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Quince años tiene mi blog

 


Cuando yo era pequeño, yo diría que muy pequeño, el Dúo Dinámico —grupo musical que nos acompañó durante décadas— puso de moda una canción que se llamaba “Quince años tiene mi amor”. Así que, cuando empecé a pensar en qué escribir para el quince cumpleaños de Sociología Divertida, resonaba esa cancioncilla en mi cabeza, soniquete en el que cambiaba “amor” por “blog” y me dije: pues voy a ponerle ese título al artículo que conmemore el aniversario.

Pero vayamos a lo nuestro, desde 2011 el mundo ha cambiado mucho, casi no lo reconocemos y la tarea de explicarlo, algo que en parte se hace desde la sociología, se ha complicado en la misma medida. Ha cambiado el mundo, ha cambiado Sociología Divertida y he cambiado yo.

Empecemos por mí, por aquello que nos decían en la escuela: “el burro delante para que no se espante”. Hace 15 años yo todavía tenía inquietudes profesionales, aún (ya tenía 51 años) guardaba esperanza de mejorar y trabajaba duro para conseguirlo. Hoy en día soy un jubilado y, entiéndaseme bien, estoy encantado, pero en lo tocante a ilusiones de prosperidad y mejora, todo queda disuelto como un azucarillo en agua. Otra cosa es cómo te lo tomes, hay quien se lo toma muy mal, en mi caso, como he adelantado antes, mientras mi salud me respete, soy un individuo feliz.

A pesar de tener poco tiempo libre, entre trabajo, oposiciones y familia, ya no me resistí más a un impulso que llevaba ya muchos meses rumiando: hacer un proyecto que me permitiera divulgar lo que había aprendido estudiando sociología. La idea era explicar qué había detrás de las normas y usos sociales, el porqué de la desigualdad, entender las opciones políticas con el fin de dotar de herramientas personales a mis lectores para fomentar el espíritu crítico e intentar que la reflexión se impusiera —desde el conocimiento— a la visceralidad. En una palabra: ir a contracorriente.

Empecé escribiendo un artículo por semana, luego cada quince días, más tarde uno al mes y ahora sólo cuando me apetece. Al principio, tenía multitud de anécdotas históricas, asociaciones graciosas entre conceptos, originalidad en los planteamientos acumulados en los años de estudio. Un poco como el novelista o cantautor novel en su primera novela o disco inicial que suelen ser un modelo de originalidad que pocas veces llegan a repetir. Por eso puse al blog el apellido “Divertida”. Pero eso se agota, se vacía el anecdotario, las asociaciones son limitadas y se terminan pronto.

Al mismo tiempo, descubrí que lo que a mí me interesaba era minoritario (mal diagnóstico para un sociólogo, la verdad) y el público se me fue especializando, y éste, me especializó a mí. El blog empezó a interesar más a personas con conocimientos de ciencias sociales, a estudiantes y profesores, sobre todo en Latinoamérica. Pasé del anecdotario a la formalidad y a una divulgación con más fundamento académico.

 Por ambas razones, el agotamiento del anecdotario y la demanda del público, los artículos se hicieron más sesudos y profundos, Sociología Divertida se hizo más sociología y menos divertida, aunque siempre intenté un estilo desenfadado sin abandonar el rigor científico, algo que no es nada fácil.

¿Y el mundo? ¡Ay el mundo! Hace tres días murió a los ciento cuatro años Edgar Morin, el sociólogo de la complejidad. Hace unos años escribió: "nos encontramos en una nave espacial, la Tierra, en la que navega la humanidad. Esta nave es propulsada hoy por cuatro motores: ciencias, técnica, economía y afán de lucro, y esos motores están descontrolados". Pues bien, hoy esa nave está más cerca de la colisión que nunca y, por eso, las ciencias sociales y la filosofía son más necesarias que nunca.

Así que seguiremos aquí, mientras el cuerpo aguante, defendiendo los ideales que siempre defendí desde que tengo uso de razón política: la libertad positiva, la igualdad, la democracia, el Estado de bienestar, la justicia democrática y la decencia, que yo defino como el imperativo moral de no aceptar que “todo vale”.

En conmemoraciones anteriores de Sociología Divertida solía hacer el comentario de que me bastaba un solo lector al que de alguna forma ayudara Sociología Divertida para justificar mi esfuerzo. Yo creo que son más de uno, quince años después, el pasado mes de mayo entraron 46168 personas en mi blog. Así que, mientras el cuerpo aguante…

 

Juan CarlosBarajas Martínez

Sociólogo

En Las Matas, al noroeste de Madrid, a 2 de junio de 2026

 

Primer artículo de Sociología Divertida: Breve historia de la publicidad de las maquinillas de afeitar (21 de julio de 2011)


¿Qué es la lógica? ¿Hay una lógica sociológica?

Arriba de derecha a izquierda: Aristóteles, Abelardo, Santo Tomás de Aquino, Guillermo de Ockham

Abajo: Boole, Frege, Russell, Gödel, Turing


 Resumen

Este artículo es una explicación de qué es la lógica formal, de su historia, de su influencia en la ciencia y, en particular, en la sociología. Se hace una revisión de cuatro teorías sociológicas, estudiando la lógica subyacente en sus planteamientos: la teoría del intercambio de Homans, la sociología de Weber, la teoría del habitus de Bourdieu y la teoría general de sistemas de Luhmann.

Abstract

This article is an explanation of what formal logic is, its history, its influence on science, and, in particular, on sociology. It includes a review of four sociological theories, examining the underlying logic in their approaches: Homans' exchange theory, Weber's sociology, Bourdieu's theory of habitus, and Luhmann's general systems theory.

Índice

  • De la lógica utens a la lógica docens
  • Un poco de historia: del ágora a la inteligencia artificial
  • Lógica y ciencia
  • Lógica y sociología
  • ¿Dónde se puede estudiar lógica?

De la lógica utens a la lógica docens

La palabra “lógica” es de esas que sirven tanto para un roto como para un descosido; forma parte del vocabulario usual (“es lógico”, “en buena lógica”, “lógicamente”…). Se usa cuando aplicamos el razonamiento a un problema y suele asociarse al sentido común. Quien va como un cabestro por la vida, dándose golpes contra la pared, carece de lógica y de sentido común; créeme, querido lector, hay mucha más gente así de la que tú crees. Me di cuenta trabajando en la protección de españoles en el extranjero: la gente hacía todo lo posible para meterse en problemas.

El problema del sentido común es su relatividad. Cada uno tiene su propia lógica, mediatizada por el origen, la cultura, la formación o el temperamento. En su variedad está su riqueza, pero también su falta de aplicabilidad universal. Por eso, desde Aristóteles(1), la lógica ha sido un proceso de destilación del razonamiento humano: buscar la estructura pura del pensamiento, no su forma coyuntural.

El filósofo norteamericano Peirce (2) denominaba lógica utens a esta lógica mundana, práctica, intuitiva y contextual que usamos para resolver los problemas diarios. Aristóteles partió de ella como materia prima y la refinó. Como un alquimista del pensamiento, quitó sentimientos, vaguedades, contextos y opiniones. El resultado fue lo que Peirce llamó lógica docens: la lógica que se enseña; la de los filósofos griegos, la Escolástica y los grandes lógicos matemáticos de los siglos XIX y XX.

Esta lógica docens es lo que hoy llamamos lógica formal: el estudio de las estructuras puras del razonamiento, liberadas de su contenido concreto. Si la lógica utens es el pensamiento en bruto —espontáneo y teñido de experiencia—, la lógica formal es su esqueleto abstracto: un sistema de reglas universales que opera con símbolos, no con emociones o contextos. Como diría Alfred Tarski (3), «La lógica no se preocupa por lo que decimos, sino por cómo lo decimos'.

Alfredo Deaño(4) definió la lógica formal como «la ciencia de los principios de la validez formal de la inferencia». «Inferencia» —nos aclara— es un sinónimo de razonamiento o argumentación. Todo razonamiento es un pensamiento, pero no todo pensamiento es un razonamiento. Según Deaño, el razonamiento es un tipo de pensamiento cuyo rasgo esencial es el paso de una o más afirmaciones —llamadas premisas— a una afirmación derivada: la conclusión.

Hemos mencionado la validez formal, pero ¿qué significa? Todo razonamiento humano tiene dos dimensiones: verdad y validez. La verdad concierne al contenido: «El Manzanares pasa por Madrid» es verdadero; «El Barça es el mejor equipo del mundo» es, como mínimo, discutible. La validez, en cambio, atañe a la estructura lógica: un razonamiento es válido si la conclusión se sigue necesariamente de las premisas, aunque estas sean falsas.

Veámoslo con un caso absurdo que el propio Deaño proponía:

- Si San Pablo era monoteísta, entonces Sócrates y Jantipa no contrajeron matrimonio por el rito ortodoxo.

