Mary Poppins y el Teorema de Thomas


If men define situations as real, they are real in their consequences.
Williams I. Thomas

Qué queréis, uno tiene sus referencias culturales. En el cine, “El nacimiento de una nación” de Griffith, “Ciudadano Kane” de Welles, “Vértigo” de Hitchkock, “Ser o no ser” de Lubitsch, “2001 una odisea espacial” de Kubrick y, sobre todo, “Mary Poppins” de, de…,de ¡Julie Andrews!.

Para mí, Mary Poppins es una obra maestra que pertenece a dos géneros, el musical y el infantil y, sin embargo, no consigo recordar quien dirigió la película, es más, probablemente nunca lo he sabido. Curioso.

Entre mis primeros recuerdos, muy vagos por lo pequeño que era, está el haber ido con mis padres y mi hermano al cine Barceló de Madrid, desde hace ya bastantes años convertido en la famosa discoteca Pachá. Tuvo que ser en 1965 y lo que recuerdo, no sé si lo recuerdo directamente o porque hablamos muchas veces de ello posteriormente. Pero me veo a mi mismo con los ojos muy abiertos viendo bailar a los deshollinadores en los tejados de un mágico y falso Londres en la sala oscura del cine al lado de mis padres.

No puedo describir, y eso que no suelen faltarme las palabras, lo que significó para mí aquella película, en aquella España de diversiones limitadas a la radio de galena en el salón - la mayoría -,  una televisión racionada en blanco y negro - los más privilegiados - y al cine de barrio – todos-.

La película me impacto tanto que, aún ahora, no puedo dejar de verla cuando al zapear me encuentro con ella en alguna emisora. Creo que es el filme que he visto más veces.

Existe cierta tendencia en la literatura infantil en lengua inglesa en ir mucho más lejos de lo que aparentemente dice el texto, en usar el metalenguaje. Es el caso de “Alicia en el país de las maravillas” en el que cada párrafo tiene más de un sentido, los poemas y las canciones populares que aparecen están deformados de manera que descubren nuevos significados. Estas argucias literarias hacían las delicias de los niños británicos de la época y, una amiga bilingüe – de padre británico y madre española – me ha comentado que los poemas de ”Alicia” son maravillosos en versión original. A esto hay que añadir que Lewis Carrol, que era profesor de matemáticas en el Christ Church College de Oxford, introdujo un montón de pasatiempos lógicos en el texto. Martin Gardner, filósofo y matemático norteamericano quien dirigiera durante muchos años la sección de “juegos metamágicos” de la revista “Scientific American”, en su maravilloso libro “Alicia anotada” cuenta que es el libro de la literatura inglesa sobre el que más tesis doctorales se han realizado (1).

Otro libro infantil muy famoso con historia oculta es el “Mago de Oz” de L. Frank Baum(2). Es una historia sobre la crisis económica monetaria que sufrió Estados Unidos a  finales del siglo XIX. ¿Sabéis qué representaba el camino dorado que llevaba a la ciudad de Oz?, nada más y nada menos que el patrón oro. ¿Y Dorothy?, pues los valores americanos tradicionales, ¡cómo no!. Y no olvidemos que OZ es la abreviatura inglesa de la onza de oro.

Mary Poppins deriva también  de un libro homónimo de la escritora australiana  Pamela Lindon Travers, el primero de una serie de seis libros que Disney iba llevar a la gran pantalla. Desgraciadamente un desacuerdo de la autora con la productora llevó a que no se realizaran más películas. No he leído el libro, sé que se ha editado en español en una colección de libros de bolsillo pero nunca he llegado a comprarlo, aunque estoy en ello. Así que, para este artículo, nos conformaremos con la película como fuente de información.

Uno querría encontrar una historia oculta dentro Mary Poppins, y no sólo yo, existen estudios que relacionan el texto original con múltiples mitos, navegando por Internet se pueden encontrar varios artículos que proporcionan una visión esotérica de los libros de Travers, yo ni puedo – no tengo conocimientos de esoterismo – ni quiero entrar en ese terreno que reconozco que me supera. Yo he buscado algo más inmediato y cercano a la experiencia diaria y creo que lo he encontrado. He encontrado en el argumento un ejemplo perfecto de aplicación de una de las pocas afirmaciones que en sociología han merecido el título de teorema, el teorema de Thomas, descrito en 1928  por el sociólogo norteamericano William I. Thomas en su libro “The child in America. Behavior problems and programs”.

El Sr. Banks, fijaos en el apellido que tiene, convence o mejor dicho conmina, a su hijo Michael  a depositar  sus ahorros – dos peniques - en el banco en el que trabaja, la Banca Dowes de Ahorro, Crédito y Seguridad. El niño no quiere depositar su dinero, quiere comprar comida para las palomas a una anciana que vende migas de pan en la escalinata de la catedral de San Pablo. El presidente del Banco, representado por un extraordinario Dick van Dike, acorrala a Michael y a su hermana y les quita sus monedas, el niño grita que le devuelvan los dos peniques. Dos clientas en la caja oyen el grito desesperado del niño y entienden que el banco no quiere devolver su dinero a un cliente y se desata el miedo, en pocos segundos media City está reclamando sus depósitos en el banco formándose un tumulto en la puerta cuando los empleados intentan cerrar las puertas. Las consecuencias son que el banco quiebra y el Sr. Banks pierde el empleo, aunque al final todo se arregla durante la escena final de las cometas en el parque (3) (4).

¿Qué nos dice el Teorema de Thomas?, el enunciado es algo así como: “Si las personas definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias”. O sea, dicho de un modo menos concreto y más explicativo, si un sector importante de una sociedad considera un determinado hecho social como real, actuaran en consecuencia como si el hecho fuera real, de manera que dicho hecho social falso producirá las mismas consecuencias que si hubiera sido real.

