La sociología marxista después de Marx II: La teoría crítica

 

De izquierda a derecha: Habermas, Fromm, Hokhiemer, Adorno, Marcuse y Benjamin

Resumen

El presente artículo es una descripción del pensamiento de la Escuela Crítica que durante cuatro décadas tuvo una notable influencia en la sociología del siglo XX, con especial atención a la obra de Habermas.

Summary

This article is a description of the thinking of the Critical School which, for four decades, had a notable influence on the sociology of the 20th century, with special attention to Habermas's work.

Índice

La Escuela de Fráncfort y la teoría crítica

Las críticas que dan nombre a la teoría

Aportaciones teóricas

Críticas a la teoría crítica

Jurgen Habermas

 

La Escuela de Fráncfort y la teoría crítica

Una regla de buena redacción en la lengua castellana es que se debe evitar repetir la misma palabra en el mismo párrafo, el uso correcto consiste en buscar un sinónimo. En este artículo va a ser difícil respetar esta recomendación pues la palabra “crítica” va a aparecer continuamente, es muy difícil de evitar, la teoría crítica se llama así por algo.

La teoría crítica es el producto de un grupo de neomarxistas, todos alemanes, que tenían el mismo sentimiento de insatisfacción en contra del determinismo económico del marxismo clásico que hemos visto en autores anteriores como Luckás (1) y Gramsci (2)(ver “La sociología marxista después de Marx: ortodoxos y hegelianos “).

Estos sociólogos se reunieron en torno al Instituto de Investigación Social (3), fundado en 1923, en la ciudad alemana de Fráncfort del Meno, de ahí viene el nombre de Escuela de Fráncfort como también se conoce a este movimiento teórico, en cambio, el apelativo de teoría critica parece que viene de la obra de Max Horkheimer (4), “Teoría tradicional y teoría crítica”.

Con el estrangulamiento de la República de Weimar (5) por los nacionalsocialistas, los principales autores de este enfoque teórico – con el fin de salvar el pellejo – huyeron a los Estados Unidos en dónde continuaron con su trabajo en la Universidad de Columbia (6). Después de la Segunda Guerra Mundial unos volvieron a Alemania y otros encontraron acomodo en su país de acogida.

Se puede establecer una línea temporal de esta escuela desde la precitada obra de Max Horkheimer y la “Teoría de la acción comunicativa” de Jurgen Habermas publicada en 1981, cuarenta y cuatro años de progresión teórica que nos señalan la importancia que ha tenido esta escuela en la sociología del siglo XX.

Podemos incluir dentro de este enfoque a autores tan importantes como Theodor Adorno (7), Herbert Marcuse (8), Erich Fromm (9) y Walter Benjamin (10), aparte de los ya citados Horkheimer y Habermas.

La obra principal de la teoría crítica es una colección de ensayos compilada por Horkheimer y Adorno titulada “Dialéctica de la Ilustración” y publicada entre 1944 y 1947.

 

Las críticas que dan nombre a la teoría

La teoría critica es un conjunto de análisis críticos de diversos aspectos de la vida social e intelectual. Según Ritzer (11) las críticas má simportantes son: la crítica de la teoría marxista, la crítica del positivismo, la crítica de la sociología, la crítica de la sociedad moderna y la crítica de la cultura.

Paradójicamente, este enfoque teórico de base marxista se dedicó en parte a criticar las teorías marxistas, sobre todo, por su determinismo económico y su mecanicismo. A los deterministas no les reprochaban que se centraran en la economía, sino que esa compulsión les hiciera ignorar otros aspectos de la vida social. La escuela crítica pretendió rectificar esa desviación poniendo el foco en el ámbito de lo cultural, que es más amplio e incluye a la economía. Además de criticar otras teorías marxistas anteriores pusieron en solfa los modelos sociales que surgieron de las mismas como, por ejemplo, la sociedad soviética.

Los críticos también le dieron duro al positivismo (12). Esta escuela filosófica destaca por defender que el método científico es de aplicación necesaria a todos los campos de estudio. Los positivistas adoptan a las ciencias físicas como el modelo para todas las disciplinas por ser fiables y precisas. Consideran que el conocimiento es neutral y apartan sus valores personales de sus observaciones, lo que es mucho decir por otra parte en el ámbito de las ciencias sociales. El positivismo influyó mucho a la sociología en sus primeros tiempos.