- Es así que Sócrates y Jantipa no contrajeron matrimonio por el rito ortodoxo griego.

- Luego, San Pablo era monoteísta.

Aquí, tanto premisas como conclusión son verdaderas, pero la argumentación es inválida: no hay conexión lógica entre el monoteísmo de San Pablo y el matrimonio de Sócrates.

La lógica formal, como el reino de Dios, no pertenece a este mundo: es intemporal, inmaterial y ajena a culturas o ideologías (5). Precisamente por eso, es maravillosa. Maravillosa e indispensable, pues la ciencia, los ordenadores, la inteligencia artificial y la robótica no existirían si Aristóteles no hubiera extraído, de los razonamientos cotidianos, esa estructura común que hoy llamamos lógica formal.

 

Un poco de historia: Del Ágora a la Inteligencia Artificial

 Todo comenzó en el Ágora ateniense. Mientras los sofistas debatían retórica, Aristóteles (s. IV a.C.) buscó las reglas ocultas del pensamiento correcto. Así nació el Organon: el primer sistema lógico de la historia, basado en silogismos que encadenan verdades como eslabones («Todos los humanos son mortales; Sócrates es humano; luego, Sócrates es mortal»). Su genio no fue solo clasificar argumentos, sino crear un método para distinguir conocimiento válido de la mera opinión, algo que hoy deberíamos aplicar a discursos políticos o noticias virales. Un pueblo educado en lógica es más difícil de engañar.

Se suele señalar a la Edad Media como una época oscura; sin embargo, la lógica resurgió en monasterios y universidades. Los escolásticos la aplicaron para aunar fe y razón, algo que hasta entonces solo había explorado la filosofía islámica (como Avicena). Figuras como Pedro Abelardo (s. XII) (6) usaron la dialéctica para cuestionar dogmas («¿Existen los universales o son solo palabras?»), mientras Santo Tomás de Aquino (s. XIII) (7) la convirtió en pilar de la teología. En este contexto, Guillermo de Ockham (8) formuló su célebre principio: la navaja de Ockham: «Cuando varias soluciones explican igual un problema, la más simple suele ser la correcta». Esta idea, que exige eliminar supuestos innecesarios, se volvería crucial para la ciencia.

El siglo XVII dio un salto mortal: la lógica dejó las aulas para entrar en laboratorios. Galileo Galilei (9) unió matemáticas y experimentación: su método hipotético-deductivo (silogismos + verificación empírica) derribó la física aristotélica. «El libro de la naturaleza está escrito en lenguaje matemático», declaró, convirtiendo la lógica en código del universo. Francis Bacon (10) en Inglaterra y René Descartes (11) en Francia completaron el giro: el primero con su Novum Organum (inducción sistemática contra prejuicios), el segundo con el Discurso del método («¡Dudar de todo!»). Así, la filosofía natural —especulativa— se transformó en ciencia moderna.

Durante el siglo XIX, la lógica vivió una revolución simbólica: dejó las palabras para volverse matemática. George Boole (12) tradujo silogismos a ecuaciones (álgebra booleana —fundamento de la electrónica digital—), y Gottlob Frege (13) creó el primer lenguaje formal moderno: la Begriffsschrift (14). Su meta: demostrar que toda verdad matemática podía deducirse de unos pocos axiomas (el programa formalista).

Pero el sueño formalista fue efímero. En el siglo XX, Kurt Gödel (15) demostró que en todo sistema lógico suficientemente complejo (como la aritmética) existen proposiciones verdaderas pero indemostrables (16). Alan Turing (17) convirtió la lógica en algoritmos, integrando máquina y pensamiento para dar luz a la computación. Hoy, esa herencia alimenta la inteligencia artificial que ha llegado para quedarse.

 

Lógica y ciencia

La lógica y las ciencias se maridan mediante el método científico. A partir del método hipotético-deductivo de Galileo, adaptado inicialmente a la física, se generalizó el método científico tal como lo entendemos hoy, aplicable a cualquier ciencia.

Siguiendo con Charles S. Peirce —que resulta muy útil para comprender estos asuntos—, el método científico puede entenderse como un proceso que involucra tres tipos complementarios de inferencia: abducción, deducción e inducción. No se trata simplemente de “tres pasos” secuenciales, sino más bien de tres modos distintos de razonar, que interactúan entre sí.

La abducción (también llamada inferencia a la mejor explicación) es el tipo de razonamiento mediante el cual se propone una hipótesis que explica un hecho extraño, inesperado o sorprendente. Dicho de un modo sencillo, es lo que ocurre cuando algo no encaja con nuestras expectativas y nos preguntamos: ¿qué podría estar pasando aquí? Un ejemplo clásico sería el momento en que a Newton (18) le cayó una manzana en la cabeza y se preguntó si no sería la Tierra la que la atraía.

La lógica subyacente en este modo de razonar es algo así como: si X es un hecho sorprendente —a mí no me ha caído nunca una manzana en la cabeza, y eso que tengo un manzano en el jardín—, y si Y —que explica X— fuera cierto, X no sería ya tan sorprendente. Por tanto, Y podría ser una buena hipótesis.

Un ejemplo que dio el mismo Peirce fue: Todas las judías de este saco son blancas (regla), estas judías de aquí son blancas (resultado), quizás estas judías sean de este saco (hipótesis).

La deducción es la parte lógica del proceso. Es el razonamiento formal clásico que nos viene desde Aristóteles: ir de lo general a lo particular. Se usa para derivar consecuencias lógicas de una hipótesis surgida de la abducción.

La deducción, al no salirse del marco de la lógica formal, transmite validez lógica: si las premisas son verdaderas y seguimos las reglas de la lógica, la conclusión se sigue necesariamente. No es productiva en el sentido de que no introduce nueva información, pero permite comprobar si una hipótesis es coherente con otras verdades ya aceptadas.

El ejemplo de Peirce sobre la deducción sigue usando las judías blancas: Todas las judías de este saco son blancas (premisa mayor); estas judías son de este saco (premisa menor), luego estas judías son blancas (conclusión).

La inducción es el razonamiento por el cual contrastamos las consecuencias de la hipótesis con la experiencia. Busca confirmar o refutar la hipótesis mediante la observación repetida o la estadística. No garantiza la verdad absoluta: por muchos cisnes blancos que hayamos visto, no podemos descartar que exista un cisne negro, pero, por esto mismo, es creativa, productiva, permite generar conocimiento a partir de la experiencia y, por ende, nos hace progresar.

Siguiendo con las judías de Peirce: estas judías son de este saco (observación), estas judías son blancas (observación), luego todas las judías de este saco son blancas (conclusión).

Hoy en día, los algoritmos de inteligencia artificial son expertos en inducción (generalizar patrones), pero la abducción —esa chispa creativa— sigue siendo humana… por ahora.

El objetivo de las ciencias es explicar la realidad mediante teorías basadas en la observación y la razón. Una teoría científica es un sistema organizado de conceptos, principios y leyes que explica los fenómenos observables y permite predecir otros nuevos. El método científico es el procedimiento sistemático para generar, probar y refinar teorías científicas. La relación entre ambos es dinámica y recíproca.

En resumen, el método científico no es una simple receta, sino un delicado equilibrio entre intuición creativa (abducción), rigurosidad lógica (deducción) y verificación empírica (inducción). Por eso, sigue siendo una de las mayores creaciones del pensamiento humano: lógica y creatividad trabajando juntas para comprender el mundo.

 

Lógica y sociología

Siempre me ha llamado la atención que los sociólogos necesitamos demostrar a menudo que la sociología es una ciencia, mientras que un físico nunca se ve obligado a justificar que sus teorías lo son. Si el método científico es el corazón de disciplinas como la física o la biología, ¿por qué las teorías sociológicas parecen, a veces, menos «lógicas»?

La respuesta no está en la lógica, sino en la complejidad de su objeto: el ser humano. Mientras un físico puede aislar variables en condiciones controladas, el sociólogo trabaja con redes de deseos, normas, significados y relaciones de poder que se resisten a la simplificación y no caben fácilmente en ecuaciones.

Sin embargo, la lógica sí estructura las teorías sociológicas, aunque de manera más flexible y a veces implícita. Si no directamente mediante la lógica formal, sí a través de lógicas derivadas de esta, como las formas de inferencia (abducción, deducción, inducción) o la coherencia interna del sistema teórico.

A continuación, vamos a examinar varias teorías sociológicas y su estructura lógica subyacente para mostrar más claramente cómo opera la racionalidad en el pensamiento sociológico.

Tomemos primero la teoría del intercambio de George Homans (19) (véase en este mismo blog “La teoría del intercambio I: Homans”), que es la más cercana al modelo hipotético-deductivo y a la lógica formal.

