona, y que representa la forma reconocida y valorada por otros de los otros tipos de capital que posee.



Capital cultural y capital económico según Bourdieu (Fuente: Wikipedia)

La movilidad social

La lucha de clases que describió Carlos Marx puede librarse también de manera individual según Bourdieu. Como hemos apuntado anteriormente, la persona se desarrolla dentro de las relaciones de familia y la escuela, antes de acceder a los diferentes campos sociales en los que tendrá que competir, en este contexto se desarrolla su habitus.

En esta dinámica es posible que las personas conviertan su capital económico en capital cultural o, al contrario, para mejorar sus perspectivas de vida.

A veces una persona de clase social baja adquiere, por ejemplo, capital cultural si se le facilita el acceso a una buena escuela. Mi madre esto lo sabía muy bien, pensaba que había que ir a colegios de ricos costara lo que costara.

Un mayor capital cultural puede aumentar a su vez un incremento del capital económico y permitirle enviar a sus hijos a escuelas privadas, de manera que estos tendrán la oportunidad de gozar de un mayor capital económico y cultural y un habitus diferente.

Pero Bourdieu es más bien pesimista en cuanto a las posibilidades de movilidad social, montar en el ascensor social no es fácil. Mantenía esta idea a pesar de que él era hijo de un humilde cartero rural y llegó a ser miembro del Colegio de Francia (9), no está mal el salto, pero no es frecuente.

Si empieza a haber movilidad social en un grado que empieza a ser no deseable para el grupo privilegiado basta con cambiar el habitus de grupo y hacerlo más elitista, por ejemplo, cambiando los requisitos de las posiciones socioeconómicas en competencia hacia credenciales educativas más exigentes.

 

Investigación empírica

Todas estas ideas de Bourdieu no salieron de la nada, son explicaciones a un comportamiento social que estudió en múltiples investigaciones realizadas durante décadas sobre la sociedad francesa, durante este trabajo empírico desarrolló el concepto de habitus y de capital cultural.

Investigó los modos y maneras de actuar de las clases sociales, así como sus gustos culturales. Realizó estudios sobre la influencia del título académico en la posición social y de la influencia de la escuela o facultad en la que se estudia en la posición socioeconómica, hallando que había credenciales que otorgaban un estatus parecido al de la antigua aristocracia, los denominó títulos de nobleza académica (10) 

Son especialmente interesantes sus estudios sobre los gustos musicales. La figura adjunta representa uno de esos estudios.

Fuente: La Distinción. Pierre Bourdieu


Como puede apreciarse en la figura, “el clavecín bien temperado” de Bach es de clase alta, la “rapsodia en blues” de Gershwin es de clase media y el “Danubio azul” de Strauss es de clase baja, curioso ¿verdad?

Más curioso si cabe son los estudios en el tiempo que permiten identificar el cambio social en estos aspectos. Bourdieu se dio cuenta de que, cuando se populariza una determinada composición, la clase alta cambia automáticamente de gustos transfiriendo sus preferencias a otras piezas menos conocidas. Eso es el habitus.

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo

 