Profundizando un poco más, el positivismo tiende a reificar el mundo social y a considerarlo como un proceso natural. Los teóricos críticos, en cambio, prefieren centrarse en la actividad humana y en los modos en los que esa actividad influye en las grandes estructuras sociales. A los críticos se les hacía muy cuesta arriba aceptar la idea de que las leyes generales de la ciencia pueden aplicarse sin considerar la acción humana. En resumen, para la sociología crítica el positivismo ignora los actores.

Para los críticos, la idea de que las leyes naturales son inmutables, inhabilita a los positivistas para cambiar el mundo, de lo que puede deducirse que el positivismo es intrínsecamente conservador. Es curioso pero gran parte de los marxistas e incluso el propio Marx se mostraron a menudo abiertamente positivistas y, sin embargo, no creo que se les pueda acusar de haber estado a gusto con el status quo de su época.

No es para menos su crítica de la sociología, a la que acusan de cientifismo, de renunciar a su obligación de ayudar a las personas oprimidas por la sociedad contemporánea. Yo me pregunto si esa es en efecto la obligación de sociología o es más bien una tarea para la praxis política a la que la sociología puede prestar sus análisis.

Voy a abrir un pequeño paréntesis porque este problema de los valores en la observación científica de la sociedad ha sido un tema de controversia desde los primeros tiempos de la sociología. En la observación científica el observador no debe alterar las condiciones del experimento, un físico que estudia el choque de dos móviles se encuentra ajeno al experimento pues lo observa desde fuera y, por tanto, no altera de las condiciones del mismo. Pero un sociólogo observa los fenómenos sociales perteneciendo o formando parte de la sociedad, es como si el físico estudiara el choque de móviles montado dentro de uno de ellos. ¿Hasta qué punto el sociólogo es independiente de los problemas que estudia?, ¿cómo se puede distanciar de los valores de su sociedad si forma parte de ella?. ¿Es posible entonces poner juntos los términos ciencia y social?.

El gran sociólogo Max Weber, era partidario de una sociología libre de valores. El sociólogo debía apartarse de los valores de su sociedad, debía hacer un esfuerzo por observar los fenómenos sociales desde la distancia, como el físico y los móviles. Muchos piensan que por mucho esfuerzo que se realice esto no es posible del todo, yo como Weber, creo que al menos hay que intentarlo. En el otro extremo se colocan los sociólogos de la Escuela de Francfort que opinan que el sociólogo ha de inmiscuirse en los problemas, proponen una sociología militante.

Otro reproche a la sociología es que se centra en estudiar al conjunto de la sociedad y no a los individuos que la componen. De esta manera los sociólogos son incapaces de parir ideas con las que realizar cambios políticos que conduzcan a una sociedad más justa. El problema con esta crítica es que queda lejos de ser cierta, la mayoría de las escuelas sociológicas si contemplan la interacción social, y no puedo por más que repetir mi descuerdo, la sociología debe explicar la sociedad, desde el nivel micro al macro, y debe destapar las estrategias, explicar las desigualdades, poner sobre la mesa el funcionamiento de los sistemas sociales. Es la política la que debe cambiar las cosas.

En cuarto lugar está la crítica de la sociedad moderna. Para esta escuela, en el mundo moderno la dominación deja de estar ligada a la economía y se basa en el control cultural del individuo.

En este punto los críticos se inspiran en el concepto de racionalización de Max Weber. Este proceso consiste en la evolución de las estructuras sociales hacia formas más racionales a lo largo de la historia. Esta evolución, que afectó a todas las áreas de la vida social desde la religión hasta la música, se habría manifestado – según Weber - en el mundo occidental. En este contexto de racionalización del mundo, la forma organizativa por excelencia es la burocracia.

En el pensamiento de Weber acerca de la burocracia se aprecia una relación dialéctica. Por un lado, pensaba que es el sistema de organización más eficiente creado por el ser humano y, por otro lado, que constituye una jaula de hierro que constriñe la libertad individual.