Homans parte de axiomas simples. En primer lugar: “Si en el pasado una acción fue recompensada, se repetirá.” Un segundo axioma sería: “Cuanto mayor sea la recompensa, mayor será el esfuerzo”. De estos principios deduce proposiciones comprobables: “Si Pedro obtiene reconocimiento al ayudar a Luisa (recompensa), aumentará su cooperación (conducta)".

Aquí viven los tres tipos de inferencia de Peirce. Hagamos un poco de sociología aplicada. Supongamos que estoy estudiando la motivación de las personas en relación con las redes sociales.

  • Abducción: “¿Por qué millones de personas usan redes sociales? Quizá buscan recompensas simbólicas (likes, estatus).”
  • Deducción: Si el reconocimiento motiva la conducta (axioma), entonces los creadores invertirán más horas en crear contenido.
  • Inducción: Las encuestas confirman que un 73% de jóvenes admiten sentirse “validados” por los likes (estudio de la UCSD, 2023).

En segundo lugar, vamos a examinar la sociología de Max Weber (20 (véase en este mismo blog “De Cuando la Sociología Daba sus Primeros Pasos II: Alemania”). Weber construyó toda su obra sociológica a partir de un sistema de análisis basado en lo que él denominaba tipos ideales. Este enfoque forma parte de una lógica comprensiva, orientada a interpretar el sentido de la acción humana, sin caer en reduccionismos mecanicistas.

Con la metodología de los tipos ideales, se trata de extraer del fenómeno social real aquellas propiedades que lo caracterizan de forma arquetípica. No son descripciones literales de la realidad, sino construcciones analíticas: imágenes deliberadamente exageradas y unilaterales, diseñadas para iluminar los rasgos esenciales de un fenómeno.

Weber sostenía que cuanto más “pura” y exagerada fuese esa construcción, más útil sería como herramienta analítica.

Una vez elaborado el tipo ideal, este funciona como una vara de medir, un patrón de comparación que permite contrastar los hechos históricos concretos con un modelo conceptual que, en sí mismo, es ahistórico.

Esto se aprecia muy bien en su teoría de la acción social, donde distingue cuatro tipos ideales de acción:

  1. Racional con arreglo a fines: basada en el cálculo de medios y resultados (ej.: un empresario que maximiza beneficios).
  2. Racional con arreglo a valores: guiada por convicciones éticas, religiosas o ideológicas (ej.: un activista que lucha por la justicia).
  3. Afectiva: motivada por emociones (ej.: un padre que protege a su hijo por amor).
  4. Tradicional: basada en costumbres arraigadas (ej.: realizar un rito religioso por tradición familiar).

Un mismo acto —por ejemplo, votar— puede clasificarse de distintas maneras según el sentido subjetivo que le atribuya el actor, puede ser:

• instrumental (para obtener un beneficio personal)
• valorativo (por deber democrático)
• afectivo (para honrar a un ser querido)
• o tradicional (porque “siempre hemos votado en esta familia”)

Otra teoría que vale la pena revisar es la sociología de Pierre Bourdieu (21) (véase en este mismo blog “Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad”), basada en una lógica dialéctica. Bourdieu introdujo conceptos como habitus (esquemas mentales internalizados) y campo (espacios de lucha por capitales).

Veamos dos premisas y su conclusión:

  1. Los agentes actúan según su habitus, que ha sido formado por su pertenencia a una clase social y su educación (premisa 1).
  2. Los campos —es decir, el arte, la política o la educación— tienen reglas y capitales; no sólo el capital económico, que es el primero que se suele considerar, sino también el capital cultural, educacional o el estatus (premisa 2).

En conclusión, las prácticas sociales son el resultado de esta relación entre habitus y campos de acción.

Por poner un ejemplo claro: un obrero no estudia arte no por "falta de talento", sino porque su habitus le dice que "eso no es para mí". Es una lógica estructural que revela cómo la cultura reproduce desigualdades.

Por último, vamos a analizar la teoría de sistemas autopoiéticos de Niklas Luhmann (22) (véase en este mismo blog “La teoría general de sistemas y la sociología III: Niklas Luhmann”). Luhmann parte del funcionalismo estructural de Talcott Parsons como base, pero también integra elementos de la teoría general de sistemas, así como conceptos provenientes de la biología cognitiva y la cibernética. Su objetivo es construir una teoría general de los sistemas sociales que abarque y explique su complejidad. Es pura lógica funcionalista: cada sistema opera con su propia racionalidad, creando complejidad.

Luhmann llevó la formalización al extremo y, en cierto modo, su enfoque me recuerda al álgebra de Boole. Representa la sociedad como una red de sistemas —derecho, economía, política— que se autorreproducen (de ahí lo de autopoiéticos) mediante códigos binarios: legal/ilegal (sistema jurídico), poder/no poder (sistema político), pago/no pago (sistema económico). Por ejemplo, un banquero (sistema económico) y un juez (sistema legal) pueden entrar en conflicto porque sus códigos no son compatibles.

Estas cuatro teorías demuestran que la sociología no posee una única lógica, sino muchas:

  • la lógica deductiva de Homans (causa-efecto),
  • la lógica comprensiva de Weber (tipos ideales) (23),
  • la lógica relacional de Bourdieu (estructuras internalizadas),
  • y la lógica sistémica de Luhmann (códigos autónomos).

La lógica formal es el esqueleto inmutable; las lógicas sociológicas derivadas de esta son el músculo flexible que se adapta al terreno movedizo de lo humano. No hay contradicción entre ellas, sino jerarquía: las segundas usan a la primera como cimiento y añaden capas de complejidad.


¿Dónde se puede estudiar lógica?

Si has llegado hasta aquí, querido lector, te tengo que felicitar porque el tema de la lógica es muy minoritario, y más aún cuando lo vinculamos con las ciencias sociales. Si quieres ir un poco más allá y saber dónde se imparten estudios sobre esta ciencia, aquí te doy algunas pistas.

Lo primero que debes saber es que, al menos en España —que es mi país—, la lógica no existe como una carrera universitaria independiente, sino que se estudia como asignaturas dentro de otras titulaciones, en grupos de asignaturas o en algunas especialidades de máster y doctorado.

Voy a comenzar por el microgrado de Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia, porque yo curso estos estudios y los conozco bien. Un microgrado es un título propio de la UNED que agrupa todas las asignaturas de una rama concreta del conocimiento. Es ideal para quienes disfrutan aprender por el mero placer del saber, pues, en realidad, este título no tiene reconocimiento oficial para acceder a un puesto de trabajo.

Este microgrado reúne asignaturas de grado de Filosofía relacionadas con estas materias, como Cálculo Proposicional (Lógica I), Cálculo de Predicados (Lógica II), Filosofía de la Lógica y Filosofía de la Ciencia, entre otras.

En cuanto a la oferta académica en España, la lógica formal se estudia principalmente en grados universitarios de Filosofía, Matemáticas, Lingüística e Informática. También hay másteres y doctorados especializados en Lógica y Filosofía de la Ciencia, Ciencia de Datos, Filosofía Analítica o Inteligencia Artificial, donde la lógica tiene un papel fundamental.

Respecto a posibles salidas profesionales en el mundo de la lógica formal, habría que decir que son escasas, y la mayoría se vinculan a la academia y la enseñanza. No obstante, con los tiempos que corren, la lógica es una herramienta fundamental que abre puertas en muchos otros campos con fuerte demanda profesional, aunque allí se integre como parte de un perfil más amplio. Algunas salidas profesionales donde la lógica juega un papel crucial, aunque no siempre sea el foco principal, son:

  1. Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos
    La lógica es la base de la representación del conocimiento, el razonamiento automático y la programación lógica. Los perfiles en IA o machine learning valoran mucho el conocimiento lógico, especialmente para diseñar algoritmos y sistemas de inferencia.
  2. Informática Teórica y Desarrollo de Software
    Áreas como la verificación formal, el diseño de compiladores, el desarrollo de lenguajes de programación y las pruebas de software usan lógica para garantizar corrección y optimización.
  3. Matemáticas y Filosofía Analítica
    Más allá de la enseñanza, algunos trabajan en investigación aplicada en matemáticas lógicas, teoría de la computación o fundamentos de las matemáticas.
  4. Análisis y Diseño de Sistemas Complejos
    En campos como la cibernética, los sistemas complejos o las ciencias cognitivas, la lógica ayuda a modelar procesos y sistemas.
  5. Consultoría en Pensamiento Crítico y Argumentación
    En sectores jurídicos, políticos o empresariales, la lógica aplicada puede mejorar el análisis de argumentos y la toma de decisiones.

