Mostrando entradas con la etiqueta Bourdieu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bourdieu. Mostrar todas las entradas

¿Qué es la lógica? ¿Hay una lógica sociológica?

Arriba de derecha a izquierda: Aristóteles, Abelardo, Santo Tomás de Aquino, Guillermo de Ockham

Abajo: Boole, Frege, Russell, Gödel, Turing


 Resumen

Este artículo es una explicación de qué es la lógica formal, de su historia, de su influencia en la ciencia y, en particular, en la sociología. Se hace una revisión de cuatro teorías sociológicas, estudiando la lógica subyacente en sus planteamientos: la teoría del intercambio de Homans, la sociología de Weber, la teoría del habitus de Bourdieu y la teoría general de sistemas de Luhmann.

Abstract

This article is an explanation of what formal logic is, its history, its influence on science, and, in particular, on sociology. It includes a review of four sociological theories, examining the underlying logic in their approaches: Homans' exchange theory, Weber's sociology, Bourdieu's theory of habitus, and Luhmann's general systems theory.

Índice

  • De la lógica utens a la lógica docens
  • Un poco de historia: del ágora a la inteligencia artificial
  • Lógica y ciencia
  • Lógica y sociología
  • ¿Dónde se puede estudiar lógica?

De la lógica utens a la lógica docens

La palabra “lógica” es de esas que sirven tanto para un roto como para un descosido; forma parte del vocabulario usual (“es lógico”, “en buena lógica”, “lógicamente”…). Se usa cuando aplicamos el razonamiento a un problema y suele asociarse al sentido común. Quien va como un cabestro por la vida, dándose golpes contra la pared, carece de lógica y de sentido común; créeme, querido lector, hay mucha más gente así de la que tú crees. Me di cuenta trabajando en la protección de españoles en el extranjero: la gente hacía todo lo posible para meterse en problemas.

El problema del sentido común es su relatividad. Cada uno tiene su propia lógica, mediatizada por el origen, la cultura, la formación o el temperamento. En su variedad está su riqueza, pero también su falta de aplicabilidad universal. Por eso, desde Aristóteles(1), la lógica ha sido un proceso de destilación del razonamiento humano: buscar la estructura pura del pensamiento, no su forma coyuntural.

El filósofo norteamericano Peirce (2) denominaba lógica utens a esta lógica mundana, práctica, intuitiva y contextual que usamos para resolver los problemas diarios. Aristóteles partió de ella como materia prima y la refinó. Como un alquimista del pensamiento, quitó sentimientos, vaguedades, contextos y opiniones. El resultado fue lo que Peirce llamó lógica docens: la lógica que se enseña; la de los filósofos griegos, la Escolástica y los grandes lógicos matemáticos de los siglos XIX y XX.

Esta lógica docens es lo que hoy llamamos lógica formal: el estudio de las estructuras puras del razonamiento, liberadas de su contenido concreto. Si la lógica utens es el pensamiento en bruto —espontáneo y teñido de experiencia—, la lógica formal es su esqueleto abstracto: un sistema de reglas universales que opera con símbolos, no con emociones o contextos. Como diría Alfred Tarski (3), «La lógica no se preocupa por lo que decimos, sino por cómo lo decimos'.

Alfredo Deaño(4) definió la lógica formal como «la ciencia de los principios de la validez formal de la inferencia». «Inferencia» —nos aclara— es un sinónimo de razonamiento o argumentación. Todo razonamiento es un pensamiento, pero no todo pensamiento es un razonamiento. Según Deaño, el razonamiento es un tipo de pensamiento cuyo rasgo esencial es el paso de una o más afirmaciones —llamadas premisas— a una afirmación derivada: la conclusión.

Hemos mencionado la validez formal, pero ¿qué significa? Todo razonamiento humano tiene dos dimensiones: verdad y validez. La verdad concierne al contenido: «El Manzanares pasa por Madrid» es verdadero; «El Barça es el mejor equipo del mundo» es, como mínimo, discutible. La validez, en cambio, atañe a la estructura lógica: un razonamiento es válido si la conclusión se sigue necesariamente de las premisas, aunque estas sean falsas.

Veámoslo con un caso absurdo que el propio Deaño proponía:

- Si San Pablo era monoteísta, entonces Sócrates y Jantipa no contrajeron matrimonio por el rito ortodoxo.

- Es así que Sócrates y Jantipa no contrajeron matrimonio por el rito ortodoxo griego.

- Luego, San Pablo era monoteísta.

Aquí, tanto premisas como conclusión son verdaderas, pero la argumentación es inválida: no hay conexión lógica entre el monoteísmo de San Pablo y el matrimonio de Sócrates.

La lógica formal, como el reino de Dios, no pertenece a este mundo: es intemporal, inmaterial y ajena a culturas o ideologías (5). Precisamente por eso, es maravillosa. Maravillosa e indispensable, pues la ciencia, los ordenadores, la inteligencia artificial y la robótica no existirían si Aristóteles no hubiera extraído, de los razonamientos cotidianos, esa estructura común que hoy llamamos lógica formal.

 

Un poco de historia: Del Ágora a la Inteligencia Artificial

 Todo comenzó en el Ágora ateniense. Mientras los sofistas debatían retórica, Aristóteles (s. IV a.C.) buscó las reglas ocultas del pensamiento correcto. Así nació el Organon: el primer sistema lógico de la historia, basado en silogismos que encadenan verdades como eslabones («Todos los humanos son mortales; Sócrates es humano; luego, Sócrates es mortal»). Su genio no fue solo clasificar argumentos, sino crear un método para distinguir conocimiento válido de la mera opinión, algo que hoy deberíamos aplicar a discursos políticos o noticias virales. Un pueblo educado en lógica es más difícil de engañar.

Se suele señalar a la Edad Media como una época oscura; sin embargo, la lógica resurgió en monasterios y universidades. Los escolásticos la aplicaron para aunar fe y razón, algo que hasta entonces solo había explorado la filosofía islámica (como Avicena). Figuras como Pedro Abelardo (s. XII) (6) usaron la dialéctica para cuestionar dogmas («¿Existen los universales o son solo palabras?»), mientras Santo Tomás de Aquino (s. XIII) (7) la convirtió en pilar de la teología. En este contexto, Guillermo de Ockham (8) formuló su célebre principio: la navaja de Ockham: «Cuando varias soluciones explican igual un problema, la más simple suele ser la correcta». Esta idea, que exige eliminar supuestos innecesarios, se volvería crucial para la ciencia.

El siglo XVII dio un salto mortal: la lógica dejó las aulas para entrar en laboratorios. Galileo Galilei (9) unió matemáticas y experimentación: su método hipotético-deductivo (silogismos + verificación empírica) derribó la física aristotélica. «El libro de la naturaleza está escrito en lenguaje matemático», declaró, convirtiendo la lógica en código del universo. Francis Bacon (10) en Inglaterra y René Descartes (11) en Francia completaron el giro: el primero con su Novum Organum (inducción sistemática contra prejuicios), el segundo con el Discurso del método («¡Dudar de todo!»). Así, la filosofía natural —especulativa— se transformó en ciencia moderna.

Durante el siglo XIX, la lógica vivió una revolución simbólica: dejó las palabras para volverse matemática. George Boole (12) tradujo silogismos a ecuaciones (álgebra booleana —fundamento de la electrónica digital—), y Gottlob Frege (13) creó el primer lenguaje formal moderno: la Begriffsschrift (14). Su meta: demostrar que toda verdad matemática podía deducirse de unos pocos axiomas (el programa formalista).

Pero el sueño formalista fue efímero. En el siglo XX, Kurt Gödel (15) demostró que en todo sistema lógico suficientemente complejo (como la aritmética) existen proposiciones verdaderas pero indemostrables (16). Alan Turing (17) convirtió la lógica en algoritmos, integrando máquina y pensamiento para dar luz a la computación. Hoy, esa herencia alimenta la inteligencia artificial que ha llegado para quedarse.

 

Lógica y ciencia

La lógica y las ciencias se maridan mediante el método científico. A partir del método hipotético-deductivo de Galileo, adaptado inicialmente a la física, se generalizó el método científico tal como lo entendemos hoy, aplicable a cualquier ciencia.

Siguiendo con Charles S. Peirce —que resulta muy útil para comprender estos asuntos—, el método científico puede entenderse como un proceso que involucra tres tipos complementarios de inferencia: abducción, deducción e inducción. No se trata simplemente de “tres pasos” secuenciales, sino más bien de tres modos distintos de razonar, que interactúan entre sí.

La abducción (también llamada inferencia a la mejor explicación) es el tipo de razonamiento mediante el cual se propone una hipótesis que explica un hecho extraño, inesperado o sorprendente. Dicho de un modo sencillo, es lo que ocurre cuando algo no encaja con nuestras expectativas y nos preguntamos: ¿qué podría estar pasando aquí? Un ejemplo clásico sería el momento en que a Newton (18) le cayó una manzana en la cabeza y se preguntó si no sería la Tierra la que la atraía.

La lógica subyacente en este modo de razonar es algo así como: si X es un hecho sorprendente —a mí no me ha caído nunca una manzana en la cabeza, y eso que tengo un manzano en el jardín—, y si Y —que explica X— fuera cierto, X no sería ya tan sorprendente. Por tanto, Y podría ser una buena hipótesis.

Un ejemplo que dio el mismo Peirce fue: Todas las judías de este saco son blancas (regla), estas judías de aquí son blancas (resultado), quizás estas judías sean de este saco (hipótesis).

La deducción es la parte lógica del proceso. Es el razonamiento formal clásico que nos viene desde Aristóteles: ir de lo general a lo particular. Se usa para derivar consecuencias lógicas de una hipótesis surgida de la abducción.

La deducción, al no salirse del marco de la lógica formal, transmite validez lógica: si las premisas son verdaderas y seguimos las reglas de la lógica, la conclusión se sigue necesariamente. No es productiva en el sentido de que no introduce nueva información, pero permite comprobar si una hipótesis es coherente con otras verdades ya aceptadas.

El ejemplo de Peirce sobre la deducción sigue usando las judías blancas: Todas las judías de este saco son blancas (premisa mayor); estas judías son de este saco (premisa menor), luego estas judías son blancas (conclusión).