Notas

  1. El estructuralismo es un enfoque de investigación de las ciencias sociales que creció hasta convertirse en uno de los métodos más utilizados para analizar el lenguaje, la cultura y la sociedad en la segunda mitad del siglo XX. Trabaja para descubrir los patrones estructurales que subyacen a todas las cosas que los humanos hacer, pensar, percibir y sentir.
  2. La escolástica —palabra originada en el latín medieval scholasticus, a través del latín tardío scholastĭcus «erudito», «escolar» como préstamo del griego σχολαστικός, scholastikós «ocio, tiempo libre»— es una corriente teológica y filosófica medieval que utilizó parte de la filosofía grecolatina clásica para comprender la revelación religiosa del cristianismo.
  3. Santo Tomás de Aquino (en italiano, Tommaso d'Aquino; Roccasecca,1 1224/1225-Abadía de Fossanova, 7 de marzo de 1274) fue un presbítero, fraile, teólogo, filósofo y jurista católico perteneciente a la Orden de Predicadores, es considerado el principal representante de la enseñanza escolástica y una de las mayores figuras de la teología sistemática.
  4. My Fair Lady es una película de 1964 dirigida por George Cukor e interpretada por Rex Harrison y Audrey Hepburn. Es una adaptación del musical homónimo de Alan Jay Lerner y Frederick Loewe que, a su vez, se había basado en la obra de teatro Pigmalión, de George Bernard Shaw, que ya se había adaptado al cine en la película británica de 1938 Pigmalión.
  5. El hipódromo de Ascot localizado el condado de Berkshire, se utiliza para carreras de caballos purasangre. El principal evento es el Royal Meeting, que se realiza en junio desde 1771, y convoca a la familia real y la nobleza británica.
  6. Karl Marx, conocido también en castellano como Carlos Marx (Tréveris, Reino de Prusia, 5 de mayo de 1818-Londres, Reino Unido, 14 de marzo de 1883), fue un filósofo, intelectual y militante comunista alemán de origen judío. En su vasta e influyente obra  en los campos de la filosofía, la historia, la ciencia política, la sociología y la economía; aunque no limitó su trabajo solamente al área intelectual, pues además incursionó en el campo del periodismo y la política, proponiendo en su pensamiento la unión de la teoría y la práctica. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo histórico. Sus escritos más conocidos son el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels) y El Capital.
  7. Maximilian Carl Emil Weber (Erfurt, 21 de abril de 1864-Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
  8. Spock y Mc. Koy son dos personajes de la mítica serie televisiva de ciencia ficción “Star Treck la serie original”. Siempre gana Spock. Star Trek es una franquicia de medios estadounidense creada por Gene Roddenberry que comenzó con la serie “Star Trek: la serie original de 1966” y rápidamente se convirtió en un fenómeno mundial de la cultura pop. La franquicia se ha ampliado a varias películas, series de televisión, videojuegos, novelas y cómics. Con unos ingresos estimados de 10 600 millones de dólares, es considerada como una de las franquicias de medios más reconocibles y de mayor recaudación de todos los tiempos
  9. Colegio de Francia, el Collège de France (Colegio de Francia) es una de las instituciones de enseñanza superior más prestigiosas de Francia1 y del mundo, y está situado en la rue des Écoles, en el V Distrito de París.
  10. Los Títulos de Nobleza Académica existen. Como ejemplo puedo contar una experiencia propia, por el mero hecho de que mi hijo estudiara en una escuela prestigiosa cobra un suplemento mayor que otros titulados de credencial equivalente que realizan el mismo trabajo. Esto pasa en Francia claro.

 

Bibliografía

Anne F. Eisenberg (2009), Habitus/Field, The Blackwell Encyclopedia of Sociology, Blackwell Publishing

Christine A. Monnier (2009), Pierre Bourdieu, The Blackwell Encyclopedia of Sociology, Blackwell Publishing

Pierre Bourdieu (1979), La distinción, Editorial Taurus

C. Thorpe, C. Yuil, M. Hobbs, M. Todd, S. Tomley, M. Week (2016): El Libro de la Sociología, Akal Editores.


Pierre Bourdieu: Estratificación y personalidad by Juan Carlos Barajas Martínez is licensed under CC BY-NC-SA 4.0

La Sociología de la Sociología

Mano con esfera reflejante, Escher 1935

Introducción

Cuando los sociólogos - y los científicos en general - vuelven la mirada hacia su propia ciencia, cuando revisan de manera crítica sus teorías y teorizan sobre lo ya teorizado, entonces decimos que están llevando a cabo una metateorización, o bien, que están construyendo una metateoría o, más precisamente si hablamos de sociólogos, que es metasociología.

Ritzer (1) define la metasociología como el estudio profundo de la estructura subyacente a la sociología en general y sus diversos componentes en particular.

El mismo autor propone tres tipos ideales de metateorías. En primer lugar, señala a la metateorización como un medio para una comprensión más profunda de la teoría y la designa, muy al modo de las matemáticas, como Mu .

En segundo término, Ritzer contempla a las metateorías como un medio para el desarrollo de una nueva teoría, y lo denomina Mp.

Y, por último, considera un tercer tipo que sería la fuente del estudio de las perspectivas de una teoría y la nombra como Mo.

La metateorización más común en la historia de la sociología es Mp. La mayoría de los padres de la sociología han estudiado, criticado, comulgado o se han opuesto a autores anteriores pero, para poder hacerlo debían empaparse primero de sus teorías.

Se puede afirmar que Carlos Marx (2) fue el teórico clásico de la sociología más metateórico, se basó en Hegel (3), Feuerbach (4), Saint-Simon (5) y los economistas clásicos. Pero no fue el único, Weber se basó en Marx y Kant (6). Durkheim (7) y Spencer (8) en Comte (9) y, además Don Herbert, en Darwin (10). Y la lista podría continuar hasta que nos cansáramos.

En realidad, los tres tipos de metateorización son tipos ideales, en la práctica no son tipos puros, se han producido solapamientos entre las tres clases, e incluso, ha habido autores que han hecho los tres tipos en algún momento, Ritzer cita a Alexander (11) como ejemplo.