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo, Informático y estudiante de Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia

Este artículo se lo dedico a tres profesores  de lógica que he tenido en mi larga carrera como estudiante. A José Cuena (UPM) y Antonio Duarte (UNED), el primero ya fallecido y el segundo vivito y coleando, sobre todo coleando, gracias por sus enseñanzas; y a José Manuel Zato (UPM), al que espero que Dios haya confundido lo suficiente como para que no encontrara jamás ni un modus ponens.

Notas

  1. Aristóteles (Estagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.) fue un polímata: filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios. Aristóteles escribió cerca de 200 tratados (de los cuales solo nos han llegado 31) sobre una enorme variedad de temas, entre ellos: lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología.1 Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles, donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto. Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción, las nociones de categoría, sustancia, acto, potencia y primer motor inmóvil. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas. Aristóteles fue discípulo de Platón y de otros pensadores (como Eudoxo) durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas. Fue maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia. En la última etapa de su vida fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.
  2. Charles Sanders Peirce (Cambridge, Massachusetts, 10 de septiembre de 1839-Milford, Pensilvania, 19 de abril de 1914) fue un filósofo, lógico y científico estadounidense. Es considerado el fundador del pragmatismo y el padre de la semiótica lógica moderna o teoría de los signos, junto con Ferdinand de Saussure, padre la semiótica estructuralista o semiología.
  3. Alfred Tarski -originalmente Alfred Teitelbaum- (14 de enero de 1901—26 de octubre de 1983) fue un lógico, matemático y filósofo polaco. Hizo aportaciones destacadas en teoría de conjuntos, lógica polivalente, interpretabilidad, niveles de lenguaje y metalenguaje y conceptos semánticos.
  4. Alfredo Deaño Gamallo (1944-1978) fue un filósofo y lógico español. Ejerció como profesor en la Universidad Autónoma de Madrid. Se interesó profundamente por las relaciones entre la lógica formal y disciplinas como la lingüística, la psicología o la propia filosofía. Su postura se aleja tanto del ya casi universalmente abandonado (pero aún latente) psicologismo de la lógica, como de posturas puristas que entiendan la lógica únicamente como un cálculo algebraico cerrado y ajeno al lenguaje natural.
  5. A este principio de que es ajena a culturas e ideologías se opone el Programa Fuerte de la sociología. Ver es este mismo blog el artículo "La ciencia a examen crítico. El programa fuerte de la sociología II". Sobre todo el apartado "Sociología de las matemáticas y de la lógica de Bloor"
  6. Pedro Abelardo, en francés Pierre Abélard (Le Pallet, 1079-Chalon-sur-Saône, 21 de abril de 1142), fue un filósofo, teólogo, poeta y monje francés. Es reconocido por la crítica moderna como uno de los grandes genios de la historia de la lógica, de la que hacía uso a través de los géneros y técnicas de la diatriba dialéctica y un dominio silogístico profundo. Abelardo es también recordado, siglos después, en pleno Romanticismo, por la relación amorosa mantenida con Eloísa. A la vez autor de numerosos poemas, dedicó gran parte de su vida a la enseñanza y al debate.
  7. Santo Tomás de Aquino (en italiano, Tommaso d'Aquino; Roccasecca, 1224/1225-Abadía de Fossanova, 7 de marzo de 1274) fue un presbítero, fraile, teólogo, filósofo y jurista católico perteneciente a la Orden de Predicadores, es considerado el principal representante de la enseñanza escolástica.
  8. Guillermo de Ockham, también Occam, Ockam, o varias otras grafías (en inglés: William of Ockham) (c.1287-9 de abril de 1347) fue un filósofo, lógico, teólogo y fraile franciscano inglés, conocido principalmente por ser el representante más destacado del nominalismo frente a las escuelas tomistas y escotistas; y por la Navaja de Ockham, un principio metodológico e innovador, y por sus obras significativas en lógica, medicina y teología.
  9. Galileo Galilei (Pisa, 15 de febrero de 1564- Arcetri, Italia, 8 de enero de 1642) fue un astrónomo, ingeniero, matemático y físico italiano, relacionado estrechamente con la revolución científica. Eminente hombre del Renacimiento mostró interés por casi todas las ciencias y artes (música, literatura, pintura). Sus logros incluyen la mejora del telescopio, gran variedad de observaciones astronómicas, la primera ley del movimiento y un apoyo determinante a la «Revolución de Copérnico». Ha sido considerado como el «padre de la astronomía moderna», el «padre de la física moderna» y el «padre de la ciencia moderna».
  10. Francis Bacon, primer barón de Verulamium, primer vizconde de Saint Albans y canciller de Inglaterra (Strand, Londres, 22 de enero de 1561-Highgate, Middlesex, 9 de abril de 1626) fue un filósofo, político, abogado y escritor inglés, padre del empirismo filosófico y científico.
  11. René Descartes, latinización: Renatus Cartesius; onomástico del que se deriva el adjetivo cartesiano; La Haye en Touraine, Francia, 31 de marzo de 1596-Estocolmo, 11 de febrero de 1650) fue un filósofo, matemático y físico francés considerado el padre de la geometría analítica y la filosofía moderna, así como uno de los protagonistas con luz propia en el umbral de la revolución científica.
  12. George Boole (Lincoln, Lincolnshire, Inglaterra, 2 de noviembre de 1815-Ballintemple, Condado de Cork, Irlanda, 8 de diciembre de 1864) fue un matemático y lógico británico. Como inventor del álgebra de Boole, que marca los fundamentos de la aritmética computacional moderna, Boole es considerado como uno de los fundadores del campo de las ciencias de la computación.
  13. Friedrich Ludwig Gottlob Frege (Wismar, 8 de noviembre de 1848 - Bad Kleinen, 26 de julio de 1925) fue un matemático, lógico y filósofo alemán. Se le considera el padre de la lógica matemática y de la filosofía analítica, concentrándose en la filosofía del lenguaje y de las matemáticas. Frege desarrolló su carrera en relativa oscuridad como catedrático de matemáticas de la Universidad de Jena, largamente ignorado por la comunidad filosófica y matemática. Es principalmente gracias a Giuseppe Peano (1858-1932) y a Bertrand Russell (1872-1970), que hicieron una gran labor de divulgación de la obra de Frege, que Frege llegó a ser conocido por generaciones posteriores de filósofos y matemáticos.
  14. La Begriffsschrift de Frege fue el primer sistema formal completo de lógica matemática, que introdujo la lógica de predicados, los cuantificadores, el uso funcional del lenguaje y la idea de formalizar el pensamiento lógico puro. Es la base conceptual de la lógica contemporánea y del enfoque formalista de la ciencia.
  15. Kurt Gödel o también Kurt Goedel (en alemán [ˈkʊʁt ˈɡøːdəl]), (28 de abril de 1906 Brünn, Imperio austrohúngaro, actual República Checa 14 de enero de 1978, Princeton, Estados Unidos) fue un lógico, matemático y filósofo austriaco-estadounidense. Reconocido como uno de los más importantes lógicos de todos los tiempos, el trabajo de Gödel ha tenido un impacto inmenso en el pensamiento científico y filosófico del siglo XX. Gödel, al igual que otros pensadores como Gottlob Frege, Bertrand Russell, A. N. Whitehead y David Hilbert intentó emplear la lógica y la teoría de conjuntos para comprender los fundamentos de la matemática. A Gödel se le conoce mejor por sus dos teoremas de la incompletitud, publicados en 1931 a los 25 años de edad, un año después de finalizar su doctorado en la Universidad de Viena. El más célebre de sus teoremas de la incompletitud establece que para todo sistema axiomático recursivo auto-consistente lo suficientemente poderoso como para describir la aritmética de los números naturales (la aritmética de Peano), existen proposiciones verdaderas sobre los naturales que no pueden demostrarse a partir de los axiomas. Para demostrar este teorema desarrolló una técnica denominada ahora como numeración de Gödel, la cual codifica expresiones formales como números naturales.
  16. El primer teorema de incompletitud de Gödel afirma: En todo sistema formal consistente y suficientemente expresivo (por ejemplo, que contenga la aritmética de Peano), existen proposiciones que son verdaderas, pero no demostrables dentro del sistema. Pero... ¿cómo sabemos que son verdaderas si no son demostrables? Aquí está el punto clave: la afirmación de que la proposición es verdadera no se hace dentro del sistema, sino desde fuera del sistema, es decir, metamatemáticamente. Gödel construyó una proposición G que dice algo así como:  "Esta proposición no es demostrable en el sistema”. Y lo hizo de forma que esa afirmación pudiera codificarse dentro del lenguaje formal (usando números de Gödel). Luego analizó metamatemáticamente lo que implica: Si G fuera demostrable, entonces sería falsa, porque diría "no soy demostrable" y sin embargo lo sería → contradicción. Entonces, si el sistema es consistente, G no puede ser demostrable. Pero entonces, si G no es demostrable y es eso lo que dice, ¡entonces es verdadera! Esa conclusión no se obtiene dentro del sistema formal, sino desde una posición externa (lo que llamamos "metasistema" o "nivel metamatemático").
  17. Alan Mathison Turing (Paddington, Londres; 23 de junio de 1912-Wilmslow, Cheshire; 7 de junio de 1954) fue un matemático, lógico, informático teórico, criptógrafo, filósofo y biólogo teórico británico. Es considerado como uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna. Proporcionó una formalización influyente de los conceptos de algoritmo y computación: la máquina de Turing. Formuló su propia versión que hoy es ampliamente aceptada como la tesis de Church-Turing (1936). Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en descifrar los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma, y durante un tiempo fue el director de la sección Naval Enigma de Bletchley Park. Se ha estimado que su trabajo acortó la duración de esa guerra entre dos y cuatro años. Tras la guerra, diseñó uno de los primeros computadores electrónicos programables digitales en el Laboratorio Nacional de Física del Reino Unido y poco tiempo después construyó otra de las primeras máquinas en la Universidad de Mánchester. En el campo de la inteligencia artificial, es conocido sobre todo por la concepción de la prueba de Turing (1950), un criterio según el cual puede juzgarse la inteligencia de una máquina si sus respuestas en la prueba son indistinguibles de las de un ser humano.
  18. Isaac Newton (Woolsthorpe-by-Colsterworth, Lincolnshire, 4 de enero de 1643-Londres, 31 de marzo de 1727) fue un físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés. Es autor de los Philosophiæ naturalis principia mathematica, más conocidos como los Principia, donde describe la ley de la gravitación universal y estableció las bases de la mecánica clásica mediante las leyes que llevan su nombre. Entre sus otros descubrimientos científicos destacan los trabajos sobre la naturaleza de la luz y la óptica (que se presentan principalmente en su obra Opticks), y en matemáticas, el desarrollo del cálculo infinitesimal.
  19. George Caspar Homans (Boston, 11 de agosto de 1910-Cambridge, 29 de mayo de 1989) fue un sociólogo estadounidense. Homans fundó una teoría estrictamente deductiva del comportamiento social en Estados Unidos y contribuyó en gran medida a la teoría del intercambio social. Se distinguió especialmente como analista de grupos.
  20. Maximilian Carl Emil Weber (Erfurt, 21 de abril de 1864-Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
  21. Pierre-Félix Bourdieu (Denguin, 1 de agosto de 1930 – París, 23 de enero de 2002) fue uno de los más destacados representantes de la sociología contemporánea. Logró reflexionar sobre la sociedad, introdujo o rescató baterías de conceptos e investigó en forma sistemática lo que suele parecer trivial como parte de nuestra cotidianidad. Algunos conceptos claves de su teoría son los de "habitus", "campo social", "capital simbólico" o "instituciones". Al final de su vida se convirtió, por su compromiso público, en uno de los principales actores de la vida intelectual francesa. Su pensamiento ha ejercido una influencia considerable en la conciencia humana y social, en especial de la sociología francesa de posguerra. Caracterizó su modelo sociológico como "constructivismo estructuralista"; la problemática constructivista tiende a descifrar las realidades sociales como construcciones históricas cotidianas de actores colectivos e individuales que se sustraen del control de estos actores. Su sociología reveladora ha tenido críticos que lo acusan de una particular visión determinista de lo social.
  22. Niklas Luhmann (Luneburgo, Baja Sajonia, 8 de diciembre de 1927-Oerlinghausen, Renania del Norte-Westfalia, 6 de noviembre de 1998) fue un sociólogo alemán reconocido a nivel académico por su formulación de la teoría general de los sistemas sociales. También es uno de los máximos exponentes del uso de la metodología Zettelkasten.
  23. La lógica de Max Weber se califica de comprensiva porque parte de un enfoque distinto al de las ciencias naturales: su objetivo no es explicar el comportamiento humano como un fenómeno mecánico, sino comprender el sentido que los actores le atribuyen a sus acciones. En lugar de buscar leyes generales universales (como hace, por ejemplo, la teoría del intercambio de Homans), Weber propone que la sociología debe entender (verstehen) la acción desde el punto de vista del actor, es decir, interpretar las motivaciones, fines, creencias y valores que mueven a las personas a actuar. Esto implica una lógica diferente, no menos rigurosa, pero sí más hermenéutica que causal. En lugar de decir “X causa Y”, Weber diría: “El sujeto hace Y porque para él Y tiene un sentido, y ese sentido está vinculado con una estructura de valores, creencias y fines.”