La inducción es el razonamiento por el cual contrastamos las consecuencias de la hipótesis con la experiencia. Busca confirmar o refutar la hipótesis mediante la observación repetida o la estadística. No garantiza la verdad absoluta: por muchos cisnes blancos que hayamos visto, no podemos descartar que exista un cisne negro, pero, por esto mismo, es creativa, productiva, permite generar conocimiento a partir de la experiencia y, por ende, nos hace progresar.

Siguiendo con las judías de Peirce: estas judías son de este saco (observación), estas judías son blancas (observación), luego todas las judías de este saco son blancas (conclusión).

Hoy en día, los algoritmos de inteligencia artificial son expertos en inducción (generalizar patrones), pero la abducción —esa chispa creativa— sigue siendo humana… por ahora.

El objetivo de las ciencias es explicar la realidad mediante teorías basadas en la observación y la razón. Una teoría científica es un sistema organizado de conceptos, principios y leyes que explica los fenómenos observables y permite predecir otros nuevos. El método científico es el procedimiento sistemático para generar, probar y refinar teorías científicas. La relación entre ambos es dinámica y recíproca.

En resumen, el método científico no es una simple receta, sino un delicado equilibrio entre intuición creativa (abducción), rigurosidad lógica (deducción) y verificación empírica (inducción). Por eso, sigue siendo una de las mayores creaciones del pensamiento humano: lógica y creatividad trabajando juntas para comprender el mundo.

 

Lógica y sociología

Siempre me ha llamado la atención que los sociólogos necesitamos demostrar a menudo que la sociología es una ciencia, mientras que un físico nunca se ve obligado a justificar que sus teorías lo son. Si el método científico es el corazón de disciplinas como la física o la biología, ¿por qué las teorías sociológicas parecen, a veces, menos «lógicas»?

La respuesta no está en la lógica, sino en la complejidad de su objeto: el ser humano. Mientras un físico puede aislar variables en condiciones controladas, el sociólogo trabaja con redes de deseos, normas, significados y relaciones de poder que se resisten a la simplificación y no caben fácilmente en ecuaciones.

Sin embargo, la lógica sí estructura las teorías sociológicas, aunque de manera más flexible y a veces implícita. Si no directamente mediante la lógica formal, sí a través de lógicas derivadas de esta, como las formas de inferencia (abducción, deducción, inducción) o la coherencia interna del sistema teórico.

A continuación, vamos a examinar varias teorías sociológicas y su estructura lógica subyacente para mostrar más claramente cómo opera la racionalidad en el pensamiento sociológico.

Tomemos primero la teoría del intercambio de George Homans (19) (véase en este mismo blog “La teoría del intercambio I: Homans”), que es la más cercana al modelo hipotético-deductivo y a la lógica formal.

Homans parte de axiomas simples. En primer lugar: “Si en el pasado una acción fue recompensada, se repetirá.” Un segundo axioma sería: “Cuanto mayor sea la recompensa, mayor será el esfuerzo”. De estos principios deduce proposiciones comprobables: “Si Pedro obtiene reconocimiento al ayudar a Luisa (recompensa), aumentará su cooperación (conducta)".

Aquí viven los tres tipos de inferencia de Peirce. Hagamos un poco de sociología aplicada. Supongamos que estoy estudiando la motivación de las personas en relación con las redes sociales.

  • Abducción: “¿Por qué millones de personas usan redes sociales? Quizá buscan recompensas simbólicas (likes, estatus).”
  • Deducción: Si el reconocimiento motiva la conducta (axioma), entonces los creadores invertirán más horas en crear contenido.
  • Inducción: Las encuestas confirman que un 73% de jóvenes admiten sentirse “validados” por los likes (estudio de la UCSD, 2023).

En segundo lugar, vamos a examinar la sociología de Max Weber (20 (véase en este mismo blog “De Cuando la Sociología Daba sus Primeros Pasos II: Alemania”). Weber construyó toda su obra sociológica a partir de un sistema de análisis basado en lo que él denominaba tipos ideales. Este enfoque forma parte de una lógica comprensiva, orientada a interpretar el sentido de la acción humana, sin caer en reduccionismos mecanicistas.

Con la metodología de los tipos ideales, se trata de extraer del fenómeno social real aquellas propiedades que lo caracterizan de forma arquetípica. No son descripciones literales de la realidad, sino construcciones analíticas: imágenes deliberadamente exageradas y unilaterales, diseñadas para iluminar los rasgos esenciales de un fenómeno.

Weber sostenía que cuanto más “pura” y exagerada fuese esa construcción, más útil sería como herramienta analítica.

Una vez elaborado el tipo ideal, este funciona como una vara de medir, un patrón de comparación que permite contrastar los hechos históricos concretos con un modelo conceptual que, en sí mismo, es ahistórico.

Esto se aprecia muy bien en su teoría de la acción social, donde distingue cuatro tipos ideales de acción:

  1. Racional con arreglo a fines: basada en el cálculo de medios y resultados (ej.: un empresario que maximiza beneficios).
  2. Racional con arreglo a valores: guiada por convicciones éticas, religiosas o ideológicas (ej.: un activista que lucha por la justicia).
  3. Afectiva: motivada por emociones (ej.: un padre que protege a su hijo por amor).
  4. Tradicional: basada en costumbres arraigadas (ej.: realizar un rito religioso por tradición familiar).

Un mismo acto —por ejemplo, votar— puede clasificarse de distintas maneras según el sentido subjetivo que le atribuya el actor, puede ser:

• instrumental (para obtener un beneficio personal)
• valorativo (por deber democrático)
• afectivo (para honrar a un ser querido)
• o tradicional (porque “siempre hemos votado en esta familia”)

Otra teoría que vale la pena revisar es la sociología de Pierre Bourdieu (21) (véase en este mismo blog “Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad”), basada en una lógica dialéctica. Bourdieu introdujo conceptos como habitus (esquemas mentales internalizados) y campo (espacios de lucha por capitales).

Veamos dos premisas y su conclusión:

  1. Los agentes actúan según su habitus, que ha sido formado por su pertenencia a una clase social y su educación (premisa 1).
  2. Los campos —es decir, el arte, la política o la educación— tienen reglas y capitales; no sólo el capital económico, que es el primero que se suele considerar, sino también el capital cultural, educacional o el estatus (premisa 2).

En conclusión, las prácticas sociales son el resultado de esta relación entre habitus y campos de acción.

Por poner un ejemplo claro: un obrero no estudia arte no por "falta de talento", sino porque su habitus le dice que "eso no es para mí". Es una lógica estructural que revela cómo la cultura reproduce desigualdades.

Por último, vamos a analizar la teoría de sistemas autopoiéticos de Niklas Luhmann (22) (véase en este mismo blog “La teoría general de sistemas y la sociología III: Niklas Luhmann”). Luhmann parte del funcionalismo estructural de Talcott Parsons como base, pero también integra elementos de la teoría general de sistemas, así como conceptos provenientes de la biología cognitiva y la cibernética. Su objetivo es construir una teoría general de los sistemas sociales que abarque y explique su complejidad. Es pura lógica funcionalista: cada sistema opera con su propia racionalidad, creando complejidad.

Luhmann llevó la formalización al extremo y, en cierto modo, su enfoque me recuerda al álgebra de Boole. Representa la sociedad como una red de sistemas —derecho, economía, política— que se autorreproducen (de ahí lo de autopoiéticos) mediante códigos binarios: legal/ilegal (sistema jurídico), poder/no poder (sistema político), pago/no pago (sistema económico). Por ejemplo, un banquero (sistema económico) y un juez (sistema legal) pueden entrar en conflicto porque sus códigos no son compatibles.

Estas cuatro teorías demuestran que la sociología no posee una única lógica, sino muchas:

  • la lógica deductiva de Homans (causa-efecto),
  • la lógica comprensiva de Weber (tipos ideales) (23),
  • la lógica relacional de Bourdieu (estructuras internalizadas),
  • y la lógica sistémica de Luhmann (códigos autónomos).

La lógica formal es el esqueleto inmutable; las lógicas sociológicas derivadas de esta son el músculo flexible que se adapta al terreno movedizo de lo humano. No hay contradicción entre ellas, sino jerarquía: las segundas usan a la primera como cimiento y añaden capas de complejidad.


¿Dónde se puede estudiar lógica?

Si has llegado hasta aquí, querido lector, te tengo que felicitar porque el tema de la lógica es muy minoritario, y más aún cuando lo vinculamos con las ciencias sociales. Si quieres ir un poco más allá y saber dónde se imparten estudios sobre esta ciencia, aquí te doy algunas pistas.

Lo primero que debes saber es que, al menos en España —que es mi país—, la lógica no existe como una carrera universitaria independiente, sino que se estudia como asignaturas dentro de otras titulaciones, en grupos de asignaturas o en algunas especialidades de máster y doctorado.

Voy a comenzar por el microgrado de Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia, porque yo curso estos estudios y los conozco bien. Un microgrado es un título propio de la UNED que agrupa todas las asignaturas de una rama concreta del conocimiento. Es ideal para quienes disfrutan aprender por el mero placer del saber, pues, en realidad, este título no tiene reconocimiento oficial para acceder a un puesto de trabajo.

Este microgrado reúne asignaturas de grado de Filosofía relacionadas con estas materias, como Cálculo Proposicional (Lógica I), Cálculo de Predicados (Lógica II), Filosofía de la Lógica y Filosofía de la Ciencia, entre otras.

En cuanto a la oferta académica en España, la lógica formal se estudia principalmente en grados universitarios de Filosofía, Matemáticas, Lingüística e Informática. También hay másteres y doctorados especializados en Lógica y Filosofía de la Ciencia, Ciencia de Datos, Filosofía Analítica o Inteligencia Artificial, donde la lógica tiene un papel fundamental.