La sociología reflexiva de Pierre Bourdieu

El más importante metateórico contemporáneo es Pierre Bourdieu (12) aunque, según Ritzer, a él no le gustaba que lo consideraran de esta manera. De hecho, Bourdieu fue el que acuñó la frase de “Sociología de la sociología” que da título a este artículo.

Era partidario de una sociología reflexiva, una sociología que debía usar sus propios instrumentos de investigación y su metodología para descubrir qué es lo que es y qué se hace con ella.

En su obra “La Distintición”, Bourdieu examinó las estrategias de los sociólogos para conseguir la diferenciación como disciplina con respecto a otras ciencias sociales. Este asunto está emparentado con el debate omnipresente en la literatura sociológica acerca de si se trata de una ciencia o no, problema que a mí personalmente – dicho desde mi humildad de sociólogo a tiempo parcial - me importa un ardite, a mí me preocupa más que sea útil. Para don Pierre, las reivindicaciones científicas de la sociología son en realidad una afirmación eufemística de poder. Creo que no le faltaba razón, sólo que me parece que no es el único gremio que lo hace.

Sus críticos decían algo así como que se estaba disparando en un pie, pues caía en una contradicción, el problema es que no se puede teorizar desde el poder simbólico de lo científico si al mismo tiempo minas la cientificidad sobre la que se sustenta ese poder.

Pero esto no es lo más interesante de su sociología reflexiva. Lo que más preocupaba a Pierre Bourdieu era la defensa de los sociólogos ante las fuerzas sociales que les presionan.

Lo hemos comentado en otros artículos de Sociología Divertida. En la observación científica el observador no debe alterar las condiciones del experimento, un físico que estudia el choque de dos móviles se encuentra ajeno al experimento pues lo observa desde fuera y, por tanto, no altera de las condiciones del mismo y tampoco se siente afectado en lo personal. Pero un sociólogo observa los fenómenos sociales perteneciendo o formando parte de la sociedad, es como si el físico estudiara el choque de móviles montado dentro de uno de ellos. ¿Hasta qué punto el sociólogo es independiente de los problemas que estudia?, ¿cómo se puede distanciar de los valores de su sociedad si forma parte de ella?. ¿Es posible entonces poner juntos los términos ciencia y social?.

Para Bourdieu la metateorización es la mejor manera de liberarse de esas presiones. Estudiando la naturaleza de las fuerzas sociales que lo envuelven, en el momento histórico concreto que le toca vivir, se puede evitar que se acabe siendo un juguete de esas fuerzas y, este análisis, solo puede hacerse desde la metateorización, el socionálisis decía. Una vez que los sociólogos comprenden las fuerzas que actúan sobre su entorno y sobre ellos mismos, es más fácil controlar su influencia.

Bourdieu no era un ingenuo, era consciente de sus limitaciones y de las de sus colegas, ni por un momento se sintió liberado de las influencias sociales pero, precisamente por ello, creía que los sociólogos debían ser reflexivos constantemente con respecto a sus teorías, eso, y no los eufemismos, permitirían construir una teoría científica lo más independiente posible de los valores sociales preponderantes.

Las ideas de Kuhn

Kuhn (13) practicó la sociología de la ciencia y no sólo sociología de la sociología. Pero se puede aplicar perfectamente a nuestra querida sociología.

Sus ideas provocaron un cambio muy importante sobre la manera de ver cómo funcionan las ciencias desde el punto de vista de cómo trabajan los científicos.

Desde los tiempos de Newton se ha pensado que la ciencia era una disciplina acumulativa, algo así como una carrera de relevos, en el que Copérnico le pasa el testigo a Galileo, éste le pasa el testigo a Newton y éste continúa ampliando la obra de sus antecesores. Newton – que fue un monstruo y trabajó en múltiples campos distintos – le pasó el testigo a otros muchos, pero demos un saltito en el tiempo y digamos que le pasó el testigo a Einstein, y así sucesivamente.

A la comunidad científica le ha gustado proyectar la idea de una progresión lineal, una máquina acumulativa de conocimientos que no ha iniciado caminos sin salida para volver atrás. Para Thomas Kuhn esta idea es un mito, la acumulación funciona hasta cierto punto, pero no es el instrumento principal del desarrollo científico, sino que la ciencia funciona en base a paradigmas y tránsitos entre paradigmas.

Pero, ¿qué es un paradigma?. Para Ritzer, la palabra paradigma se aplica de tres maneras diferentes. En primer lugar, un paradigma sirve para distinguir una comunidad científica de otra, por ejemplo el paradigma de la física y el paradigma de la química.