El proceso de racionalización de las sociedades y la creciente burocratización del mundo conlleva la racionalización de toda actividad, no sólo en las organizaciones sino en todo el tejido social. Esta omnipresencia de lo burocrático en la actividad humana hacía ver a Weber que, para el individuo, el efecto de la burocracia es el de la limitación de su espontaneidad y de la libertad personal.

Los críticos abundaron en esta idea, la racionalidad formal se define irreflexivamente como adecuación de los medios más efectivos en todas las situaciones, pero en ese intento, se pierde de vista a la razón misma. Los teóricos críticos pusieron como ejemplo de esta paradoja entre racionalidad formal y razón los campos de concentración y el nazismo.

Marcuse pensaba que la tecnología de la sociedad moderna no era neutral sino esclavizante y su fin último era el totalitarismo. De hecho, consideraba que ofrecía métodos de control nuevos, más eficaces e incluso más agradables, que entraban sin dolor en la mente del individuo. El principal ejemplo era el uso de la televisión para socializar y amansar a la población (otros ejemplos los constituían los deportes de masas y el sexo). El resultado de todo esto es lo que Marcuse denominó la sociedad unidimensional, en la que los individuos perdían la capacidad de pensar de manera crítica sobre la sociedad. La única solución para esto era para Marcuse una revolución en la que la tecnología estuviera al servicio de la humanidad y no al revés.

La última de las críticas citadas por Ritzer es la crítica de la cultura. Siguiendo los pasos de Gramsci, los críticos consideraban que las estructuras que controlan la cultura moderna como las cadenas de televisión, el cine o las editoriales estaban racionalizadas y burocratizadas. Estas estructuras forman un conglomerado que denominaron “industria de la cultura”, término que ha tenido mucho éxito en el lenguaje de la calle.

La industria de la cultura produce la “cultura de masas”, una cultura manipulada que tiene dos características muy preocupantes. Por un lado, su falsedad y, por otro, su capacidad para agilipollar mediante un proceso continuo de apaciguamiento edulcorado.

No dejaron de lado a las universidades y los institutos de investigación que denominaron la “industria del conocimiento”, que se han convertido en estructuras opresoras más que en instituciones educativas. La verdad es que cuando uno mira a las universidades que han surgido de los acuerdos de Bolonia, uno no puede dejar de pensar en lo apropiado del término de industria del conocimiento.

Aportaciones teóricas

Las dos principales aportaciones teóricas de la Escuela Crítica a la sociología han sido el concepto de subjetividad y su visión dialéctica y total de la realidad social.

Los críticos intentaron redirigir al materialismo marxista en un sentido subjetivo. Esto representa, por una parte, una crítica al reduccionismo determinista del marxismo clásico y, por otro lado, también representa un paso al frente en la comprensión de los elementos subjetivos de la vida social; un camino que ya había iniciado George Lukács.

Había llovido mucho desde los tiempos de Karl Marx. Se habían producido cambios sociales muy importantes que justificaban este cambio de orientación. Sobre todo, la prosperidad del periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial  parecía contribuir a la desaparición de las contradicciones económicas internas en general, y al conflicto de clases en particular. Todas las clases sociales, incluso la trabajadora, se beneficiaban del sistema capitalista. Por añadidura, se hizo evidente que la Unión Soviética, a pesar de su economía socialista, era una sociedad tan opresora como la sociedad capitalista.

Como los dos modelos de sociedad tenían economías diferentes, los pensadores críticos debían buscar en otro lugar la fuente de la opresión. De esta forma dirigieron la mirada hacia la cultura y desarrollaron su teoría particular sobre la ideología.

Los pensadores críticos entienden por ideología los sistemas de ideas producidos por las elites sociales que suelen ser falsos y cegadores. Estas ideologías forman una superestructura diseñada para la dominación (a mí esto me recuerda mucho al concepto de “hegemonía” de Gramsci).

El mundo moderno ha llegado a la máxima sofisticación en el arte de la dominación sobre los individuos. De hecho, el control es tan completo y perfecto que ya no requiere la acción deliberada de los líderes. El control penetra en todos los aspectos del mundo cultural y, lo que es más importante, se ha internalizado en el actor.