Respecto a posibles salidas profesionales en el mundo de la lógica formal, habría que decir que son escasas, y la mayoría se vinculan a la academia y la enseñanza. No obstante, con los tiempos que corren, la lógica es una herramienta fundamental que abre puertas en muchos otros campos con fuerte demanda profesional, aunque allí se integre como parte de un perfil más amplio. Algunas salidas profesionales donde la lógica juega un papel crucial, aunque no siempre sea el foco principal, son:

  1. Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos
    La lógica es la base de la representación del conocimiento, el razonamiento automático y la programación lógica. Los perfiles en IA o machine learning valoran mucho el conocimiento lógico, especialmente para diseñar algoritmos y sistemas de inferencia.
  2. Informática Teórica y Desarrollo de Software
    Áreas como la verificación formal, el diseño de compiladores, el desarrollo de lenguajes de programación y las pruebas de software usan lógica para garantizar corrección y optimización.
  3. Matemáticas y Filosofía Analítica
    Más allá de la enseñanza, algunos trabajan en investigación aplicada en matemáticas lógicas, teoría de la computación o fundamentos de las matemáticas.
  4. Análisis y Diseño de Sistemas Complejos
    En campos como la cibernética, los sistemas complejos o las ciencias cognitivas, la lógica ayuda a modelar procesos y sistemas.
  5. Consultoría en Pensamiento Crítico y Argumentación
    En sectores jurídicos, políticos o empresariales, la lógica aplicada puede mejorar el análisis de argumentos y la toma de decisiones.

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo, Informático y estudiante de Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia

Este artículo se lo dedico a tres profesores  de lógica que he tenido en mi larga carrera como estudiante. A José Cuena (UPM) y Antonio Duarte (UNED), el primero ya fallecido y el segundo vivito y coleando, sobre todo coleando, gracias por sus enseñanzas; y a José Manuel Zato (UPM), al que espero que Dios haya confundido lo suficiente como para que no encontrara jamás ni un modus ponens.

Notas

  1. Aristóteles (Estagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.) fue un polímata: filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios. Aristóteles escribió cerca de 200 tratados (de los cuales solo nos han llegado 31) sobre una enorme variedad de temas, entre ellos: lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología.1 Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles, donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto. Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción, las nociones de categoría, sustancia, acto, potencia y primer motor inmóvil. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas. Aristóteles fue discípulo de Platón y de otros pensadores (como Eudoxo) durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas. Fue maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia. En la última etapa de su vida fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.
  2. Charles Sanders Peirce (Cambridge, Massachusetts, 10 de septiembre de 1839-Milford, Pensilvania, 19 de abril de 1914) fue un filósofo, lógico y científico estadounidense. Es considerado el fundador del pragmatismo y el padre de la semiótica lógica moderna o teoría de los signos, junto con Ferdinand de Saussure, padre la semiótica estructuralista o semiología.
  3. Alfred Tarski -originalmente Alfred Teitelbaum- (14 de enero de 1901—26 de octubre de 1983) fue un lógico, matemático y filósofo polaco. Hizo aportaciones destacadas en teoría de conjuntos, lógica polivalente, interpretabilidad, niveles de lenguaje y metalenguaje y conceptos semánticos.
  4. Alfredo Deaño Gamallo (1944-1978) fue un filósofo y lógico español. Ejerció como profesor en la Universidad Autónoma de Madrid. Se interesó profundamente por las relaciones entre la lógica formal y disciplinas como la lingüística, la psicología o la propia filosofía. Su postura se aleja tanto del ya casi universalmente abandonado (pero aún latente) psicologismo de la lógica, como de posturas puristas que entiendan la lógica únicamente como un cálculo algebraico cerrado y ajeno al lenguaje natural.
  5. A este principio de que es ajena a culturas e ideologías se opone el Programa Fuerte de la sociología. Ver es este mismo blog el artículo "La ciencia a examen crítico. El programa fuerte de la sociología II". Sobre todo el apartado "Sociología de las matemáticas y de la lógica de Bloor"
  6. Pedro Abelardo, en francés Pierre Abélard (Le Pallet, 1079-Chalon-sur-Saône, 21 de abril de 1142), fue un filósofo, teólogo, poeta y monje francés. Es reconocido por la crítica moderna como uno de los grandes genios de la historia de la lógica, de la que hacía uso a través de los géneros y técnicas de la diatriba dialéctica y un dominio silogístico profundo. Abelardo es también recordado, siglos después, en pleno Romanticismo, por la relación amorosa mantenida con Eloísa. A la vez autor de numerosos poemas, dedicó gran parte de su vida a la enseñanza y al debate.
  7. Santo Tomás de Aquino (en italiano, Tommaso d'Aquino; Roccasecca, 1224/1225-Abadía de Fossanova, 7 de marzo de 1274) fue un presbítero, fraile, teólogo, filósofo y jurista católico perteneciente a la Orden de Predicadores, es considerado el principal representante de la enseñanza escolástica.
  8. Guillermo de Ockham, también Occam, Ockam, o varias otras grafías (en inglés: William of Ockham) (c.1287-9 de abril de 1347) fue un filósofo, lógico, teólogo y fraile franciscano inglés, conocido principalmente por ser el representante más destacado del nominalismo frente a las escuelas tomistas y escotistas; y por la Navaja de Ockham, un principio metodológico e innovador, y por sus obras significativas en lógica, medicina y teología.
  9. Galileo Galilei (Pisa, 15 de febrero de 1564- Arcetri, Italia, 8 de enero de 1642) fue un astrónomo, ingeniero, matemático y físico italiano, relacionado estrechamente con la revolución científica. Eminente hombre del Renacimiento mostró interés por casi todas las ciencias y artes (música, literatura, pintura). Sus logros incluyen la mejora del telescopio, gran variedad de observaciones astronómicas, la primera ley del movimiento y un apoyo determinante a la «Revolución de Copérnico». Ha sido considerado como el «padre de la astronomía moderna», el «padre de la física moderna» y el «padre de la ciencia moderna».
  10. Francis Bacon, primer barón de Verulamium, primer vizconde de Saint Albans y canciller de Inglaterra (Strand, Londres, 22 de enero de 1561-Highgate, Middlesex, 9 de abril de 1626) fue un filósofo, político, abogado y escritor inglés, padre del empirismo filosófico y científico.
  11. René Descartes, latinización: Renatus Cartesius; onomástico del que se deriva el adjetivo cartesiano; La Haye en Touraine, Francia, 31 de marzo de 1596-Estocolmo, 11 de febrero de 1650) fue un filósofo, matemático y físico francés considerado el padre de la geometría analítica y la filosofía moderna, así como uno de los protagonistas con luz propia en el umbral de la revolución científica.
  12. George Boole (Lincoln, Lincolnshire, Inglaterra, 2 de noviembre de 1815-Ballintemple, Condado de Cork, Irlanda, 8 de diciembre de 1864) fue un matemático y lógico británico. Como inventor del álgebra de Boole, que marca los fundamentos de la aritmética computacional moderna, Boole es considerado como uno de los fundadores del campo de las ciencias de la computación.
  13. Friedrich Ludwig Gottlob Frege (Wismar, 8 de noviembre de 1848 - Bad Kleinen, 26 de julio de 1925) fue un matemático, lógico y filósofo alemán. Se le considera el padre de la lógica matemática y de la filosofía analítica, concentrándose en la filosofía del lenguaje y de las matemáticas. Frege desarrolló su carrera en relativa oscuridad como catedrático de matemáticas de la Universidad de Jena, largamente ignorado por la comunidad filosófica y matemática. Es principalmente gracias a Giuseppe Peano (1858-1932) y a Bertrand Russell (1872-1970), que hicieron una gran labor de divulgación de la obra de Frege, que Frege llegó a ser conocido por generaciones posteriores de filósofos y matemáticos.
  14. La Begriffsschrift de Frege fue el primer sistema formal completo de lógica matemática, que introdujo la lógica de predicados, los cuantificadores, el uso funcional del lenguaje y la idea de formalizar el pensamiento lógico puro. Es la base conceptual de la lógica contemporánea y del enfoque formalista de la ciencia.
  15. Kurt Gödel o también Kurt Goedel (en alemán [ˈkʊʁt ˈɡøːdəl]), (28 de abril de 1906 Brünn, Imperio austrohúngaro, actual República Checa 14 de enero de 1978, Princeton, Estados Unidos) fue un lógico, matemático y filósofo austriaco-estadounidense. Reconocido como uno de los más importantes lógicos de todos los tiempos, el trabajo de Gödel ha tenido un impacto inmenso en el pensamiento científico y filosófico del siglo XX. Gödel, al igual que otros pensadores como Gottlob Frege, Bertrand Russell, A. N. Whitehead y David Hilbert intentó emplear la lógica y la teoría de conjuntos para comprender los fundamentos de la matemática. A Gödel se le conoce mejor por sus dos teoremas de la incompletitud, publicados en 1931 a los 25 años de edad, un año después de finalizar su doctorado en la Universidad de Viena. El más célebre de sus teoremas de la incompletitud establece que para todo sistema axiomático recursivo auto-consistente lo suficientemente poderoso como para describir la aritmética de los números naturales (la aritmética de Peano), existen proposiciones verdaderas sobre los naturales que no pueden demostrarse a partir de los axiomas. Para demostrar este teorema desarrolló una técnica denominada ahora como numeración de Gödel, la cual codifica expresiones formales como números naturales.
  16. El primer teorema de incompletitud de Gödel afirma: En todo sistema formal consistente y suficientemente expresivo (por ejemplo, que contenga la aritmética de Peano), existen proposiciones que son verdaderas, pero no demostrables dentro del sistema. Pero... ¿cómo sabemos que son verdaderas si no son demostrables? Aquí está el punto clave: la afirmación de que la proposición es verdadera no se hace dentro del sistema, sino desde fuera del sistema, es decir, metamatemáticamente. Gödel construyó una proposición G que dice algo así como:  "Esta proposición no es demostrable en el sistema”. Y lo hizo de forma que esa afirmación pudiera codificarse dentro del lenguaje formal (usando números de Gödel). Luego analizó metamatemáticamente lo que implica: Si G fuera demostrable, entonces sería falsa, porque diría "no soy demostrable" y sin embargo lo sería → contradicción. Entonces, si el sistema es consistente, G no puede ser demostrable. Pero entonces, si G no es demostrable y es eso lo que dice, ¡entonces es verdadera! Esa conclusión no se obtiene dentro del sistema formal, sino desde una posición externa (lo que llamamos "metasistema" o "nivel metamatemático").
  17. Alan Mathison Turing (Paddington, Londres; 23 de junio de 1912-Wilmslow, Cheshire; 7 de junio de 1954) fue un matemático, lógico, informático teórico, criptógrafo, filósofo y biólogo teórico británico. Es considerado como uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna. Proporcionó una formalización influyente de los conceptos de algoritmo y computación: la máquina de Turing. Formuló su propia versión que hoy es ampliamente aceptada como la tesis de Church-Turing (1936). Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en descifrar los códigos nazis, particularmente los de la máquina Enigma, y durante un tiempo fue el director de la sección Naval Enigma de Bletchley Park. Se ha estimado que su trabajo acortó la duración de esa guerra entre dos y cuatro años. Tras la guerra, diseñó uno de los primeros computadores electrónicos programables digitales en el Laboratorio Nacional de Física del Reino Unido y poco tiempo después construyó otra de las primeras máquinas en la Universidad de Mánchester. En el campo de la inteligencia artificial, es conocido sobre todo por la concepción de la prueba de Turing (1950), un criterio según el cual puede juzgarse la inteligencia de una máquina si sus respuestas en la prueba son indistinguibles de las de un ser humano.
  18. Isaac Newton (Woolsthorpe-by-Colsterworth, Lincolnshire, 4 de enero de 1643-Londres, 31 de marzo de 1727) fue un físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés. Es autor de los Philosophiæ naturalis principia mathematica, más conocidos como los Principia, donde describe la ley de la gravitación universal y estableció las bases de la mecánica clásica mediante las leyes que llevan su nombre. Entre sus otros descubrimientos científicos destacan los trabajos sobre la naturaleza de la luz y la óptica (que se presentan principalmente en su obra Opticks), y en matemáticas, el desarrollo del cálculo infinitesimal.
  19. George Caspar Homans (Boston, 11 de agosto de 1910-Cambridge, 29 de mayo de 1989) fue un sociólogo estadounidense. Homans fundó una teoría estrictamente deductiva del comportamiento social en Estados Unidos y contribuyó en gran medida a la teoría del intercambio social. Se distinguió especialmente como analista de grupos.
  20. Maximilian Carl Emil Weber (Erfurt, 21 de abril de 1864-Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
  21. Pierre-Félix Bourdieu (Denguin, 1 de agosto de 1930 – París, 23 de enero de 2002) fue uno de los más destacados representantes de la sociología contemporánea. Logró reflexionar sobre la sociedad, introdujo o rescató baterías de conceptos e investigó en forma sistemática lo que suele parecer trivial como parte de nuestra cotidianidad. Algunos conceptos claves de su teoría son los de "habitus", "campo social", "capital simbólico" o "instituciones". Al final de su vida se convirtió, por su compromiso público, en uno de los principales actores de la vida intelectual francesa. Su pensamiento ha ejercido una influencia considerable en la conciencia humana y social, en especial de la sociología francesa de posguerra. Caracterizó su modelo sociológico como "constructivismo estructuralista"; la problemática constructivista tiende a descifrar las realidades sociales como construcciones históricas cotidianas de actores colectivos e individuales que se sustraen del control de estos actores. Su sociología reveladora ha tenido críticos que lo acusan de una particular visión determinista de lo social.
  22. Niklas Luhmann (Luneburgo, Baja Sajonia, 8 de diciembre de 1927-Oerlinghausen, Renania del Norte-Westfalia, 6 de noviembre de 1998) fue un sociólogo alemán reconocido a nivel académico por su formulación de la teoría general de los sistemas sociales. También es uno de los máximos exponentes del uso de la metodología Zettelkasten.
  23. La lógica de Max Weber se califica de comprensiva porque parte de un enfoque distinto al de las ciencias naturales: su objetivo no es explicar el comportamiento humano como un fenómeno mecánico, sino comprender el sentido que los actores le atribuyen a sus acciones. En lugar de buscar leyes generales universales (como hace, por ejemplo, la teoría del intercambio de Homans), Weber propone que la sociología debe entender (verstehen) la acción desde el punto de vista del actor, es decir, interpretar las motivaciones, fines, creencias y valores que mueven a las personas a actuar. Esto implica una lógica diferente, no menos rigurosa, pero sí más hermenéutica que causal. En lugar de decir “X causa Y”, Weber diría: “El sujeto hace Y porque para él Y tiene un sentido, y ese sentido está vinculado con una estructura de valores, creencias y fines.”