 

Bibligrafía

Deaño Alfredo (2023). Introducción a la lógica formal. Alianza Editorial

Cuena José (1985). Lógica Informática. Alianza Editorial

Pilar Castrillo y Amparo Diez (2008). Formas lógicas. UNED

Chalmers Alan F. (2009). ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?. Editorial Siglo XXI

Barajas Juan Carlos (2024). La teoría del intercambio I: Homans. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2015). De Cuando la Sociología Daba sus Primeros Pasos II: Alemania. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2024). Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2023). La teoría general de sistemas y la sociología III: Niklas Luhmann. Sociología Divertida


¿Qué es la lógica? ¿Hay una lógica sociológica? © 2025 by Juan Carlos Barajas is licensed under CC BY-NC-SA 4.0

10 años de Sociología Divertida


 

Hace 10 años, el 18 de julio de 2011, publiqué mi primera entrada en el blog. Al releerlo siento que es de un primitivismo inocente, muy naif, si este último término puede aplicarse a un texto.

Desde entonces he recorrido un largo camino hasta los 190 artículos que llevo publicados y los más de tres millones de visitas recibidas.

En aniversarios anteriores y en la página de presentación del blog he contado mis dificultades en dar el paso de abrirme a internet, he hablado sobre lo que me llevó a publicar mis artículos y relatos, y de lo que pretendía conseguir con esta aventura.

Ahora después de 10 años, quizás ha llegado el momento de explicar qué es lo Sociología Divertida ha aportado a mi vida.

En primer lugar, diré que no me ha aportado dinero. No fue nunca mi intención. Decía Oscar Wilde que un sentimental es aquel que le da un valor absurdo a todo y no conoce el precio fijo de nada. Soy un sentimental sin duda, no soy un emprendedor como otros compañeros que montan auténticas empresas de divulgación y, poco a poco, de asesoría y consultoría. No lo critico, me parece bien, incluso en algunos casos me parece imprescindible, pues son herramientas de indudable calidad y merecen una compensación. Pero a mi Dios no me ha llevado por ese camino.

Yo soy un hidalgo castellano, un pequeño quijote, medio loco por la lectura de mis particulares novelas de caballería andante. Incapaz de obtener dinero sin un contrato laboral de por medio. Estoy completamente desfasado en este mundo líquido neoliberal para el que no fui educado. Así que sigo siendo tan rico o tan pobre – depende de con quién me compare – de lo que era cuando comencé.

Lo primero que he conseguido ha sido hacerme con un medio para comunicar mis ideas. Explicar cómo es la sociedad y por qué es así. Cuáles son las estructuras sociales, las instituciones, las estrategias, las relaciones de dominación, la estratificación, la movilidad, la interacción y demás palabras que llevan el apellido “social” detrás.

He intentado impulsar el pensamiento crítico, fomentar el uso de la cabeza antes de formarse una opinión, preguntarse qué es lo que hay detrás de cada suceso. No ser meros repetidores de eslóganes o víctimas de las posverdades. Ten en cuenta amigo lector que la mayoría de las conspiraciones no son conspiranoicas sino que se hacen delante de nuestras narices con un tratado de libre comercio o con la redacción de una ley o con las decisiones de los mercados. No digo yo que no haya un submundo clandestino y maléfico, pero el verdadero daño a la igualdad, a la democracia y a la distribución de la riqueza no se hace con microchís introducidos en una vacuna que te puede salvar la vida sino con documentos públicos.

Evidentemente esta intención mía es como remar a contracorriente pues somos unos pocos aldeanos galos contra una hegemonía cultural, mediática, dogmática y manipuladora como jamás antes ha habido en toda la historia de la humanidad.

Esto que acabo de explicar es consecuencia directa de mi intención de divulgar las ciencias sociales por estos mundos de Dios. Si divulgas la filosofía de la herramienta sociológica arrojas luz a todos estos problemas que nos plantea nuestra sociedad posindustrial.

Otra feliz consecuencia es ayudar con contenidos a profesores y alumnos de ciencias sociales. Me llegan muchas comunicaciones, de Latinoamérica sobre todo, de profesores y alumnos. A los primeros parece que les ayuda mi forma de exponer ciertos conceptos y, a los segundos, parece que esa forma de exponer los conceptos les ayuda a entenderlos. Tengo muchos correos y comentarios que me agradecen la claridad, la sencillez y el humor que uso como herramientas para llegar más fácilmente a la comprensión.