Dado que no se percibe la dominación como perjudicial y alienadora para las personas, parece que el mundo es como debe ser. Los actores ya no pueden ver con claridad cómo tendría que ser el mundo. Aquí los sociólogos críticos llegan al mayor de los pesimismos, puesto que ni siquiera un análisis racional puede contribuir a cambiar la situación.

A la herramienta que se usa para realizar esta operación de vaciar conciencias, Habermas la denominó legitimaciones. Estas se definen como conjuntos de ideas generadas por las élites políticas y económicas para apoyar la existencia misma del sistema. Están diseñadas para mistificar (14) el sistema político, para empañar lo que en realidad está ocurriendo. El resultado es que la conciencia de las masas está controlada por fuerzas externas. A resultas de lo cual son incapaces de desarrollar una conciencia revolucionaria.

La segunda aportación teórica, la visión dialéctica de la vida social, es un enfoque sobre la totalidad  social, es decir, como dijo Paul Connerton  (15) citado por Ritzer, “Ningún aspecto parcial de la vida social y ningún fenómeno aislado puede comprenderse a menos que se le relacione con la historia, con la estructura social concebida como una entidad global”.

Por tanto, se trata de no hacer análisis parciales de la vida social, incluyendo el estudio del sistema económico, fuera de un contexto global. El análisis crítico implica una preocupación por la interrelación entre los diversos niveles de la realidad social, y lo que es más importante, entre la conciencia individual, la superestructura cultural y la estructura económica.

Los críticos señalan dos perspectivas: sincrónica y diacrónica. La perspectiva sincrónica estudia la interrelación entre los componentes de la sociedad desde un punto de vista contemporáneo.

La perspectiva diacrónica realiza el análisis de la estructura social y cultural desde un punto de vista histórico. Según Marcuse, la dominación es el resultado de un desarrollo histórico específico y no una característica universal de la humanidad (sociedad unidimensional).

Críticas a la teoría crítica

Casi todas las críticas vienen del marxismo tradicional. La primera de las críticas que se hace a esta escuela tiene que ver precisamente con esta perspectiva histórica que acabamos de tratar. Se ha reprochado a los teóricos críticos realizar su trabajo de análisis histórico de un modo incompleto, de manera que el estudio de los acontecimientos históricos no se ha analizado de manera comparada. Esta crítica es especialmente dura pues las teorías marxistas desde su inicio han hecho especial hincapié en la perspectiva histórica y en el estudio comparado de los acontecimientos históricos.

La segunda crítica es que pasan bastante de la economía. Esto no deja de tener su gracia porque los críticos hicieron de este asunto su bandera como hemos podido comprobar.

Y, por último, los críticos han afirmado la desaparición de la clase trabajadora como fuerza revolucionaria lo que es contrario al ideario marxista clásico.

Aunque la teoría crítica ha experimentado una cierta decadencia desde los años ochenta, Jurgen Habermas y sus teorías siguen influyendo en la sociología marxista y, me atrevería a decir, que en la corriente principal de la sociología.

Jurgen Habermas

 

Habermas parte del materialismo histórico marxista y se impone la tarea de “reconstruirlo”. En esta tarea no sólo se apoya en Marx, sino que recibe influencia del psicoanálisis de Freud y de la idea de racionalización de Max Weber.

Parte de los conceptos marxistas del ser genérico y del ser social. Como señala Ariel Fazio (15) para Marx el ser genérico, lo que define a la especie humana, es la actividad libre y consciente, y esta es una distinción que pone en el hombre mismo la responsabilidad de sus propias posibilidades.

Por otra parte, el segundo componente de la naturaleza humana -el hombre como ser social, que se refiere a la relación con los otros hombres- va a ser caracterizado por Marx a través de dos planos. El primero de ellos se refiere a la colectividad: el ser humano sólo existe en relación con los demás y a consecuencia de esa relación. El segundo plano, por su parte, refiere a la determinación histórico-social: el ser humano se apropia de las capacidades, ideas, organización, conducta que lo preceden, asimilándolas y desarrollándolas en su propia vida productiva.