 

Bibligrafía

Deaño Alfredo (2023). Introducción a la lógica formal. Alianza Editorial

Cuena José (1985). Lógica Informática. Alianza Editorial

Pilar Castrillo y Amparo Diez (2008). Formas lógicas. UNED

Chalmers Alan F. (2009). ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?. Editorial Siglo XXI

Barajas Juan Carlos (2024). La teoría del intercambio I: Homans. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2015). De Cuando la Sociología Daba sus Primeros Pasos II: Alemania. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2024). Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad. Sociología Divertida

Barajas Juan Carlos (2023). La teoría general de sistemas y la sociología III: Niklas Luhmann. Sociología Divertida


¿Qué es la lógica? ¿Hay una lógica sociológica? © 2025 by Juan Carlos Barajas is licensed under CC BY-NC-SA 4.0

Pierre Bourdieu: estratificación y personalidad

Pierre Bourdieu

 Resumen

Este artículo estudia la sociología de Pierre Bourdieu, el gran sociólogo francés –uno de los más influyentes en la segunda mitad del siglo XX-. Bourdieu aportó un punto de vista nuevo sobre la estratificación social, que añade aspectos cualitativos a los modelos previos más cuantitativos. En un enfoque que incorpora las características psicológicas y de comportamiento de las personas según la clase social a la que pertenece, sin abandonar por ello, la idea tradicional – establecida por Max Weber - de la posición socioeconómica del individuo como indicador de clase.

Las investigaciones de Bourdieu son especialmente curiosas. Investigó los modos y maneras de actuar de las clases sociales, así como sus gustos culturales. Realizó estudios sobre la influencia del título académico en la posición social y de la influencia de la escuela o facultad en la que se estudia en la posición socioeconómica, hallando que había credenciales que otorgaban un estatus parecido al de la antigua aristocracia, los denominó títulos de nobleza académica.

 

Abstract

This article examines the sociology of Pierre Bourdieu, the renowned French sociologist—one of the most influential figures in the second half of the 20th century. Bourdieu introduced a fresh perspective on social stratification, emphasizing qualitative aspects over quantitative ones. His approach incorporates the psychological and behavioral characteristics of individuals based on their social class, while still acknowledging the traditional idea—established by Max Weber—that an individual’s socio-economic position serves as an indicator of class.

Bourdieu’s research is particularly intriguing. He investigated the behaviors and actions of different social classes, as well as their cultural preferences. His studies explored the impact of academic titles on social status and the influence of the educational institution (school or faculty) attended on socio-economic position. Interestingly, he discovered that certain credentials conferred a status akin to that of the old aristocracy, which he termed “academic nobility titles”

 

Índice

  • Ideas principales de Bourdieu
  • El habitus
  • Los campos
  • Formas que adopta el capital
  • La movilidad social
  • Investigación empírica

 

Ideas principales de Bourdieu

Pierre Bourdieu, el gran sociólogo francés –uno de los más influyentes en la segunda mitad del siglo XX- aportó un punto de vista nuevo sobre la estratificación social, distinto de lo que hemos visto hasta ahora en este mismo blog (ver Sociología Divertida: Estratificación Social (sociologiadivertida.blogspot.com).

Las ideas de Bourdieu añaden aspectos cualitativos a los aspectos cuantitativos más presentes en modelos previos, en un enfoque que incorpora las características psicológicas y de comportamiento de las personas según la clase social a la que pertenece, sin abandonar la idea básica de la posición socioeconómica del individuo.

Mientras estudiaba las divisiones sociales en la Francia de los años ‘60, observó que la educación, la cultura y sus prácticas -especialmente dentro del mundo del arte- sostienen formas de dominación social. La clase social no sólo se mantiene por la economía sino también por la cultura entendida como parte del acervo personal.

Al mismo tiempo, Bourdieu pretendía con su enfoque salvar los dilemas tradicionales de la sociología como son objetivismo contra subjetivismo, estructura contra agencia, determinación contra libertad. Para Bourdieu, estos dilemas solo podían ser trascendidos teniendo en cuenta la existencia de estructuras objetivas invisibles e interpretaciones subjetivas de las circunstancias de los actores sociales.

Basándose en el estructuralismo (1), ¿qué hay más francés que el estructuralismo?, Bourdieu representó los entornos sociales e institucionales como un conjunto de campos o mercados -este último término es muy útil si queremos resaltar el hecho de que están en continua competencia-. 

Un campo es un espacio estructurado de posiciones, una jerarquía de dominadores y dominados que se basa en la distribución desigual de diferentes dominios como la riqueza o pobreza, las relaciones sociales, el prestigio y el reconocimiento o la cultura tanto la personal como las credenciales educativas.

El capital ya no es solo la cantidad de riqueza, sino también la cantidad de prestigio o de cultura de que dispone cada individuo y que determinan la posición relativa – en el fondo su posición socioeconómica – en cada uno de esos campos. En el campo educativo, los estudiantes de clase alta están dotados de un mayor capital cultural que los coloca en una posición más valorada que los de estudiantes de clase baja.

Ya hemos citado dos de los elementos básicos de Bourdieu: el campo y el capital. Los vamos a ver con más detalle más adelante, después de entrar a estudiar al que es para Bourdieu, el índice principal de las prácticas sociales: el habitus.

El habitus

El concepto de habitus procede de la escolástica (2), concretamente de Santo Tomás de Aquino (3). Las cosas que un individuo desea o  le gustan y la forma de comportarse se debe a que se ve a sí mismo como un cierto tipo de persona, cada uno tiene una inclinación particular o habitus.

Bourdieu define el habitus como un conjunto de disposiciones socialmente adquiridas que mueven a los individuos a vivir de manera similar a la de otros miembros de su mismo grupo social. Un individuo de una clase determinada sabe que algo es vulgar o pretencioso en su entorno, mientras que personas pertenecientes a otra clase, ese mismo “algo” les parecerá bello o impactante.