Cada vez que recibo uno de estos mensajes, muchos más de alumnos que de profesores he de admitir, tengo un subidón de muy señor mío, me da un alegrón comprobar que lo escribo es útil, le sirve a la gente. Y esto me da fuerzas para continuar, porque no es fácil mantener el listón a la altura que quieres. Investigar, buscar bibliografía, pensar en el enfoque, diseñar los gráficos y demás tareas conllevan un esfuerzo que requiere tiempo.

Tiempo que es el queda después del tiempo que dedico a mi familia y al trabajo por el que me pagan; ambas actividades tienen precedencia sobre Sociología Divertida. Es por esto, que vengo a tardar un mes – a veces dos – en escribir un artículo. Dos o tres semanas trabajando con las fuentes y una semana para la redacción.

La labor continua de 10 años me ha dado un cierto nombre - o quizás marca -. Sociología Divertida aparece como blog de consulta en múltiples programas de asignaturas en centros universitarios, la mayoría en América Latina pero incluso en alguna universidad española. Más aún, en algunos trabajos o tesis de fin de estudios se citan artículos de Sociología Divertida. También aparece en otros blogs de ciencias sociales como dirección de referencia.

Sociología Divertida también me ha abierto, al menos parcialmente, al mundo académico. Las veces que he colaborado en proyectos académicos me ha resultado una experiencia inolvidable, es normal, soy un profesor frustrado. En este sentido, quiero dar las gracias a mi buen amigo el profesor Jorge Crespo de la Facultad de Sociología, Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid.

Por último, Sociología divertida me ha proporcionado un hobby para hacer mi próxima jubilación mucho más llevadera, espero que el esfuerzo que requiere mantenga mi mente joven los próximos 10 o 20 años o lo que quieran los hados y que se mantenga asimismo fuera del alcance del maldito alemán y, si finalmente algo así ocurriera, mi memoria seguirá almacenada en internet y sus futuras sucesoras per secula seculorum amen. Para esto también me sirve Sociología Divertida.

 

Juan CarlosBarajas Martínez

Autor de Sociología Divertida

 

Dedicatoria

A mi mujer y mis hijos. A esos amigos que me acompañan desde que me topé con ellos por el camino de la vida. A esos desconocidos cercanos de los cinco continentes que piensan que Sociología Divertida merece la pena y, ¿por qué no?, a todo aquel que ha entrado en el blog, el microblog o en alguna de las plataformas buscando información o divertimento o cualquiera otra cosa que anduviera buscando, la encontrara o no.

 

Más información sobre Sociología Divertida

Biografía

¿Qué es Sociología Divertida?

¿Por qué hago Sociología Divertida?  

Presentación 2011-2016




Licencia Creative Commons

La Sociología Fenomenológica: Alfred Schütz



Alfred Schütz


Resumen

La sociología fenomenológica se debe a Alfred Schütz que, basándose en la fenomenología filosófica de Husserl, nos proporcionó un modelo de cómo las personas interiorizan su experiencia social. La fenomenología influyó notablemente en la sociología de la segunda mitad del siglo XX. Merece la pena echarle un vistazo.

Summary

The phenomenological sociology is due to Alfred Schütz who, based on Husserl's philosophical phenomenology, provided us with a model of how people internalize their social experience. The phenomenology influenced notably in the sociology of the second half of the 20th century. It's worth taking a look at.

Índice:
Del ego trascendental a la intersubjetividad
Tipificaciones y recetas
El mundo de la vida
Cómo siguió el discurrir de la sociología después de Schütz

 Del ego trascendental a la intersubjetividad

Hablar de sociología fenomenológica es forzosamente hablar del sociólogo austríaco Alfred Schütz (1). Don Alfredo fue un sociólogo atípico, no estudió sociología sino derecho y trabajó como consejero legal en bancos. En su juventud se empapó de conceptos filosóficos, recibió influencias de Max Weber (2), Henri Bergson (3) y, sobre todo, del filósofo austríaco Edmund Husserl (4), sumo pontífice de la fenomenología filosófica.

Participó plenamente del ambiente intelectual de Viena. Por la mañana iba al banco a trabajar y por la tarde se soltaba la melena en las tertulias de café vienés. No era académico, no lo fue hasta la madurez, pero se rodeaba de amigos que sí lo eran. En 1939 publicó su obra principal, “La fenomenología del mundo social”, que no fue en un principio un gran éxito de público y tardó mucho tiempo en traducirse a otros idiomas.

Como tipo listo que era, emigró a Estados Unidos, antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial. En 1943, empezó a dar clases de sociología en la New School for Social Research (5) de Nueva York en donde, como veremos más adelante, se hizo con un grupo selecto de alumnos. No abandonó la banca hasta 1956, dedicándose a su labor docente hasta 1959 cuando murió.

Schütz no forma parte de la corriente principal de la sociología. George Ritzer (6) dice de él que es un sociólogo periférico que tuvo el mérito de influir a otros que si que están en esta corriente. Para mí personalmente un autor es periférico si no lo estudié en sociología general de primer curso, en donde los profesores meten a capón todos los movimientos, escuelas y autores más importantes. Schütz no formaba parte de esa relación, así que estoy de acuerdo con Ritzer en lo de la periferia.

La fenomenología forma parte de esos enfoques, como el interaccionismo simbólico (7) o la etnometodología (8), que analizan la vida cotidiana de las personas lejos de los conceptos generales de la sociedad, y que cuando tratan de contestar a estas grandes preguntas lo hacen como un agregado de las conductas o conciencias individuales.

Schütz partió de la filosofía de Husserl y la convirtió en sociología. Tomo de éste las nociones de “ego trascendental” y de “intersubjetividad” y las dio un giro externo hacia lo social. Por tanto, antes de entrar en la sociología de Schütz deberíamos darnos un paseo corto por la filosofía de Husserl.

Los conceptos de la fenomenología son difíciles de seguir, yo he tenido la ayuda de mi amigo, el filósofo español Joaquín Herrero (8). Las palabras que siguen a continuación no son directamente suyas, pero están inspiradas por él.

Para Michael F. Patton (9) y Kevin Cannon (10), autores del libro “Filosofía en Viñetas” – en el que ambos hacen un tratado de historia de filosofía como si de un cómic se tratara – la filosofía se divide en: lógica, epistemología, metafísica, ética y estética.

La lógica es el estudio de las normas del razonamiento y el pensamiento, nos dice qué pensamiento es correcto cuando analizamos el mundo. La epistemología es el estudio de las opiniones justificadas, así como del conocimiento. La metafísica es el estudio de la naturaleza última de la realidad. La ética es el estudio de los valores, nos ayuda a identificar lo bueno y distinguirlo de lo malo. Y, por último, la estética es el estudio de la belleza.

A todas estas partes de la filosofía hay que añadir, en opinión de Joaquín, la fenomenología. que sería el estudio sobre cómo los individuos experimentan el mundo, sobre cómo las personas hacen abstracciones del mundo exterior. Y se debe fundamentalmente a Husserl.

Por tanto, Husserl, elaboró una abstracción de cómo podría funcionar el proceso mental. ¿Qué sucede en la mente humana cuando recibe una impresión del mundo? ¿Qué pasa cuando se recibe una impresión auditiva o visual o, cosas más abstractas, cuando se es testigo de una situación de injusticia o de ternura? En definitiva, una abstracción de cómo se recibe el mundo en la conciencia de la persona. Pero este estudio no tiene nada de empírico, es completamente teórico, recuérdese que estamos en las primeras décadas del siglo XX y no tenían resonancias ni tomografías.

Kant (11) había hecho una propuesta sobre cómo funciona la mente, pero era un modelo de conciencia demasiado aislado, pensaba que todo lo exterior le venía dado, sólo se preocupó por especular a partir del momento en que la información entra en la cabeza. Husserl, en cambio, añadió ciertos elementos que completaban las ideas de Kant. Por un lado, introduce el concepto de cuerpo como una especie de interfaz entre el mundo exterior y la conciencia, el yo interno. Por otro lado, Husserl mantiene que la actividad mental está conectada con el mundo exterior, con lo cual evitó la acusación de solipsismo (12) que siempre recibió Kant.

Husserl habla de la intersubjetividad como el conjunto de relaciones entre las personas, entre sus distintas subjetividades, es el mundo social. Para Husserl la intersubjetividad es anterior a la formación del yo, con lo cual el mundo el mundo social es previo a la formación del yo.

En Kant la mente es una caja negra completamente aislada mientras que para Husserl la mente es una caja, ¿gris quizás?, conectada con el exterior y, aunque dentro de ella suceden cosas que desde el exterior no se ven, está lejos de estar aislada.