En segundo lugar, se puede utilizar para distinguir entre etapas históricas diferentes dentro de una misma ciencia. Por ejemplo, la mecánica clásica y la mecánica relativista en el ámbito de la física.

Y, por último, los paradigmas sirven para distinguir grupos cognitivos dentro de una misma ciencia. Por ejemplo, ¿La mecánica cuántica y mecánica relativista en los primeros tiempos de la primera?, no lo sé, no sé tanta física, si me permitís me paso a la sociología, digamos funcionalistas y sociólogos críticos. Esta última visión de diferencias entre escuelas de pensamietno es la que más se acerca a lo que Kuhn quería expresar.

Para Kuhn un paradigma es una imagen básica de una ciencia, una unidad de consenso entre científicos que permite a una subcomunidad científica diferenciarse de otra. Según Tezanos (14), lo más importante en un paradigma es que sea un logro fundamental abierto, que deja aún por hacer todo género de investigaciones. Y además, que sea un logro aceptado, admitido por un grupo cuyos miembros no trata de rivalizar entre sí, sino que tratan de extenderlo de todas las formas que hallan a su alcance.

De manera que un paradigma es un lugar estable dentro de la ciencia, un sitio confortable, sobre el que descansa la ciencia en un momento histórico y que los científicos ensanchan mediante la acumulación de conocimientos sin salir de él.

Pero con el tiempo surgen anomalías en el proceso de investigación que no pueden ser contestadas dentro del paradigma, cosas que no encajan. Sí las anomalías crecen se inicia una etapa de crisis, ya empiezan a producirse deserciones, nuevos campos de investigación fuera del paradigma.

Si no se cierra la crisis y, los nuevos campos abiertos encuentran explicaciones que empiezan a contestar preguntas que el paradigma no puede, se produce una revolución científica que da lugar a un nuevo paradigma.


¿Qué relación existe entonces entre el concepto de paradigma y el de teoría?. Ritzer nos contesta diciendo que un paradigma alberga en su seno, una o más teorías.

La sociología es una ciencia multiparadigmática, de hecho, a continuación vamos a echarle un vistazo a los paradigmas principales que ha producido la sociología desde dos puntos de vista. El de Ritzer, que hace una clasificación en función de la teoría sociológica general y, la de Harold Kerbo (15), que pone en el foco el análisis de la estratificación social.

Paradigmas en sociología según Ritzer

Ritzer nos dice que un paradigma se define por unas obras principales que asientan la doctrina, con una imagen determinada del objeto de la ciencia y con métodos o instrumentos del trabajo científico.
Para Ritzer serían tres, los principales paradigmas de la sociología: el paradigma de los hechos sociales, el de la definición social y el de la conducta social.

El paradigma de los hechos sociales tiene como obras básicas, “Las reglas del método sociológico y “El Suicidio” de Emile Durkheim. La imagen del objeto de la sociología son los hechos sociales, es decir, las grandes estructuras sociales y las instituciones. Los métodos que utilizan son las entrevistas a partir de un cuestionario y el análisis histórico comparado. Forman parte de este paradigma la teoría del conflicto (16), el  funcionalismo estructural (17) y la teoría de sistemas (18).

El paradigma de la definición social tiene como obra fundamental los escritos de Max Weber sobre la acción social. La imagen del objeto es el modo en el que los actores definen sus situaciones sociales, y la influencia de estos intercambios en la acción de los individuos y en la interacción entre las personas. El método de trabajo principal es la observación. Hay muchas teorías sociológicas que se basan en la acción, la teoría de la acción (19), el interaccionismo simbólico (20), la fenomenología (21) y la etnometodología (22).

Por último, el paradigma de la conducta social tiene por obra fundamental, la obra del psicólogo B.F. Skinner (23). La imagen del objeto es la conducta irreflexiva del sujeto y como responde éste a la recompensa y el castigo. El método de trabajo por excelencia dentro del conductismo es el experimento. Las teorías principales dentro del paradigma son la sociología conductista (24) y la teoría del intercambio (25).

Paradigmas en sociología según Kerbo

Kerbo se basa en Lenski (26) y Strasser (27) para extraer su clasificación de paradigmas.   Estos autores analizan las teorías sociológicas desde dos puntos de vista o dimensiones, por un lado, desde los valores y, por otro, desde los modelos de sociedad.