En el ejemplo de Mary Poppins, realmente se trata de un hecho aislado, en realidad un problema doméstico sobre sólo dos pequines, no tiene nada que ver con una crisis de liquidez del banco, sin embargo al consolidarse el rumor y reunirse el número suficiente de personas creyentes en el rumor, todos van a retirar su dinero con lo que la crisis de liquidez llega a producirse. Es la profecía autocumplida. Lo peor de todo es que esto es manejable, se puede convencer a partes importantes de la población si se cuenta con el poder y los medios adecuados, hay muchos ejemplos en la historia y en la actualidad.

¿No os suena todo esto?. ¿No se juega a esto cada día en los famosos mercados con la prima de riesgo española?. ¿Qué función cumplen las agencias de “rating”?. ¿No se está intentando  tranquilizar continuamente a esos famosos mercados con medidas de ajuste que siempre pagan los mismos hasta el punto delirante de tener que modificar la Constitución?. ¿Hasta dónde se va a llegar en esta operación de tranquilizar a unos especuladores que se las saben todas?. Yo me siento incapaz de contestar a estas preguntas.

Juan Carlos Barajas Martínez

Nota final: el director de “Mary Poppins” fue Robert Stevenson que también dirigió “La bruja novata”

Bibliografía
1. Alicia anotada, Martín Gardner, Editorial Akal, Madrid 1984
2. Principios de Economía, N. Gregory Mankiw, Editorial McGraw-Hill, Madrid 1999, págs. 569-570
4. Enlace a la escena de la película “Mary Poppins” sobre la crisis financiera posterior (en italiano pero se entiende)




Cartel anunciador de la película de Walt Disney "Mary Poppins"




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Mary Poppins y el teorema de Thomas por Juan Carlos Barajas Martínez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
Basada en una obra en sociologiadivertida.blogspot.com.


7 comentarios:

  1. Cada día son mejores, Juan Carlos. Me ha encantado. Cuando los publiques todos juntos en tu ebook, quiero tu autógrafo digital.

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  2. otro artículo que te sale super...califragilisticoespialidoso evidentemente.

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  3. Muy buen artículo. Como siempre. Por cierto, mencionas al gran Martin Gardner del cual estuve siguiendo sus artículos durante mis tiempos mozos en la biblioteca de la universidad, buscando en cada Scientific American sus juegos matemáticos que no dejaban de sorprenderme. Y como lo mencionas dos veces, también se me ha hecho extraño verlo escrito como Gadner en vez de Gardner. Y por lo que veo, no eres el único que lo ha escrito así.

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  4. Touché, tienes toda la razón era Gardner, debo confundirlo con el actor James Garner. Ahora mismo lo corrijo. Gracias por tus ánimos.

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  5. Desde Argentina te saludo. Me permito recomendarte la peli argentina "Luna de Avellaneda", con Ricardo Darín -creo que es bien conocido en España-. Allí se hace un alegato en favor de aquellos sitios urbanos donde se "practicaba" la reunión comunitaria en torno a algún deporte u otras actividades como teatro, música o lectura: los aquí llamados "clubes de barrio"; donde además, pero como parte de su esencia, la gente se conocía, “noviaba” y se casaba; y después, envíaba a sus hijos. La tormenta que desertificó aquellas prácticas sociales en nuestro país tuvo lugar a través de los noventa. No digo que hayan sido blanco específico de las bombas de la globalización, pero la aparición de esos "no lugares" llamados shoppings -de los cuales soy fanático visitante y nada más que eso porque no tengo un peso en el bolsillo- desplazaron con seducción a los concurrentes y socios de los clubes. Fue tal la fuga, que justamente, la peli versa sobre la presión que hace una constructora de shoppings para quedarse con el predio del club y hacer uno allí mismo. En notable coincidencia, ni la moraleja de Mary Poppins -donde se le alecciona a los niños que la avaricia, la angurria y el apropiarse de lo ajeno por arrebato tiene su castigo- ni la de Luna de Avellaneda, que hace una apelación romántica sobre "los buenos tiempos" de aquellas instituciones sociales urbanas -creadas sobre la mística socialista, en definitiva-; se mantuvieron en el tiempo, sino que fue el triunfo de todo lo contrario. O al menos, así parece… ¿No?.

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  6. Hola NOrberto, en efecto, vuestro gran actor Ricardo Darín es muy famoso en España. La peli de la que me hablas me suena mucho, creo q vi parte de ella en la tele, de esas situaciones en que vas cambiando de canal y de repente hay algo q te llama la atención y te quedas un rato mirándola. Estaba esperando a mi mujer para salir, una vez terminó de arreglarse tuve que apagar el televisor pero con una sensación de lástima por no terminar de verla. Sabiendo el título haré lo posible por verla.
    Muchas gracias por leer mís artículos.
    Un abrazo muy fuerte desde los alrededores de Madrid, en una noche muy fría, ha nevado a pocos kilómetros de aquí, en un mayo completamente loco.

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  7. Estoy totalmente de acuerdo con el Teorema de Thomas. Para mi ha empezado a ser real un mundo que deja pequeño al de Mary Poppins desde hace unos cuatro años...
    Todo empezó cuando ciertas circunstancias me pusieron al cuidado, a tiempo parcial de Ludmila, una niña de 8 años tan encantadora como la de Mary poppins. Literalmente. Luego...
    Bueno, luego es largo y complicado de contar. Tanto que me da para quejarme semanalmente en el blog de Ludmila von Vampüren. Por entregas es más fácil comprender que yo tengo -a mi pesar- mi propio Teorema de Thomas resuelto.
    De verdad.

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