Esto del habitus se aprende en la infancia con la familia y después en la escuela con los compañeros y profesores que enseñan al niño como hablar y comportarse, de esta manera, el orden social se inscribe progresivamente en la mente de las personas.

Para entender bien este concepto hay un ejemplo muy bueno en la película My fair Lady (4). En este filme un profesor de lingüística de clase alta recoge a una joven florista de clase baja tras una apuesta con un amigo de que es capaz de hacerla pasar por una dama de la alta sociedad en seis meses. La educa en dicción para quitarle su acento barriobajero londinense, le da clases machaconas y cansinas de cultura general, la viste como una dama y la lleva para probar su trabajo al Royal Meeting en el hipódromo de Ascot (5), donde causa buena impresión con sus modales refinados, pero asusta a todo el mundo con un pequeño lapsus impropio al animar a un caballo para que gane la carrera. Un hábito mínimo no aceptado socialmente que se le había pasado al profesor la deja en evidencia ante la aristocracia.

El habitus es la fuente de muchos comportamientos ordinarios que dan forma a gustos artísticos, modales en la mesa, patrones de habla, el lenguaje corporal, el estilo de escritura, preferencias alimentarias y de bebida, éxito educativo, entre otros.  En todas estas prácticas se encarna una jerarquía social. Por ejemplo, no todos los gustos artísticos son igualmente valorados en el campo de la producción cultural y cualquier estilo de escritura no se valora de igual manera en el campo educativo. Preferir éxitos de taquilla de Hollywood al cine de vanguardia es mostrar un habitus de clase baja, estar cómodo en restaurantes selectos y saber elegir el vino adecuado revela un habitus de clase alta.

Si el campo y el capital son los que determinan la acción desde afuera, el habitus es lo que determina la acción desde adentro. Por lo tanto, cualquier análisis sociológico completo debe incluir las representaciones y actitudes de los agentes, ya que moldean su experiencia en cualquier campo dado.

Es fundamental comprender los aspectos esenciales del habitus. En primer lugar, según Bourdieu, uno de los puntos centrales de esta concepción radica en la idea de que las normas, reglas y valores predominantes se encuentran internalizados en el pensamiento y la percepción del individuo, conformando un conjunto de estándares sociales amplios y, al mismo tiempo, reflejando vivencias personales y contextuales particulares.

Otro aspecto fundamental del habitus es su capacidad para proyectar acciones futuras que abarcan una amplia gama de posibilidades. Estas acciones pueden variar desde aquellas que se llevan a cabo de manera inmediata, como la reacción a la lectura de este texto, hasta aquellas que se planean para un futuro más lejano, como las próximas vacaciones. Bourdieu sostiene que los individuos están inmersos en una interacción dinámica constante con su entorno y con otros actores sociales, lo que los lleva a ser conscientes de la necesidad de negociar entre las diferentes opciones de acción disponibles.

Un tercer aspecto clave vinculado a la definición de habitus es que, al reconocer la capacidad de acción de los individuos en el proceso de toma de decisiones, Bourdieu argumenta que este proceso es tanto racional, al considerar los posibles resultados de una acción específica, como no racional, al tener también en cuenta motivaciones subjetivas. En otras palabras, el habitus refleja tanto las respuestas emocionales y espontáneas de los individuos ante situaciones particulares como su interacción con otros actores involucrados.

El elemento final y crucial de la noción de habitus es que constituye un conjunto dinámico de principios directrices para el actor social. Aunque individuos en posiciones sociales similares puedan compartir un habitus parecido, este se transforma conforme cambian su entorno y las interacciones con otros actores en dicho entorno. A pesar de esta adaptabilidad, el habitus mantiene una coherencia entre los actores, lo que nos proporciona una comprensión de las configuraciones culturales particulares, así como de aquello que es único para cada individuo.

Los campos

La noción de campo combina un enfoque marxista (6) sobre las relaciones conflictivas con un enfoque weberiano (7) sobre las jerarquías formales. Los campos son representativos de la red de relaciones que se establecen entre las diversas posiciones que los actores ocupan dentro de sistemas estructurales u organizativos específicos.

Existen múltiples jerarquías de campos, así como jerarquías dentro de cada campo. Las posiciones específicas ocupadas por los actores, relacionadas en términos de sistemas estructurales u organizativos similares, están inmersas en campos de poder, los cuales a su vez están inmersos en campos de relaciones de clase.

La conexión con las ideas marxistas y weberianas se hace evidente al considerar el campo como un conjunto de posiciones interconectadas que operan en varios niveles, de manera similar a un juego de ajedrez en 3D, donde los jugadores deben ser conscientes no solo del tablero principal, sino también de cómo interactúan las piezas en otros dos niveles de tableros. En realidad, para comprender nuestra sociedad, debemos contemplar no solo tres niveles -que constituyen el juego de ajedrez 3D al que eran tan aficionados el señor Spock y el doctor Mc. Koy (8)- sino un número dinámico de tableros siendo cada uno de ellos un campo.

Formas que adopta el capital

Como se ha mencionado previamente, Bourdieu argumenta que el habitus de un individuo está configurado por diversos tipos y niveles de capital, incluyendo el capital económico, cultural y social.

El capital económico se compone de los recursos monetarios, activos financieros y propiedades del individuo.

El capital cultural de un individuo se refiere a su habilidad para participar en el "juego de la cultura", lo que implica la capacidad de reconocer referencias en libros, películas y obras de arte; tener conocimientos sobre cómo comportarse en diferentes situaciones, incluyendo el dominio de los modales y la capacidad para mantener una conversación educada; así como saber qué vestimenta es apropiada para cada ocasión.

El capital social se refiere a la red de relaciones que una persona tiene y que pueden proporcionar poder e influencia. En la era contemporánea, plataformas de redes sociales en línea como LinkedIn ejemplifican claramente la importancia y el potencial de este tipo de capital.

Un capital lingüístico que implica el dominio del lenguaje para expresarse adecuadamente y que concede autoridad para ser escuchado.

También habría un capital político que marcaría la posición del individuo en el mundo de la política.

Bourdieu también introduce el concepto de capital simbólico, que se refiere a la autoridad, fama o reputación de una persona, y que representa la forma reconocida y valorada por otros de los otros tipos de capital que posee.



Capital cultural y capital económico según Bourdieu (Fuente: Wikipedia)

La movilidad social

La lucha de clases que describió Carlos Marx puede librarse también de manera individual según Bourdieu. Como hemos apuntado anteriormente, la persona se desarrolla dentro de las relaciones de familia y la escuela, antes de acceder a los diferentes campos sociales en los que tendrá que competir, en este contexto se desarrolla su habitus.

En esta dinámica es posible que las personas conviertan su capital económico en capital cultural o, al contrario, para mejorar sus perspectivas de vida.

A veces una persona de clase social baja adquiere, por ejemplo, capital cultural si se le facilita el acceso a una buena escuela. Mi madre esto lo sabía muy bien, pensaba que había que ir a colegios de ricos costara lo que costara.

Un mayor capital cultural puede aumentar a su vez un incremento del capital económico y permitirle enviar a sus hijos a escuelas privadas, de manera que estos tendrán la oportunidad de gozar de un mayor capital económico y cultural y un habitus diferente.

Pero Bourdieu es más bien pesimista en cuanto a las posibilidades de movilidad social, montar en el ascensor social no es fácil. Mantenía esta idea a pesar de que él era hijo de un humilde cartero rural y llegó a ser miembro del Colegio de Francia (9), no está mal el salto, pero no es frecuente.

Si empieza a haber movilidad social en un grado que empieza a ser no deseable para el grupo privilegiado basta con cambiar el habitus de grupo y hacerlo más elitista, por ejemplo, cambiando los requisitos de las posiciones socioeconómicas en competencia hacia credenciales educativas más exigentes.

 

Investigación empírica

Todas estas ideas de Bourdieu no salieron de la nada, son explicaciones a un comportamiento social que estudió en múltiples investigaciones realizadas durante décadas sobre la sociedad francesa, durante este trabajo empírico desarrolló el concepto de habitus y de capital cultural.

Investigó los modos y maneras de actuar de las clases sociales, así como sus gustos culturales. Realizó estudios sobre la influencia del título académico en la posición social y de la influencia de la escuela o facultad en la que se estudia en la posición socioeconómica, hallando que había credenciales que otorgaban un estatus parecido al de la antigua aristocracia, los denominó títulos de nobleza académica (10) 

Son especialmente interesantes sus estudios sobre los gustos musicales. La figura adjunta representa uno de esos estudios.

Fuente: La Distinción. Pierre Bourdieu


Como puede apreciarse en la figura, “el clavecín bien temperado” de Bach es de clase alta, la “rapsodia en blues” de Gershwin es de clase media y el “Danubio azul” de Strauss es de clase baja, curioso ¿verdad?

Más curioso si cabe son los estudios en el tiempo que permiten identificar el cambio social en estos aspectos. Bourdieu se dio cuenta de que, cuando se populariza una determinada composición, la clase alta cambia automáticamente de gustos transfiriendo sus preferencias a otras piezas menos conocidas. Eso es el habitus.