Estudiando los diversos autores podemos extraer en la dimensión valorativa tres supuestos. En primer lugar, si la desigualdad es inevitable o evitable, es decir, si toda sociedad humana es desigual por definición o no. En segundo término, si la escuela sociológica de que se trate mantiene una visión optimista de la naturaleza humana o no. Y, por último, si la sociología debe ser una ciencia neutral y limitarse a observar, describir y explicar, o bien, debe plantearse como meta la intervención para alcanzar sociedades mejores y más justas. Estos supuestos valorativos los podemos clasificar en dos tendencias, críticos y no críticos.

De la misma manera, podemos extraer dos modelos de sociedad: un modelo basado en el conflicto y un modelo basado en el orden.  Lo que nos lleva, en primer lugar el dilema entre una sociedad que se mantiene unida mediante el conflicto y la lucha del poder o mediante el consenso en normas y valores.

En segundo lugar, si el estudio se centra en las partes y procesos que se dan en el seno de la sociedad o se contempla la sociedad como un sistema.

Y, por último, si la sociedad es un contexto para las luchas entre las divisiones o estratos sociales, o bien, el sistema social tiene unas necesidades propias que tiene satisfacer para su supervivencia.

En el cuadro siguiente se muestra todo lo que hemos expresado en los dos últimos párrafos:







La combinación de ambas variables nos da una clasificación, debida a Strasser y Kerbo, formada por cuatro casillas que contienen cuatro paradigmas: el crítico del orden, el no crítico del orden, el crítico del conflicto y el no crítico del conflicto. Y en cada uno de los paradigmas podemos agrupar las teorías específicas de la estratificación social que en mundo han sido. Esto se puede ver en el cuadro siguiente con más claridad, en el que además incluimos los autores más prominentes de cada paradigma:


















Conclusiones

En este artículo hemos visto que hacer introspección les viene bien a los científicos, a la ciencia en general y a la sociología en particular. Mirar a la sociología desde la sociología, si hacemos caso a Bourdieu y parece que da buenas razones para ello, es hacer una sociología mejor, más independiente, más libre de valores, aquel ideal que Weber siempre defendía.


Kuhn parece también muy acertado cuando nos dice que la ciencia avanza entre paradigmas y etapas de ciencia acumulativa entre medias. Quizás este sea un problema de la sociología, que hay pocas etapas intermedias de consolidación, poca acumulación de conocimiento y una sucesión rápida de paradigmas. Quizás sea éste un problema de las ciencias jóvenes, poca acumulación y mucho paradigma. Más pronto que tarde volveremos a este asunto ya que, como sociólogo, me preocupa y me interesa.

Juan Carlos Barajas Martínez
Sociólogo

Notas:

  1. George Ritzer nació en 1940 en la ciudad de Nueva York, se graduó en sociología en la Escuela Superior de Ciencia del Bronx en 1958. En la actualidad es profesor de sociología de la Universidad de Maryland. Sus principales áreas de interés son la Teoría Sociológica y la Sociología del Consumo. Fue director de las secciones de Teoría Sociológica (1989-1990) y de Organizaciones y ocupaciones (1980-1981) de la Asociación Americana de Sociología.
  2. Karl Marx, conocido también en castellano como Carlos Marx (Tréveris, Reino de Prusia, 5 de mayo de 1818-Londres, Reino Unido, 14 de marzo de 1883), fue un filósofo, intelectual y militante comunista alemán de origen judío. En su vasta e influyente obra en los campos de la filosofía, la historia, la ciencia política, la sociología y la economía; aunque no limitó su trabajo solamente al área intelectual, pues además incursionó en el campo del periodismo y la política, proponiendo en su pensamiento la unión de la teoría y la práctica. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo histórico. Sus escritos más conocidos son el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels) y El Capital.
  3. Georg Wilhelm Friedrich Hegel (Stuttgart, 27 de agosto de 1770 – Berlín, 14 de noviembre de 1831) fue un filósofo alemán. Recibió su formación en el Tübinger Stift (seminario de la Iglesia Protestante en Wurtemberg), donde trabó amistad con el futuro filósofo Friedrich Schelling y el poeta Friedrich Hölderlin. Le fascinaron las obras de Platón, Aristóteles, Descartes, Spinoza, Kant, Rousseau, así como la Revolución Francesa, la cual acabó rechazando cuando esta cayó en manos del terror jacobino. Murió víctima de una epidemia de cólera, que hizo estragos durante el verano y el otoño de 1831. Considerado por la historia clásica de la filosofía como el representante de «la cumbre del movimiento decimonónico alemán del idealismo filosófico» y como un revolucionario de la dialéctica, habría de tener un impacto profundo en el materialismo histórico de Karl Marx.
  4. Ludwig Andreas Feuerbach (Landshut, Alemania, 28 de julio de 1804 – Rechenberg, Alemania, 13 de septiembre de 1872) fue un filósofo alemán, antropólogo, biólogo y crítico de la religión. Es considerado el padre intelectual del humanismo ateo contemporáneo, también denominado ateísmo antropológico. Para él la inmortalidad es una creación humana y constituye el germen básico de la antropología de la religión. El materialismo crítico de Feuerbach tendría un efecto profundo tanto en el pensamiento de Richard Wagner, Max Stirner y Bakunin como en las teorías de Marx y Engels y, en general, en todo el denominado materialismo histórico.
  5. Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon (París, 17 de octubre de 1760 – ibíd., 19 de mayo de 1825), fue un filósofo y teórico social francés, que puede incluirse entre los pensadores del socialismo utópico. Sus ideas dieron nacimiento a un movimiento surgido después de su muerte y conocido precisamente con el nombre de sansimonismo. Es también conocido como el padre de la sociología, junto a Auguste Comte.
  6. Immanuel Kant, fue un filósofo prusiano de la Ilustración. Es el primero y más importante representante del criticismo y precursor del idealismo alemán y está considerado como uno de los pensadores más influyentes de la Europa moderna y de la filosofía universal.
  7. Emile Durkheim (Épinal, Francia, 15 de abril de 1858 – París, 15 de noviembre de 1917) fue un sociólogo francés. Estableció formalmente la disciplina académica y, junto con Karl Marx y Max Weber, es considerado uno de los padres fundadores de dicha ciencia.
  8. Herbert Spencer (Derby, Inglaterra, 1820-Brighton, Inglaterra, 1903) fue un naturalista, filósofo, psicólogo, antropólogo y sociólogo inglés. Fue uno de los más ilustres positivistas de su país. Ingeniero civil y de formación autodidacta, se interesó tanto por la ciencia como por las letras. Ver en este mismo blog: “De cuando la sociología daba sus primeros pasos III: Reino Unido e Italia”.
  9. Auguste Comte, cuyo nombre completo Isidore Marie Auguste François Xavier Comte (Montpellier, Francia, 19 de enero de 1798-París, 5 de septiembre de 1857), es considerado el creador del positivismo y de la sociología, aunque hay sociólogos que solo le atribuyen haberle puesto el nombre. Mirad "De cuando la sociología daba sus primeros pasos".
  10. Charles Robert Darwin (Shrewsbury, 12 de febrero de 1809 – Down House, 19 de abril de 1882) fue un naturalista inglés, reconocido por ser el científico más influyente (y el primero, compartiendo este logro de forma independiente con Alfred Russel Wallace) de los que plantearon la idea de la evolución biológica a través de la selección natural, justificándola en su obra de 1859 El origen de las especies con numerosos ejemplos extraídos de la observación de la naturaleza. Postuló que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado selección natural. La evolución fue aceptada como un hecho por la comunidad científica y por buena parte del público en vida de Darwin, mientras que su teoría de la evolución mediante selección natural no fue considerada como la explicación primaria del proceso evolutivo hasta los años 1930.1​ Actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Con sus modificaciones, los descubrimientos científicos de Darwin aún siguen siendo el acta fundacional de la biología como ciencia, puesto que constituyen una explicación lógica que unifica las observaciones sobre la diversidad de la vida.