Todo lo que sucede en esa caja es trascendente, está en otra órbita respecto al mundo exterior. Para Husserl, la verdadera realidad está en esa caja trascendente, que es donde suceden las cosas.

El ego o yo trascendental sería la máquina virtual en donde sucede todo esto, una especie de software que permite unificar todas las impresiones parciales que la persona recibe del exterior, es un “yo”, pero es un “yo” diferente del “yo empírico” que es el que la gente ve, el “yo” que pasea por el campo intersubjetivo mientras que el yo trascendental se queda en casa confinado.

Husserl busca un método para acceder a ese mundo trascendental, y lo hace de un modo matemático, como un algoritmo, como un conjunto de pasos que le permite llegar a un resultado.

Al primer paso lo denomina epojé que es la destrucción de la representación. De la impresión del mundo exterior que entra en la mente se queda con el contenido descartando aquello que decide que sobra.

Una vez realizado este descarte entra en funcionamiento el segundo paso, la reducción fenomenológica. El contenido es destilado en concepto y entra en la parte trascendental de la mente, en ese instante, el concepto no es lo mismo que la impresión recibida, sino que es la huella de la realidad en la mente. Así se va construyendo el ego o yo trascendental, el sujeto, la parte de subjetividad de la experiencia.

Schütz parte precisamente de aquí, del modo en que las personas comprenden la conciencia de los demás mientras viven su propia conciencia. La intersubjetividad es un mundo de relaciones compartidas y significados subjetivos, una especie de campo en el que nos hablamos y nos comunicamos.

Tipificaciones y recetas 

Las tipologías que usan las personas se derivan del entorno social y están aprobadas socialmente. Cuando tienen éxito, cuando sobrepasan la prueba del tiempo, se institucionalizan y se convierten en herramientas tradicionales, sistemas comunes que se utilizan para la vida social.

Eso no quiere decir que todas las tipificaciones que usa un individuo sean de carácter social, la persona puede crear algunas tipificaciones, sobre todo para situaciones o conceptos no conocidos. Cuando el acervo de conocimiento actualmente disponible no es suficiente, la persona debe crear e incorporar a él nuevas recetas (o tipificaciones). Sin embargo, Schütz considera que la mayoría de la tipología que se usa es preconstituida y derivada de la sociedad.

El mundo de la vida

El mundo de la vida o lebenswelt, es la denominación – que también viene de Husserl – que dió Schütz al mundo en el que tiene lugar la intersubjetividad y el uso de tipificaciones y recetas. Este mundo intersubjetivo de Schütz, se podría decir que es lo que en la corriente principal de la sociología se denomina “interacción social”.

En propias palabras del autor, el mundo de la vida es el “mundo del sentido común”, el “mundo de la vida diaria”, “el mundo del trabajo cotidiano”, la “realidad mundana”, “la realidad eminente de la vida del sentido común”.

Schütz decía que el mundo de la vida se caracteriza por varias propiedades. En primer lugar, se caracteriza por una tensión especial de la conciencia, que el autor denominaba “estado de alerta” en el que el actor presta “plena atención a la vida y sus requisitos”.

En el mundo de la vida, en segundo término, los actores no dudan de su existencia, viven dentro de éste en “actitud natural”; es decir, las personas dan por sentado que este mundo existe y no dudan de su realidad hasta que surgen situaciones problemáticas que inducen a la sospecha.

En tercer lugar, la conciencia individual se experimenta de una forma específica que implica un campo común intersubjetivo en el que tiene lugar el proceso de comunicación y la acción social.

Y, por último, en el mundo de la vida existe una perspectiva específica del tiempo que implica la intersección del flujo del tiempo personal y del flujo temporal de la sociedad.

En el mundo de la vida se da una cierta dialéctica entre los actores y las estructuras sociales. Se influyen mutuamente, pero evidentemente - del mismo modo que una masa pequeña influye gravitatoriamente sobre una masa muy grande pero es atraída inevitablemente hacia la grande - la influencia de la sociedad es muy superior a la del individuo.

El mundo de la vida es anterior a nuestro nacimiento, nuestros predecesores a través de las generaciones que nos han precedido lo han hecho como es. De manera que no es dado, particularmente, las tipificaciones y recetas, pero también las estructuras sociales.

Nosotros lo experimentamos y lo interpretamos. Pero, como le pasa a la masa pequeña atraída por la masa grande, cuando experimentamos el mundo de la vida se nos presenta como un mundo inexorable que constriñe nuestros actos y nos deja muy pocos grados de libertad.

Dentro del mundo de la vida Schütz identificó cuatro reinos de la realidad social. Cada uno de ellos constituye una abstracción del mundo social y se distingue de los demás mediante dos variables: la inmediatez y la determinabilidad.

La inmediatez es el grado en el que las situaciones están al alcance del actor. La determinabilidad es el grado en el que el actor puede controlas esas situaciones.

Los cuatro reinos son el umwelt o reino de la realidad social directamente experimentada, formada fundamentalmente por las que Schütz llamaba “relaciones nosotros”, es decir, relaciones cara a cara.

El segundo es el mitwelt  o reino de la realidad social indirectamente experimentada, lo que quiere decir, el formado por las relaciones impersonales, que Schütz denominaba “relaciones ellos”.

El tercero es el folgewelt o el reino de los sucesores, que es la realidad social heredada del pasado y

Y el último vorwelt o reino de los predecesores, que representa al futuro. Schütz manifestó poco interés en el folgewelt y el vorwelt.

Schütz admitió que su teoría abandonaba el enfoque fenomenológico tradicional sobre los procesos mentales. En cuanto a la conciencia, a pesar de estar presente en la propia definición de intersubjetividad, no constituía para Schütz, en sí misma, un centro de interés, sino un punto de partida de su esquema. Y era relativamente poco importante en el mundo cotidiano porque en él la acción se realiza de acuerdo con recetas, lo que implica que los actores prestan poca atención a lo que pasa por su mente o por la de otros.

Schütz afirmaba que era preciso distinguir entre significados y motivos. Los significados hacen referencia al modo en el que los actores determinan qué aspectos del mudo social son importantes para ellos. Los significados pueden ser objetivos que se corresponden a las construcciones sociales, y subjetivos, que se identifican con las construcciones personales.

Mientras que los motivos se refieren a las razones que explican la acción de los actores. Los motivos pueden ser “motivos por”, cuando la acción se hace por unas razones concretas, la razón es anterior a la acción, Y “motivos para”, cuando la acción se realiza para hacer o provocar una situación, en este caso la situación es consecuencia de la acción.

Fenomenología de Schütz



Como siguió el discurrir de la sociología después de Schütz

Schütz muere, como ya hemos comentado, en 1959. Posteriormente, en los '60, gracias a sus ilustres alumnos Berger (13), Luckmann (14) y Garfinkel (15), las ideas de Schütz adquirieron mucho predicamento, fue una especie de Van Gogh de la sociología, teniendo éxito tras la muerte. Influyendo notoriamente en dos escuelas sociológicas: el constructivismo social y la etnometodología.

El espíritu de Schütz se aprecia en "La Construcción social de la Realidad" de Berger y Luckmann. una de las obras principales de la sociología de la segunda mitad del siglo XX. La primera mitad del libro se dedica a dar una explicación de las ideas de Schütz y las reconcilia con la corriente principal de la sociología, haciéndolas más comprensibles y alcanzables.

La segunda parte de la obra marca el origen del constructivismo social que afirma que cualquier experiencia que los seres humanos consideran “real” es en sí misma una creación social, siendo al mismo tiempo producto y producción social. Berger y Luckmann dejaron escrito: “La sociedad es un producto humano. La sociedad es una realidad objetiva. El hombre es un producto social”. Estas tres oraciones simples proporcionan una estructura teórica para comprender cómo las personas se relacionan no solo con su mundo social externo, sino también con sus propias identidades.

Tuvo Schütz también una enorme influencia en la etnometodología de Garfinkel que representa una ruptura con las ideas del Estructural-funcionalismo de Talcott Parsons. Según Garfinkel, los funcionalistas consideraban al actor como un "idiota cultural" que sólo "actuaba" de acuerdo con normas que le eran impuestas.

La etnometodología se basa en el supuesto de que todos los seres humanos tienen un sentido práctico con el cual adecuan las normas de acuerdo con una racionalidad práctica que utilizan en la vida cotidiana. En términos más sencillos, se trata de una perspectiva sociológica que toma en cuenta los métodos que los seres humanos utilizan en su vida diaria, en su trabajo, al tomar decisiones, al entablar una conversación con los otros y, ante cualquier situación cotidiana que se presente.

Curiosamente, aparte de poner a Schütz en la corriente principal de la sociología, con la etnometodología y el constructivismo, las ideas de Schütz adquirieron una dimensión que no tenían: la dimensión empírica. Dado que estos enfoques han utilizado la herramienta de investigación empírica con profusión.