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo

 

Notas

  1. El estructuralismo es un enfoque de investigación de las ciencias sociales que creció hasta convertirse en uno de los métodos más utilizados para analizar el lenguaje, la cultura y la sociedad en la segunda mitad del siglo XX. Trabaja para descubrir los patrones estructurales que subyacen a todas las cosas que los humanos hacer, pensar, percibir y sentir.
  2. La escolástica —palabra originada en el latín medieval scholasticus, a través del latín tardío scholastĭcus «erudito», «escolar» como préstamo del griego σχολαστικός, scholastikós «ocio, tiempo libre»— es una corriente teológica y filosófica medieval que utilizó parte de la filosofía grecolatina clásica para comprender la revelación religiosa del cristianismo.
  3. Santo Tomás de Aquino (en italiano, Tommaso d'Aquino; Roccasecca,1 1224/1225-Abadía de Fossanova, 7 de marzo de 1274) fue un presbítero, fraile, teólogo, filósofo y jurista católico perteneciente a la Orden de Predicadores, es considerado el principal representante de la enseñanza escolástica y una de las mayores figuras de la teología sistemática.
  4. My Fair Lady es una película de 1964 dirigida por George Cukor e interpretada por Rex Harrison y Audrey Hepburn. Es una adaptación del musical homónimo de Alan Jay Lerner y Frederick Loewe que, a su vez, se había basado en la obra de teatro Pigmalión, de George Bernard Shaw, que ya se había adaptado al cine en la película británica de 1938 Pigmalión.
  5. El hipódromo de Ascot localizado el condado de Berkshire, se utiliza para carreras de caballos purasangre. El principal evento es el Royal Meeting, que se realiza en junio desde 1771, y convoca a la familia real y la nobleza británica.
  6. Karl Marx, conocido también en castellano como Carlos Marx (Tréveris, Reino de Prusia, 5 de mayo de 1818-Londres, Reino Unido, 14 de marzo de 1883), fue un filósofo, intelectual y militante comunista alemán de origen judío. En su vasta e influyente obra  en los campos de la filosofía, la historia, la ciencia política, la sociología y la economía; aunque no limitó su trabajo solamente al área intelectual, pues además incursionó en el campo del periodismo y la política, proponiendo en su pensamiento la unión de la teoría y la práctica. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo histórico. Sus escritos más conocidos son el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels) y El Capital.
  7. Maximilian Carl Emil Weber (Erfurt, 21 de abril de 1864-Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
  8. Spock y Mc. Koy son dos personajes de la mítica serie televisiva de ciencia ficción “Star Treck la serie original”. Siempre gana Spock. Star Trek es una franquicia de medios estadounidense creada por Gene Roddenberry que comenzó con la serie “Star Trek: la serie original de 1966” y rápidamente se convirtió en un fenómeno mundial de la cultura pop. La franquicia se ha ampliado a varias películas, series de televisión, videojuegos, novelas y cómics. Con unos ingresos estimados de 10 600 millones de dólares, es considerada como una de las franquicias de medios más reconocibles y de mayor recaudación de todos los tiempos
  9. Colegio de Francia, el Collège de France (Colegio de Francia) es una de las instituciones de enseñanza superior más prestigiosas de Francia1 y del mundo, y está situado en la rue des Écoles, en el V Distrito de París.
  10. Los Títulos de Nobleza Académica existen. Como ejemplo puedo contar una experiencia propia, por el mero hecho de que mi hijo estudiara en una escuela prestigiosa cobra un suplemento mayor que otros titulados de credencial equivalente que realizan el mismo trabajo. Esto pasa en Francia claro.

 

Bibliografía

Anne F. Eisenberg (2009), Habitus/Field, The Blackwell Encyclopedia of Sociology, Blackwell Publishing

Christine A. Monnier (2009), Pierre Bourdieu, The Blackwell Encyclopedia of Sociology, Blackwell Publishing

Pierre Bourdieu (1979), La distinción, Editorial Taurus

C. Thorpe, C. Yuil, M. Hobbs, M. Todd, S. Tomley, M. Week (2016): El Libro de la Sociología, Akal Editores.


Pierre Bourdieu: Estratificación y personalidad by Juan Carlos Barajas Martínez is licensed under CC BY-NC-SA 4.0

La teoría general de sistemas y la sociología I

Ludwig von Bertalanffy

  

Resumen

La teoría de sistemas ha sido para mí una herramienta esencial durante cuarenta años de práctica de la ingeniería del software. Lo primero que hago cuando comienzo el análisis de un sistema de información es hacer diagramas -que provienen de esta disciplina- que permiten una primera formalización del sistema de trabajo que se pretende informatizar. En la mayor parte de los casos, ese trabajo es gran parte realizado por las personas de manera manual.

Yo he dedicado mi vida profesional a informatizar a la administración pública que no deja ser un sistema social, lo he hecho durante años sin saber que lo era, pues empecé a estudiar sociología a los 39 años cuando llevaba 15 años haciendo este tipo de trabajo. Cuando tuve suficientes conocimientos de sociología me di cuenta de que la teoría de sistemas funciona bien en entornos sociales.

Digo todo esto porque la aplicación de la teoría de sistemas a la sociología ha sido muy discreta, como dice Ritzer(1), con altibajos; en cualquier caso es un enfoque que, en mi opinión, no se ha usado lo suficiente y que podría aportar mucha capacidad de análisis a las ciencias sociales. Además, dadas las características de las aproximaciones a los sistemas sociales, es perfectamente compatible con otros enfoques sociológicos.

El presente artículo intenta, no sin dificultades, explicar de una manera sencilla los principios básicos de la teoría general de sistemas y su aplicación a la sociología. Dejo para posteriores artículos, las dos teorías más importantes basadas en la teoría de sistemas: la de Buckley (2) y Luhmann (3).

 

Abstract

Systems theory has been an essential tool for me during forty years of software engineering practice. The first thing I do when I start the analysis of an information system is to make diagrams - which come from this discipline - that allow a first formalization of the working system to be computerized. In most cases, this work is largely done manually by people.

I have dedicated my professional life to computerizing public administration, which is still a social system, and I have done it for years without knowing that it was one, since I began studying sociology at the age of 39 when I had been doing this type of work for 15 years. When I had enough knowledge of sociology I realized that systems theory works well in social settings.

I say all this because the application of systems theory to sociology has been very discrete, as Ritzer(1) says, with ups and downs; in any case it is an approach which, in my opinion, has not been used enough and which could bring a lot of analytical capacity to the social sciences. Moreover, given the characteristics of social systems approaches, it is perfectly compatible with other sociological approaches.

The present article attempts, not without difficulty, to explain in a simple way the basic principles of general systems theory and its application to sociology. In later articles the two most important theories based on systems theory: Buckley's (2) and Luhmann's (3) will be explained.

Índice

La teoría general de sistemas

La idea de sistema en sociología

Las teorías sociológicas basadas en la teoría de sistemas

 

La teoría general de sistemas

La teoría de sistemas o teoría general de sistemas (TGS) es el estudio interdisciplinario de los sistemas en general. Su propósito es estudiar los principios aplicables a los sistemas en cualquier nivel de análisis y en todos los campos de la investigación.

Un sistema se define como una entidad con límites por los cuales se distingue de su entorno, con partes interrelacionadas e interdependientes, los subsistemas, cuya suma es mayor a la suma de sus partes. El cambio de una parte del sistema afecta a las demás y, con esto, al sistema completo, generando patrones predecibles de comportamiento.

La teoría de sistemas, en su visión más amplia, trata de buscar reglas comunes a todos los sistemas, sean estos cuales sean y estén situados en cualquier nivel de la realidad.

Es una aproximación genérica, una abstracción, aparece por tanto como una metateoría, o sea, una teoría de las teorías que recoge en su seno tanto a teorías formales – es decir axiomáticas – como a principios metodológicos e hipótesis que no pertenecen a ninguna teoría formal. Como afirma Klir (3) se comporta como una superestructura en el estudio de los sistemas como hacen las matemáticas o la lógica con respecto a las ciencias empíricas.

Así que cuando aplicas la teoría de sistemas buscas lo que hay de común en los sistemas en estudio – lo que en el argot de las matemáticas se denomina como isomorfismos – aplicando las siguientes características:

·       El uso de los mismos términos y conceptos para describir los rasgos esenciales de sistemas reales muy diferentes. En primer lugar, la construcción de modelos como método de descripción del comportamiento de sistemas reales.

En segundo lugar, la aportación de técnicas para facilitar el desarrollo teórico en campos en los que es difícil la abstracción del objeto, o por su complejidad, o por su historicidad.

En tercer término la superación de la eterna oposición entre las dos aproximaciones al conocimiento de la realidad: La analítica, basada en operaciones de reducción y de deducción,  la sintética, basada en la composición.

Por último, es muy importante el estudio mediante el análisis del entorno exterior y de sus relaciones con otros sistemas.

En 1950, el biólogo austríaco Ludwig von Bertalanffy (4) planteó la teoría general de sistemas propiamente dicha, exponiendo sus fundamentos, su desarrollo y sus aplicaciones. En 1973, los biólogos chilenos Francisco Varela (5) y Humberto Maturana (6) propusieron el concepto de autopoiesis (7)–concepto que también usa Luhmann para sus sistemas sociales- para dar cuenta de la especificidad que tiene la organización de los sistemas vivos como redes cerradas de autoproducción de los componentes que las constituyen.

 

Aunque la Teoría General de Sistemas surgió en el campo de la biología, pronto se vio su capacidad de inspirar desarrollos en disciplinas distintas y se apreció su influencia en la aparición de otras nuevas. A partir de entonces se ha ido constituyendo el amplio campo de la sistémica o de las ciencias de los sistemas, incluyendo especialidades como la cibernética, la teoría de la información, la teoría de juegos, la teoría del caos o la teoría de las catástrofes.


También se ha aplicado a la sociología, que es precisamente lo que vamos a ver a partir de ahora.



La idea de sistema en la sociología

 

Como ya se ha comentado la teoría de sistemas no ha tenido una repercusión grande en la sociología, el propio Ritzer indica que si no hubiera desarrollado Luhmann su teoría nunca hubiera hecho un capítulo dedicado a esta disciplina en su afamado libro, es más, hasta la edición de 2003 no trató el asunto.

 

Las razones para esta falta de interés las citó Ramón Cotarelo (8) tomándolas a partir de los textos críticos con la teoría de sistemas, a saber:

 

En primer lugar, el carácter amplio de la teoría de sistemas hace que tenga una naturaleza difusa, la idea de que un sistema es mayor que la suma de sus partes es muy difícil de comprobar empíricamente. Yo lo puedo entender cuando desmonto un dispositivo electrónico para arreglarlo y al volverlo a montar, me sobran piezas, pero mantiene el funcionamiento. No sé si esto es válido para la Academia, pero a mí me sirve para entender el concepto.

 

En segundo término, los críticos aseguran que la teoría de sistemas es similar al funcionalismo, al ser lo mismo, no supone ninguna aportación nueva. Eso sería cierto si fuera verdad esa similitud, pero más allá de que ambas teorías se basan en la idea de sistema, el funcionalismo no aplica los principios básicos de la teoría de sistemas que vimos en el apartado anterior.