  11. Jeffrey C. Alexander es un destacado pensador y profesor norteamericano que ha contribuido notablemente en la sociología contemporánea; particularmente en la sociología cultural.1​ También es considerado como una referencia necesaria del "neofuncionalismo" en sociología.
  12. Pierre-Félix Bourdieu  (Denguin, 1 de agosto de 1930 – París, 23 de enero de 2002) fue uno de los más destacados representantes de la sociología contemporánea. Logró reflexionar sobre la sociedad, introdujo o rescató baterías de conceptos e investigó en forma sistemática lo que suele parecer trivial como parte de nuestra cotidianidad. Algunos conceptos claves de su teoría son los de "habitus", "campo social", "capital simbólico" o "instituciones". Al final de su vida se convirtió, por su compromiso público, en uno de los principales actores de la vida intelectual francesa. Su pensamiento ha ejercido una influencia considerable en la conciencia humana y social, en especial de la sociología francesa de posguerra. Caracterizó su modelo sociológico como "constructivismo estructuralista"; la problemática constructivista tiende a descifrar las realidades sociales como construcciones históricas cotidianas de actores colectivos e individuales que se sustraen del control de estos actores. Su sociología reveladora ha tenido críticos que lo acusan de una particular visión determinista de lo social.
  13. Thomas Samuel Kuhn (Cincinnati, 18 de julio de 1922 - Cambridge, 17 de junio de 1996) fue un físico, historiador y filósofo de la ciencia estadounidense, conocido por su contribución al cambio de orientación de la filosofía y la sociología científica en la década de 1960.
  14. José Félix Tezanos es Doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Desde 1974 desempeña diversos puestos docentes en universidades españolas. Es Catedrático de Sociología en la UNED, Director del Departamento de Sociología III (Tendencias Sociales) y Coordinador del GETS (Grupo de Estudio sobre Tendencias Sociales). Dirige la Fundación Sistema y es miembro de la Academia Europea de Ciencias, Artes y Letras de Paris, así como de los Consejos de Redacción de las revistas REIS (Revista Española de Investigaciones Sociológicas), RIS (Revista Internacional de Sociología) y EMPIRIA (Revista de Metodología de Ciencias Sociales). Editor de la Revista Sistema y Director de la Revista Temas, es autor de más de una treintena de libros y de cientos de monografías científicas sobre temas de estructura social, sociología política, tendencias sociales y ciencia, tecnología y sociedad.
  15. Harold R. Kerbo es profesor de sociología de la Universidad Politécnica de California en San Luis Obispo, especialista en estratificación social y desigualdad.
  16. La sociología del conflicto o teoría del conflicto: En este paradigma se agrupan las teorías sociológicas que analizan a la sociedad desde el punto de vista de la desigualdad, el conflicto y el cambio social. Se resaltan las relaciones de dominación que enfrentan a las diferentes categorías de personas y, en el ámbito internacional, a los conflictos entre distintas sociedades que compiten entre sí. Se analizan también las estrategias que emplean los dominadores para mantener su posición y de los dominados para intentar mejorar su situación.
  17. El estructural-funcionalismo (también llamado funcionalismo estructural, funcionalismo o estructuralismo) es un marco de construcción teórica que ve a la sociedad como un sistema complejo cuyas partes trabajan juntas para promover la solidaridad y la estabilidad. Se entiende como el estudio de una sociedad social conocida como estructura o sistema social. Este enfoque ve la sociedad desde una orientación de nivel macro, que es un enfoque amplio en las estructuras sociales que conforman la sociedad en su conjunto, y cree que la sociedad ha evolucionado, al igual que los organismos.
  18. La teoría de sistemas o teoría general de sistemas (TGS) es el estudio interdisciplinario de los sistemas en general. Su propósito es estudiar los principios aplicables a los sistemas en cualquier nivel en todos los campos de la investigación.1​ Un sistema se define como una entidad con límites y con partes interrelacionadas e interdependientes cuya suma es mayor a la suma de sus partes. El cambio de una parte del sistema afecta a las demás y, con esto, al sistema completo, generando patrones predecibles de comportamiento. El crecimiento positivo y la adaptación de un sistema dependen de cómo de bien se ajuste éste a su entorno. Además, a menudo los sistemas existen para cumplir un propósito común (una función) que también contribuye al mantenimiento del sistema y a evitar sus fallos
  19. Entre las teorías sociológicas, algunas se fundamentan en la acción individual. Max Weber expresó: En la acción está contenida toda la conducta humana en la medida en que el actor le asigna un sentido subjetivo (sentido mentado). La esencia de una teoría de la acción es la descripción adecuada de las motivaciones y de las causas que promueven la acción social. No toda teoría sociológica la ubica como la variable de mayor relevancia. Este tipo particular de teoría sociológica se ha de vincular necesariamente a la Psicología social y por ello ha de utilizar, en forma implícita o explícita, el concepto de actitud. A modo de ejemplo se resume brevemente por ser una teoría representativa del caso considerado, a la propuesta por Talcott Parsons y colaboradores. Tanto las funciones a cumplir por la teoría, las variables relevantes y los fundamentos psicológicos, han sido extractados a partir del libro de Parsons y colaboradores citado abajo.