 

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo

Dedicatoria 

Dedico este artículo a mis amigos Joaquín Herrero, José Carlos García y Sergio Muñoz, navegantes inconscientes – en el peor sentido de la palabra – de la Balsa de la Medusa por el proceloso Mar de la Filosofía.

 

Notas:

  1. Alfred Schütz (13 de abril de 1899 - 20 de mayo de 1959) sociólogo y filósofo austriaco, de origen judío, introductor de la fenomenología en las ciencias sociales. Nació en Viena, donde estudió leyes y economía con, entre otros, Hayek y von Mises. Exiliado desde 1933, llegó en 1939 a Estados Unidos, donde, pudo integrarse en la Nueva Escuela de Investigación Social de Nueva York. Se inspiró, entre otros, en Henri Bergson, en la escuela austríaca de economía y en el pensamiento de Edmund Husserl de quien fue discípulo directo. En 1932 publicó su primera obra "Der Sinnhafte Aufbau der sozialen Welt" en la que pretendió dotar de fundamento filosófico a la perspectiva metodológica y las categorías sociológicas básicas de Max Weber. Su pensamiento encontró nuevas potencialidades a través de su diálogo intelectual con autores anteriores de orientación pragmatista como George Herbert Mead o John Dewey. Su obra, poco conocida, ha impactado en la teoría sociológica contemporánea a partir de los trabajos de Berger y Luckmann, así como del enfoque etnometodológico de Garfinkel o Cicourel.
  2. Maximilian Carl Emil Weber (Erfurt, 21 de abril de 1864-Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
  3. Henri-Louis Bergson o Henri Bergson (París, 18 de octubre de 1859-ibidem, 4 de enero de 1941) fue un filósofo y escritor francés, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1927. Hijo del músico polaco de origen judío Michał Bergson y de una mujer irlandesa, se educó en el Liceo Condorcet y la École Normale Supérieure, donde estudió filosofía. Después de una carrera docente como maestro en varias escuelas secundarias, Bergson fue designado para la École Normale Supérieure en 1898 y, desde 1900 hasta 1921, ostentó la cátedra de filosofía en el Colegio de Francia. En 1914 fue elegido para la Academia Francesa; de 1921 a 1926 fue presidente de la Comisión de Cooperación Intelectual de la Sociedad de las Naciones. Poco antes de su muerte en 1941, Bergson expresó de varias maneras su oposición al régimen de Vichy.
  4. Edmund Gustav Albrecht Husserl (Prossnitz, 8 de abril de 1859-Friburgo, 27 de abril de 1938) fue un filósofo y matemático alemán1​, discípulo de Franz Brentano y Carl Stumpf, fundador de la fenomenología trascendental y, a través de ella, del movimiento fenomenológico, uno de los movimientos filosóficos más influyentes del siglo XX y aún lleno de vitalidad en el siglo XXI
  5. The New School es una universidad en la ciudad de Nueva York situada en el barrio Greenwich Village, en el Bajo Manhattan. «Es la hora del experimento; y Nueva York es el lugar porque es el más grande laboratorio de ciencia social en el mundo y por fuerza propia atrae estudiantes y líderes del trabajo educacional» («This is the hour for the experiment; and New York is the place, because it is the greatest social science laboratory in the world and of its own force attracts scholars and leaders in educational work.») — fueron las palabras del manifiesto fundador de la Nueva Escuela de Investigación Social, en 1919 (en 2005, debido a la ampliación de su ámbito de actividad, el nombre fue sustituido por el de Nueva Escuela).
  6. George Ritzer nació en 1940 en la ciudad de Nueva York, se graduó en sociología en la Escuela Superior de Ciencia del Bronx en 1958. En la actualidad es profesor de sociología de la Universidad de Maryland. Sus principales áreas de interés son la Teoría Sociológica y la Sociología del Consumo. Fue director de las secciones de Teoría Sociológica (1989-1990) y de Organizaciones y ocupaciones (1980-1981) de la Asociación Americana de Sociología.
  7. El interaccionismo simbólico es una de las corrientes de pensamiento micro-sociológico, relacionado también con la antropología y la psicología social, que se basa en la comprensión de la sociedad a través de la comunicación y que ha influido enormemente en los estudios sobre los medios. El interaccionismo simbólico se sitúa dentro del paradigma interpretativo. Éste analiza el sentido de la acción social desde la perspectiva de los participantes. Dicho paradigma concibe a la comunicación como una producción de sentido dentro de un universo simbólico.
  8. La etnometodología es una corriente sociológica surgida en los años sesenta a través de los trabajos de Harold Garfinkel. Es una teoría micro e, incluso, una teoría radical dado su individualismo extremo, el uso de la etnografía y la falta de una teoría que explique cómo surgen los fenómenos estructurales de la sociedad. Los estudios etnometodológicos regularmente apelan al uso de métodos como la entrevista, la grabación y registro etnográficos, y algunas innovaciones que implican la interacción del investigador con grupos sociales específicos.
  9. Michael F. Patton es catedrático y directr del programa de filosofía y religión de la Universidad de Motevallo en Alabama.
  10. Kevin Cannon es dibujante y autor de Cómic en editoriales como DC Comics y Hill and Wang.
  11. Immanuel Kant, fue un filósofo prusiano de la Ilustración. Es el primero y más importante representante del criticismo y precursor del idealismo alemán y está considerado como uno de los pensadores más influyentes de la Europa moderna y de la filosofía universal.
  12. Solipsismo, del latín "[ego] solus ipse" (traducible de forma aproximada como "solamente yo existo"), es la creencia metafísica de que lo único de lo que uno puede estar seguro es de la existencia de su propia mente, y la realidad que aparentemente le rodea es incognoscible y puede, por un lado, no ser más que parte de los estados mentales del propio yo. De esta forma, todos los objetos, personas, etc... que uno experimenta serían meramente emanaciones de su mente, y, por lo tanto, la única cosa de la que podría tener seguridad es de la existencia de sí mismo. Por otro lado, todo lo que un individuo supone que está a su alrededor puede que (para él) de verdad exista, pero todas las personas, excepto él, pueden no tener una conciencia ni/o alma y estar controladas por Dios o una deidad.
  13. Peter Ludwig Berger (Viena, Austria; 17 de marzo de 1929-Brookline, Massachusetts; 27 de junio de 2017)1​ fue un teólogo luterano y sociólogo vienés. Fue director e investigador senior del Instituto de Cultura, Religión y Asuntos Mundiales de la Universidad de Boston. Fue conocido, sobre todo, por su obra La construcción social de la realidad: un tratado en la sociología del conocimiento (1966), que escribió junto con Thomas Luckmann.
  14. Thomas Luckmann (Jesenice, 14 de octubre 1927-10 de mayo de 2016)1​ fue un sociólogo alemán de origen esloveno. Sus campos de investigación principales fueron la sociología de la comunicación, sociología del conocimiento, sociología de la religión, y filosofía de la ciencia.
  15. Harold Garfinkel (Newark, Nueva Jersey, 1917- 2011) era un Profesor emérito de sociología en la Universidad de California, Los Ángeles. Garfinkel es uno de los promotores clave de la tradición fenomenológica en la sociología estadounidense. Su propio desarrollo de esta tradición (que él calificaba de etnometodología) es ampliamente incomprendida. En contraste con la versión construccionista social de la sociología fenomenológica, él se centraba en una fenomenología empírica radical, en lugar de en las formas en que son interpretadas. Su recomendación acerca de que los sociólogos dejaran de asumir el orden social es a menudo erróneamente interpretada como creencia de que la vida social es caótica, o que los miembros de la sociedad actúan como agentes libres. Sin embargo, esta suspensión (poniendo entre paréntesis en la jerga fenomenológica) es simplemente un movimiento analítico diseñado para atraer al orden social existente más claramente en su objetivo. Él enfatizaba la indexicalidad del lenguaje y las dificultades que esto crea para la producción de informes objetivos sobre el fenómeno social. Esto significa que esos informes son reflexivos al entorno en el que son producidos (dependen de ese entorno para su significado o sentido).

 

Bibliografía:


George Ritzer

Teoría Sociológica Moderna

Mac Graw-Hill

Ediciones 2ª y 3ª

Madrid 2001-2003

 

Michael F. Patton y Kevin Cannon

Filosofía en Viñetas

Debolsillo

Grupo Editorial Peguin-Random House

Barcelona 2017

 

Joaquín Herrero, José Carlos García, Manuel Francisco, Sergio Muñoz y Juan Carlos Barajas

Episodio 28. Alfred Schütz. Fenomenología y Matemática

La Filosofía No Sirve Para Nada

 


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Sociología Fenomenológica: Alfred Schütz por Juan Carlos Barajas Martínez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.