 

La tercera crítica que se formula es que la teoría de sistemas no aporta ninguna solución concreta. Esto es completamente cierto, pero no lo pretende. Es una metateoría, una abstracción general, por tanto, hay que adaptarla a los distintos casos de estudio. Hay que trabajar un poquito señores.

 

Por último, se suele decir que la teoría de sistemas no es capaz de explicar los significados de las acciones sociales. Esto se refutará por sí mismo cuando veamos la teoría de Luhmann que se mete de lleno en la explicación de los significados de las elecciones de las personas.

 

Antes de que von Bertanlanffy publicara su teoría de general de sistemas, la sociología había utilizado el concepto de sistema para aproximarse al estudio de las sociedades humanas. En concreto desde el funcionalismo estructural y desde la sociología marxista. Ambos enfoques tienen una importancia capital en la historia de la sociología, pero debe recordarse que no pertenecen a la teoría de sistemas.

Los teóricos de la tradición funcionalista  (9) consideran a la sociedad como un conjunto de partes, estructuras, instituciones, normas o pautas culturales definidas en términos de las funciones particulares que cada uno realiza o satisface, es decir, contempla un sistema social compuesto de subsistemas, un organismo social suele ser la metáfora que se utiliza. Esto incluye, por ejemplo, su contribución al mantenimiento y la reproducción del sistema en su conjunto.

El principal funcionalista es Talcott Parsons (10), la sociedad parsoniana se contempla como un sistema con diversos grados de coherencia, integración y eficacia. Los subsistemas sociales, como la política, el derecho, la economía y la educación están interrelacionados y pueden contribuir de forma diferenciada al rendimiento sistémico global, cuya calidad y cantidad puede variar.

 

Para Marx (11), dicho de una manera muy sucinta, la estructura de las sociedades se componía de dos sistemas: la infraestructura y la superestructura. La primera sería la base material que determina la estratificación social, el desarrollo económico y el cambio social. Es el aparato que incluye a las fuerzas productivas y a las relaciones de producción.

 

De ella depende la superestructura que sería el conjunto de elementos de la vida que justifican un determinado tipo de organización social, por ejemplo, las formas jurídicas, políticas, artísticas, filosóficas y religiosas de un momento histórico concreto. Cada tipo de sociedad tiene su infraestructura y su superestructura y las de la sociedad capitalista tienen las suyas peculiares para mantener su peculiar orden social.

 

Entre otros desarrollos posteriores importantes relacionados con la sociología marxista, cabe mencionar la teoría de los sistemas mundiales de Wallerstein (12) (ver en este mismo blog “La estratificación social 2. El sistema económico mundial), que aborda la dependencia entre las naciones y el imperialismo, situando la evolución de los sistemas desde una perspectiva global y comparativa. Otra variante de la teoría marxista de sistemas es la de Pierre Bourdieu (13), que unifica lo material y lo simbólico, así como la agencia y la estructura.

 

Teorías sociológicas basadas en la teoría de sistemas

 

Una vez publicados los trabajos de von Bertanlanffy sobre la teoría general de sistemas se empezó a difundir como una herramienta útil para el desarrollo de la ciencia. Este pensamiento llegó a las ciencias sociales configurándose enfoques basados directamente en la teoría de sistemas como son: la dinámica de sistemas de Burns y Stalker, la sociocibernética de Geyer y van des Zouwen, la teoría moderna de los sistemas de Buckley y la teoría general de sistemas de Luhmann. Vamos a ver brevemente las dos primeras teorías y con mayor detenimiento, en apartados específicos, las dos últimas.

 

La dinámica de sistemas de Burns (14) y Stalker (15) entra dentro de la sociología de las organizaciones. Estudiaron, usando las herramientas de la teoría de sistemas, la parte administrativa de las organizaciones y se encontraron con una diversidad de métodos y procedimientos administrativos. En base a esta diversidad clasificaron a las empresas como mecanicistas y orgánicas.

En las empresas mecanicistas, los problemas y las tareas a las que el conjunto se enfrenta se asignan a especialistas. Están adaptadas a condiciones ambientales estables. En cambio, las empresas orgánicas, se adaptan a condiciones inestables cuando surgen problemas y exigencias de acción que no pueden ser fragmentadas y distribuidas entre especialistas en una jerarquía claramente definida. Este tipo de organizaciones la innovación es un valor imprescindible.

La sociocibernética es la aplicación de la cibernética a los sistemas sociales. La cibernética es una ciencia nacida hacia 1942 e impulsada inicialmente por Norbert Wiener (16), su objeto es el  estudio interdisciplinario de los flujos de información estrechamente vinculados al control de todo tipo de sistemas ya sean físicos, orgánicos o sociales.

 

Los sistemas complejos mantienen interactúan con su entorno de manera que se influyen mutuamente,  afectan  a su ambiente externo y se automodifican para adaptarse. La sociocibernética  se centra, por tanto, en las funciones de control y comunicación que permiten esta dialéctica entre el sistema y su entorno. Especial atención se presta a la retroalimentación y sus conceptos derivados.

La retroalimentación —también referida de forma común como realimentación— es un mecanismo por el cual una cierta proporción de la salida de un sistema se redirige a la entrada, con señales de controlar su comportamiento.

Esta capacidad de interacción entre el sistema y el entorno es natural en los organismos vivos, se ha usado en la tecnología – especialmente en la electrónica e la informática - y ha servido para modelizar las organizaciones.

 


Diagrama básico de una retroalimentación


La investigación sociocibernética parte de dos principios. En primer lugar,  una visión relacional del mundo y los objetos que estudia. En segundo término, entiende como procesos los cambios que gobiernan los estados de los sistemas.

Tomando como referente estos principios, la sociocibernética centra su trabajo en una tipología de problemas específicos, como por ejemplo: el hambre, la pobreza o los efectos medioambientales que produce la sociedad posindustrial. Estos fenómenos, se desarrollan en una escala global y son hijos de una gran complejidad en la que se puede identificar una amplia confluencia de factores. Para lo que plantea, como principal desafío, generar un enfoque interdisciplinario que permita tratar problemáticas sociales complejas.

Para comprender los procesos relacionados con estos problemas de investigación, la sociocibernética utiliza como herramienta principal la elaboración de modelos teóricos con diferentes grado de abstracción.

 

Por último, vamos a hacer un breve repaso de los dos enfoques sociológicos más importantes basados en la Teoría de Sistemas: la Teoría Moderna de los Sistemas Sociales de Buckley y la Teoría General de Sistemas de Luhmann.

 

Buckley realizó un estudio comparativo de los sistemas socioculturales, los sistemas mecánicos y los sistemas orgánicos. De este proceso extrajo sus propiedades y características generales. Como segundo paso, estudió la sociedad desde el nivel macro hasta el nivel individual apoyándose en el interaccionismo simbólico de Mead (17).

 

Luhmann desarrolló un enfoque sociológico que combinaba el funcionalismo estructural de Parsons (9), la Teoría General de Sistemas y conceptos de la biología cognitiva y la cibernética.

 

Por el interés especial que tienen estas dos últimas teorías vamos a tratarlas en artículos aparte. Así que como introducción a la teoría sistemas en creo que por ahora es más que suficiente y se me ocurre que tal vez lo más oportuno ahora sería decir “continuará”, como en las series por episodios.

 

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo

 

Nota inicial

 

Al mismo tiempo que preparaba y escribía este artículo me acordé de una anécdota que viví cuando era estudiante, estaba haciendo la mili y fui a un examen final de teoría de sistemas en la facultad. Así que he escrito esta historia y la tenéis en la colección de relatos cortos “Las aventuras de un joven desventurado”, se llama “Un examen extraño”, este es el enlace:

 

 

Notas

 