Habermas toma ambos conceptos como punto de partida y reprocha a Marx centrarse en el ser genérico y olvidar la naturaleza social de las personas poniendo el foco en el factor trabajo. Habermas renombra la distinción de Marx, denominando al ser genérico como acción racional intencional y, al ser social, como acción comunicativa, siendo esta última lo que se conoce como la interacción social en la corriente principal de la sociología.

Dentro de la acción racional intencional Habermas distingue entre la acción instrumental y la acción estratégica. Como por “el interés te quiero Andrés”, ambas implican la búsqueda del interés personal. Pero mientras la acción instrumental atañe a un sólo actor que calcula racionalmente los medios más adecuados para alcanzar un determinado objetivo, la acción estratégica implica a dos o más individuos que coordinan su acción racional intencional para alcanzar un objetivo.

En cambio, el objetivo de la acción comunicativa es lograr la compresión entre los individuos. Empezando claro está por el lenguaje, pero incorporando todas las herramientas que las personas usan para comunicarse. La acción comunicativa y no el trabajo forma la base sobre la que se sustenta la vida social y cultural de todas las sociedades.

Así que mientras Marx basa su sociología en el trabajo, Habermas lo hace sobre la comunicación. Si Marx buscaba una sociedad comunista en la que el trabajo no estuviera distorsionado de manera que el ser humano pudiera comportarse como ser genérico, con un trabajo libre y no alienante, Habermas buscaba una sociedad sin comunicación distorsionada, es decir, comunicación libre que circule sin barreras.

La sociedad ideal de Habermas es una sociedad racional, en la que exista un sistema de comunicación libre, en la que las ideas se expongan y se defiendan abiertamente a las críticas sin distorsiones creadas por grupos de interés. Para nuestro querido Jurgen, la racionalidad en una sociedad tal supondría la verdadera emancipación de las personas y no una jaula de hierro.

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo

Mapa Mental:

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Notas:

  1. Georg Lukács (Budapest, 13 de abril de 1885-ibídem, 4 de junio de 1971) fue un filósofo marxista y crítico literario húngaro de origen judío
  2. Antonio Gramsci (Ales, Cerdeña, 22 de enero de 1891 - Roma, 27 de abril de 1937) fue un filósofo, teórico marxista, político y periodista italiano. Escribió sobre teoría política, sociología, antropología y lingüística. Fue uno de los fundadores del Partido Comunista Italiano
  3. El Instituto de Investigación Social (en alemán Institut für Sozialforschung, IfS; en inglés Institute for Social Research), perteneciente a la Universidad de Fráncfort del Meno, fue fundado en 1923 por los comerciantes y mecenas Hermann Weil, su hijo Felix Weil -influenciado por el estudioso de la filósofía marxista Karl Korsch- y el cofundador del Instituto Friedrich Pollock. Al Instituto de Investigación Social se adscribe la denominada Escuela de Fráncfort y la teoría principal formulada por Max Horkheimer por primera vez en su obra de 1937 Teoría tradicional y teoría crítica, conocida como Teoría Crítica.
  4. Max Horkheimer (Stuttgart, Imperio alemán, 14 de febrero de 1895 – Núremberg, Alemania Occidental, 7 de julio de 1973) fue un filósofo, sociólogo y psicólogo judío alemán, conocido por su trabajo en la denominada teoría crítica como miembro de la Escuela de Fráncfort de investigación social. Sus obras más importantes incluyen: Crítica de la razón instrumental (1947) y, en colaboración con Theodor Adorno, Dialéctica de la Ilustración (1947). A través de la Escuela de Fráncfort, Horkheimer colaboró y llevó a cabo otros trabajos significativos
  5. La República de Weimar (en alemán, Weimarer Republik) fue el régimen político y, por extensión, el período de la historia de Alemania comprendido entre 1918 y 1933, tras la derrota del país en la Primera Guerra Mundial. El nombre de República de Weimar es un término aplicado por la historiografía posterior, puesto que el país conservó su nombre de Deutsches Reich (‘Imperio alemán’). La denominación procede de la ciudad alemana de Weimar, donde se reunió la Asamblea Nacional constituyente y se proclamó la nueva constitución, que fue aprobada el 31 de julio y entró en vigor el 11 de agosto de 1919. Este período, aunque democrático, se caracterizó por la gran inestabilidad política y social, en el que se produjeron golpes de Estado militares y derechistas, intentos revolucionarios por parte de la izquierda y fuertes crisis económicas. Toda esta combinación provocó el ascenso de Adolf Hitler y el Partido Nacionalsocialista. El 5 de marzo de 1933, los nazis obtuvieron la mayoría en las elecciones al Reichstag, con lo que pudieron aprobar el 23 de marzo la Ley habilitante que, junto al Decreto del incendio del Reichstag del 28 de febrero y al permitir la aprobación de leyes sin la participación del Parlamento, se considera que significó el final de la República de Weimar. Si bien la Constitución de Weimar del 11 de noviembre de 1919 no fue revocada hasta el término de la Segunda Guerra Mundial en 1945, el triunfo de Adolf Hitler y las reformas llevadas a cabo por los nacionalsocialistas (Gleichschaltung) la invalidaron mucho antes, instaurando el denominado Tercer Reich.
  6. La Universidad de Columbia (oficialmente, Universidad de Columbia en la Ciudad de Nueva York) es una universidad privada estadounidense ubicada en Alto Manhattan, Nueva York. Forma parte del Ivy League y es una de las universidades más prestigiosas del mundo, situándose entre las 10 mejores universidades del mundo según numerosos rankings.1​2​3​4​5​ Fundada en 1754, es la institución de educación superior más antigua del estado de Nueva York, la quinta más antigua de Estados Unidos, y uno de los nueve colegios coloniales fundados antes de la Revolución Americana.
  7. Theodor Ludwig Wiesengrund Adorno (Fráncfort, Alemania, 11 de septiembre de 1903-Viège, Valais, Suiza, 6 de agosto de 1969) fue un filósofo alemán de origen judío1​2​ que también escribió sobre sociología, comunicología, psicología y musicología. Se le considera uno de los máximos representantes de la Escuela de Fráncfort y de la teoría crítica de inspiración marxista. 
  8. Herbert Marcuse ( Berlín, 19 de julio de 1898-Starnberg, 29 de julio de 1979) fue un filósofo y sociólogo alemán-estadounidense. Es una de las principales figuras de la primera generación de la Escuela de Frankfurt.
  9. Erich Seligmann Fromm (Fráncfort del Meno, Hesse, Alemania, 23 de marzo de 1900-Muralto, Cantón del Tesino, Suiza, 18 de marzo de 1980) fue un destacado psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista de origen judío alemán. Durante una parte de su trayectoria se posicionó políticamente defendiendo la variante marxista del socialismo democrático. Miembro del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Fráncfort, Fromm participó activamente en la primera fase de las investigaciones interdisciplinarias de la Escuela de Fráncfort, hasta que a fines de los años 40 rompió con ellos debido a la heterodoxa interpretación de la teoría freudiana que desarrolló dicha escuela, la cual intentó sintetizar en una sola disciplina el psicoanálisis y los postulados del marxismo (freudomarxismo). Fue uno de los principales renovadores de la teoría y práctica psicoanalítica a mediados del siglo XX
  10. Walter Bendix Schönflies Benjamin (pseudónimos: Benedix Schönflies, Detlef Holz) (Berlín, Imperio alemán; 15 de julio de 1892 – Portbou, España; 26 de septiembre de 1940) fue un filósofo, crítico literario, traductor y ensayista alemán de origen judío. Su pensamiento recoge elementos del Idealismo alemán o el Romanticismo, del materialismo histórico y del misticismo judío (cábala) que le permiten hacer contribuciones perdurables e influyentes en la teoría estética y el Marxismo occidental. Su pensamiento se asocia con la Escuela de Fráncfort.
  11. George Ritzer nació en 1940 en la ciudad de Nueva York, se graduó en sociología en la Escuela Superior de Ciencia del Bronx en 1958. En la actualidad es profesor de sociología de la Universidad de Maryland. Sus principales áreas de interés son la Teoría Sociológica y la Sociología del Consumo. Fue director de las secciones de Teoría Sociológica (1989-1990) y de Organizaciones y ocupaciones (1980-1981) de la Asociación Americana de Sociología.
  12. El positivismo o filosofía positiva es una corriente filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico y que tal conocimiento solo puede surgir del método científico, siendo el ejemplo ideal las ciencias físicas que triunfan claramente en el dominio de la naturaleza y en las aplicaciones técnicas que de ella se derivan. Como consecuencia de esta postura, los positivistas critican la metafísica como pseudociencia por buscar lo que está más allá de la ciencia. Una línea de crítica fue a partir de lo que se llamó las «trampas del lenguaje», lo que supuso un interés en el estudio del lenguaje tanto en su dimensión formal, empirismo lógico, como en cuanto lenguaje natural, estudiando los «juegos del lenguaje», y dio lugar a la filosofía analítica. El positivismo deriva del empirismo y de la epistemología que surge a inicios del siglo XIX de la mano de los pensadores franceses Henri de Saint-Simon y Auguste Comte, y el británico John Stuart Mill. Se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad del siglo XIX. Desde un positivismo extremo1​ hasta un positivismo casi idealista, el siglo XIX y comienzos del XX ofrecen un riquísimo panorama de autores y escuelas todas bajo denominación positivista. El rasgo común que caracteriza a todos ellos es la aceptación del conocimiento científico como única forma de conocimiento legítimo y el rechazo a la metafísica como pseudociencia. El positivismo surgió como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos.
  13. Mistificar es lo mismo que engañar, embaucar, falsear.
  14. Paul James Connerton (22 de abril de 1940 – 27 julio de 2019) fue un antropólogo social británico conocido por su trabajo en la memoria social y corporal.
  15. Ariel Fazio, Licenciado y Doctor en Filosofía (UBA). Docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Coordinador Académico del Programa de Actualización en «Problemas Filosóficos Contemporáneos» (FFyL, UBA) y Director del proyecto de investigación «El rol de la propiedad intelectual ante la nueva arquitectura de las mercancías: antiproducción, informatización del diseño y reproducción del capital»