  20. El Interaccionismo Simbólico tiene su máximo exponente en el filósofo norteamericano George Herbert Mead. Las reflexiones de Mead se centraron en explicar cómo las personas van construyendo su propia identidad y definiéndose a si mismas a través de sus experiencias sociales. Para este enfoque la sociedad es el resultado de las interacciones cotidianas de las personas, que van dotando de significado al mundo social que les rodea. Por supuesto no hay garantías de que este proceso de interacción continua haga que las personas terminen imputando los mismos significados al entorno en el que viven y, así, aún reaccionado de la misma manera, un policía puede hacer sentirse seguro a un individuo y nervioso a otro. De modo que la sociedad sería un mosaico de definiciones subjetivas y reacciones variadas.
  21. La fenomenología (del griego antiguo φαινόμενoν, 'aparición', 'manifestación' y λογος, 'estudio, tratado') es una rama de la filosofía que estudia el mundo respecto a la manifestación. La fenomenología es una corriente filosófica muy amplia y diversa por lo que difícilmente valdrá una sola definición para todas sus vertientes. Sin embargo, es posible caracterizarla como un movimiento filosófico que llama a resolver todos los problemas filosóficos apelando a la experiencia intuitiva o evidente, que es aquella en la que las cosas se muestran de la manera más originaria o patente. Por eso las diferentes vertientes de la fenomenología suelen discutir constantemente sobre qué tipo de experiencia es relevante para la filosofía y sobre cómo acceder a ella. De ahí también que todas ellas se suelan apropiar del lema "¡A las cosas mismas!" que aplica en realidad para todo conocimiento científico en tanto que conocimiento que apela a la experiencia evidente
  22. La Etnometodología es una corriente sociológica surgida en los años sesenta a través de los trabajos de Harold Garfinkel. Aparece como una ruptura con las ideas del Estructural-funcionalismo de Talcott Parsons las cuales, según Garfinkel, consideraban al actor como un "idiota cultural" que sólo "actuaba" de acuerdo con normas que le eran impuestas. La etnometodología se basa en el supuesto de que todos los seres humanos tienen un sentido práctico con el cual adecuan las normas de acuerdo con una racionalidad práctica que utilizan en la vida cotidiana. En términos más sencillos, se trata de una perspectiva sociológica que toma en cuenta los métodos que los seres humanos utilizan en su vida diaria para sentarse, ir al trabajo, tomar decisiones, entablar una conversación con los otros.
  23. Burrhus Frederic Skinner (Susquehanna, 20 de marzo de 1904-Cambridge, 18 de agosto de 1990) fue un psicólogo, filósofo social, inventor, y autor estadounidense.​ Condujo un trabajo pionero en psicología experimental y defendió el conductismo, que considera el comportamiento como una función de las historias ambientales de refuerzo. Escribió trabajos controvertidos en los cuales propuso el uso extendido de técnicas psicológicas de modificación de conducta, principalmente el condicionamiento operante, para mejorar la sociedad e incrementar la felicidad humana, como una forma de ingeniería social.
  24. Mientras que el conductismo psicológico se caracteriza por utilizar el vínculo E-R (estímulo-respuesta) para la descripción del comportamiento individual, el conductismo social se caracteriza por utilizarlo a través del concepto de actitud. Mientras que el vínculo E-R, en el primer caso, se aplica al campo de las respuestas de tipo emocional o fisiológico, en el segundo caso se lo aplica a la respuesta completa de un individuo contemplando tanto la interacción social como el aspecto cultural asociado
  25. La Teoría de Intercambio Social es una perspectiva del campo de la psicología social y la sociología que explica el cambio social y la estabilidad como un proceso de intercambios negociados entre personas. La teoría de intercambio social propugna que todas las relaciones humanas se forman por el uso de un análisis de coste-beneficio y la comparación con alternativas. Por ejemplo, cuando una persona percibe los costes de una relación por encima de los beneficios obtenidos, la persona, según esta teoría, abandonará la relación. Esta teoría tiene sus raíces en economía, psicología y sociología.
  26. Gerhard Emmanuel Lenski (nacido el 13 de agosto 1924 en Washington DC) es un sociólogo norteamericano conocido por sus contribuciones a la sociología de la religión, la desigualdad social y la teoría ecológico-evolutiva.
  27. Hermann Strasser (Nacido el 28 de Noviembre de 1941 en Altenmarkt im Pongau) es un profesor de sociología austríaco. Después de trabajar en los años 70  en el departamento de sociología de la Universidad de Oklahoma regresó a Europa, a la universidad de Duisburg-Essen de la que en la actualidad es profesor emérito. 


Bibliografía:

George Ritzer
Teoría Sociológica Moderna
Mac Graw-Hill
Madrid 2011

George Ritzer
Teoría Sociológica Clásica
Mac Graw-Hill
Madrid 2011

José Félix Tezanos
La explicación Sociológica
Una introducción a la sociología
UNED
Madrid 1998

Juan Carlos Barajas
Sociología Divertida 2014

Juan Carlos Barajas
Sociología Divertida 2016




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