  1. George Ritzer nació en 1940 en la ciudad de Nueva York, se graduó en sociología en la Escuela Superior de Ciencia del Bronx en 1958. En la actualidad es profesor de sociología de la Universidad de Maryland. Sus principales áreas de interés son la Teoría Sociológica y la Sociología del Consumo. Fue director de las secciones de Teoría Sociológica (1989-1990) y de Organizaciones y ocupaciones (1980-1981) de la Asociación Americana de Sociología.
  2. Walter Frederick Buckley (17 de abril de 1921 - 27 de enero de 2006) fue un sociólogo estadounidense y profesor de sociología en la Universidad de New Hampshire . Buckley fue uno de los primeros en aplicar conceptos de la teoría general de sistemas basados ​​en el trabajo de Bertalanffy a la sociología. Buckley estudió sociología en la Universidad de Wisconsin–Madison . En 1958 recibió su doctorado con una tesis en la que esboza una teoría no funcionalista de la estratificación social. Fue, a principios de la década de 1960, profesor asistente de sociología en la Universidad de California, Santa Bárbara, en el departamento de sociología, de 1971 a 1985 fue profesor de Sociología en la Universidad de New Hampshire . En la década de 1970 participó en el Círculo de Teoría de Uppsala en la Universidad de Uppsala en Suecia fundado por Tom R. Burns . En 1998 fue galardonado con el presidente honorario del Comité de Investigación Socio-Cibernética de la Asociación Sociológica Internacional. Buckley ha sido descrito como un pionero en la teoría de los sistemas sociales que desafió los puntos de vista convencionales. En su vida personal apreciaba la música jazz y tocaba el saxofón tenor.
  3. Niklas Luhmann (8 de diciembre de 1927 en Luneburgo, Baja Sajonia - †6 de noviembre, 1998 en Oerlinghausen, Renania del Norte-Westfalia) fue un sociólogo alemán, alumno de Talcott Parsons, reconocido a nivel académico por su formulación de la teoría general de los sistemas sociales. También es uno de los máximos exponentes del uso de la metodología Zettelkasten. Luhmann escribió prolíficamente, con más de tres docenas de libros publicados sobre una variedad de temas, incluyendo leyes, economía, política, arte, religión, ecología, medios de comunicación y amor.
  4. Karl Ludwig von Bertalanffy (Viena, 19 de septiembre de 1901-Búfalo (Nueva York), 12 de junio de 1972) fue un biólogo y filósofo austríaco, reconocido fundamentalmente por su teoría de sistemas. Ingresó en la Universidad de Innsbruck para estudiar historia del arte, filosofía y biología, finalizando su doctorado en 1926​ con una tesis doctoral sobre psicofísica y Gustav Fechner. En 1937 se fue a vivir a Estados Unidos gracias a la obtención de una beca de la Fundación Rockefeller, donde permaneció dos años en la Universidad de Chicago, tras los cuales vuelve a Europa por no querer aceptar declararse víctima del nazismo[cita requerida]. En 1939 trabajó como profesor dando clases de biología teórica en la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá. De 1961 a 1969 en la Universidad Estatal de Nueva York en Búfalo.
  5. Francisco Javier Varela García (Santiago, 7 de septiembre de 1946 - París, 28 de mayo de 2001) fue un biólogo y filósofo chileno, investigador en el ámbito de las neurociencias, las ciencias cognitivas y la filosofía de la mente. Junto con su profesor Humberto Maturana, es conocido por introducir el concepto de autopoiesis en la biología, y por cofundar el Mind and Life Institute, institución encargada de promover el diálogo entre la ciencia y el budismo.
  6. Humberto Augusto Gastón Maturana Romesín (Santiago, 14 de septiembre de 1928-Ibídem, 6 de mayo de 2021) conocido simplemente como Humberto Maturana, fue un biólogo, filósofo2​ y escritor chileno, premio nacional de ciencias en 1994. Trabajó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) entre 1958 y 1960.​ Más tarde, junto con su alumno y luego colaborador Francisco Varela, desarrolló su concepto original de la autopoiesis en su libro De máquinas y seres vivos (1972), concepto que da cuenta de la organización (interna) de los sistemas vivos como redes cerradas de autoproducción de los componentes que los constituyen. Además, sentó las bases de la «biología del conocer», disciplina que se hace cargo de explicar el operar de los seres vivos en cuanto sistemas cerrados y determinados por su estructura. Otro aspecto importante de sus reflexiones corresponde a la invitación que Maturana realizó al cambio de la pregunta por el «ser» (pregunta que supone la existencia de una realidad objetiva, independiente del observador) a la pregunta por el «hacer» (pregunta que toma como punto de partida la objetividad entre paréntesis, es decir, que los objetos son «traídos a la mano» mediante las operaciones de distinción que realiza el observador, entendido este como cualquier ser humano operando en el lenguaje).
  7. La autopoiesis o autopoyesis (del griego: auto, ποίησις [auto, poiesis] ‘a sí mismo; creación, producción’) es un neologismo que designa la cualidad de un sistema de reproducirse y mantenerse por sí mismo mediante la creación de sus propias partes. El término fue introducido en la publicación de 1972 Autopoiesis and Cognition: The Realization of the Living de los biólogos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela para definir la química de automantenimiento de las células vivas. Desde entonces, el concepto se ha aplicado a los campos de la cognición , la teoría de sistemas , la arquitectura y la sociología . Niklas Luhmann introdujo brevemente el concepto de autopoiesis a la teoría organizacional.
  8. Ramón Cotarelo García (Madrid, 1943) es un politólogo, publicista, escritor y traductor español, catedrático emérito de Ciencia Política y de la Administración de la UNED. Su trabajo se ha centrado en varias áreas con una perspectiva pluridisciplinar. Se ha ocupado de los partidos políticos. Su obra Los partidos políticos fue texto en varias Facultades de Ciencias Políticas y Derecho. Igualmente ha trabajado en aspectos como la Teoría del Estado y política comparada. Dentro de este campo destaca una línea de estudio e investigación sobre el Estado del bienestar  en el que señalaba en 1990 que la crítica neoliberal amenazaba ya con desmantelar el Estado del bienestar. Se ha ocupado asimismo del análisis de la transición española, una visión crítica sobre este tema lo acusa de haber presentado una visión edulcorada y legitimatoria del fenómeno e, incluso de haber coadyuvado a elaborar una visión “oficial” o pretendidamente “modélica” de la transición. En su obra posterior, el propio autor parece haberse distanciado de sus primeras posiciones y adoptado un punto de vista más crítico. Desde fines del siglo XX, Cotarelo ha venido centrando su trabajo en la teoría y la praxis de la sociedad de la información. Ha publicado abundante obra sobre el impacto de internet en el proceso y la comunicación políticas y es el principal animador de las periódicas Jornadas de Ciberpolítica, reuniones bienales de especialistas de este campo de estudio que tienen cada vez mayor repercusión. También es un ciberactivista, autor de un blog, Palinuro (www.cotarelo.blogspot.com) y con una fuerte presencia en las redes sociales. En los últimos tiempos, su figura ha sido muy controvertida por su apoyo al independentismo catalán. Buscar su bibliografía es un jaleo porque invirtió el orden de sus apellidos.
  9. En este mismo blog he publicado 4 artículos sobre el funcionalismo: El Funcionalismo I: Talcott Parsons, El Funcionalismo II: Robert Merton, El Funcionalismo III: Alexander y el Neofuncionalismo y El Funcionalismo IV: Sociología Aplicada.
  10. Talcott Parsons (13 de diciembre de 1902 – 8 de mayo de 1979) fue un sociólogo estadounidense. Cursó estudios en el Amherst College, el London School of Economics y la Universidad de Heidelberg (Alemania). Dio clases de sociología en la Universidad Harvard de 1927 hasta 1974 como director del Departamento de Sociología de dicha universidad (1944). Más tarde fue nombrado presidente del nuevo Departamento de Relaciones Sociales 1946 y posteriormente presidente de la American Sociological Association en 1949. Es uno de los mayores exponentes del funcionalismo estructural en Sociología. Dicha teoría social sostiene que las sociedades tienden hacia la autorregulación, así como a la interconexión de sus diversos elementos (valores, metas, funciones, etc.). La autosuficiencia de una sociedad está determinada por necesidades básicas, entre las que se incluían la preservación del orden social, el abastecimiento de bienes y servicios, la educación como socialización y la protección de la infancia.
  11. Karl Marx, conocido también en castellano como Carlos Marx (Tréveris, Reino de Prusia, 5 de mayo de 1818-Londres, Reino Unido, 14 de marzo de 1883), fue un filósofo, intelectual y militante comunista alemán de origen judío. En su vasta e influyente obra  en los campos de la filosofía, la historia, la ciencia política, la sociología y la economía; aunque no limitó su trabajo solamente al área intelectual, pues además incursionó en el campo del periodismo y la política, proponiendo en su pensamiento la unión de la teoría y la práctica. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo histórico. Sus escritos más conocidos son el Manifiesto del Partido Comunista (en coautoría con Engels) y El Capital.
  12. Immanuel Maurice Wallerstein (Nueva York, 28 de septiembre de 1930-31 de agosto de 2019)1​ fue un sociólogo y científico social histórico estadounidense que llegó a ser el principal teórico del análisis de sistema-mundo.
  13. Pierre-Félix Bourdieu  (Denguin, 1 de agosto de 1930 – París, 23 de enero de 2002) fue uno de los más destacados representantes de la sociología contemporánea. Logró reflexionar sobre la sociedad, introdujo o rescató baterías de conceptos e investigó en forma sistemática lo que suele parecer trivial como parte de nuestra cotidianidad. Algunos conceptos claves de su teoría son los de "habitus", "campo social", "capital simbólico" o "instituciones". Al final de su vida se convirtió, por su compromiso público, en uno de los principales actores de la vida intelectual francesa. Su pensamiento ha ejercido una influencia considerable en la conciencia humana y social, en especial de la sociología francesa de posguerra. Caracterizó su modelo sociológico como "constructivismo estructuralista"; la problemática constructivista tiende a descifrar las realidades sociales como construcciones históricas cotidianas de actores colectivos e individuales que se sustraen del control de estos actores. Su sociología reveladora ha tenido críticos que lo acusan de una particular visión determinista de lo social.
  14. Tom Burns  (1913 - 2001) fue un sociólogo inglés , autor y fundador del departamento de Sociología de la Universidad de Edimburgo Miembro de la Academia Británica , Tom Burns fue profesor de Sociología en la Universidad de Edimburgo de 1965 a 1981,  y también enseñó en Harvard y Columbia.Sus primeros intereses fueron la sociología urbana y trabajó con el West Midland Group en reconstrucción y planificación de la posguerra. Mientras estuvo en Edimburgo, su preocupación particular fueron los estudios de diferentes tipos de organización y sus efectos en los patrones de comunicación y en las actividades de los gerentes. También ha explorado la relevancia de las diferentes formas de organización para las condiciones cambiantes, especialmente para el impacto de la innovación técnica. En colaboración con el psicólogo George Macpherson Stalker , Burns ha estudiado el intento de introducir el trabajo de desarrollo electrónico en las empresas escocesas tradicionales, con miras a que entren en esta industria moderna y en rápida expansión a medida que disminuyen los mercados para sus propios productos bien establecidos. Esto resultó en el libro de 1961, "La gestión de la innovación".
  15. George Macpherson Stalker (1945), psicólogo británico, estudió en la Universidad de Edimburgo. No es académico siempre ha trabajado en el mundo de la empresa y fue colaborador de Tom Burns en el desarrollo de su teoría de sistemas mecanicistas y orgánicos.
  16. Norbert Wiener (Columbia, Misuri, Estados Unidos, 26 de noviembre de 1894-Estocolmo, Suecia, 18 de marzo de 1964) fue un matemático y filósofo estadounidense, conocido como el fundador de la cibernética.1​ Acuñó el término en su libro Cibernética o el control y comunicación en animales y máquinas, publicado en 1948.

Bibliografía

George J. Klir, Teoría General de Sistemas, ICE ediciones, Madrid 1980

Ritzer, George: Teoría Sociológica Moderna, Mac Graw-Hill, Madrid 2003

Burns, Tom: General Systems Theory, Encyclopedia of Sociology, Blackwell; Londres 2010

Wikipedia español e inglés



Licencia de Creative Commons
Creado a partir de la obra en https://sociologiadivertida.blogspot.com/.