Bibliografía:

Ariel Facio

Los Conceptos de Ser Genérico y Ser Social en Marx: Sobre los Fundamentos Ontológicos de la Emancipación

Revista Eidos  no.29

Julio/diciembre de 2018

Barranquilla, Colombia

 

George Ritzer

Teoría Sociológica Moderna

Mac Graw-Hill

Ediciones 2ª y 3ª

Madrid 2001-2003

 


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Breve etnografía de los empleados públicos

Cuadro de René Magritte

 

Resumen

La tesis de este artículo es que la subcultura de los empleados públicos, en España, agrupados en unidades administrativas pequeñas y medias, presenta similitudes con los elementos de la subcultura de los campesinos. Para ello se apoya en el enfoque de la imagen del bien limitado del antropólogo Foster.

Summary

The thesis of this article is that the subculture of civil servants, in Spain, grouped in small and medium administrative units, presents similarities with the elements of the subculture of the peasants. To this end, it is based on the anthropologist Foster's approach of the image of the limited good.

Índice

  • ¿Qué demonios es una etnografía?
  • ¿Cuál es el objetivo que persigo?
  • ¿Por qué me apoyo en la antropología y no en la ciencia de la administración?
  • Comparación asombrosa
  • La imagen del bien limitado de Foster
  • Características de la imagen del bien limitado en el funcionariado

 

¿Qué demonios es una etnografía?

Para poder entender un artículo hay que comprender primero el título, que suele darnos una pista de lo quiere decir el autor. Así que, querido lector, si quieres comprender lo que quiero expresar y si yo quiero que tú me comprendas, hemos de empezar por saber qué es una etnografía.

Para el famoso sociólogo británico Anthony Giddens (1), la etnografía es “el estudio directo de personas y grupos durante un cierto periodo, utilizando la observación participante o las entrevistas, para conocer su comportamiento social”.​ Se trata de registrar una imagen realista y fiel del grupo estudiado. Es la técnica principal de investigación de la antropología social y cultural. El gran antropólogo francés Claude Levi-Strauss (2) la considera incluso como la primera etapa de investigación antropológica.

En un principio esta técnica se utilizó para analizar a las comunidades aborígenes, actualmente se aplica también al estudio de cualquier grupo humano que se pretenda conocer mucho mejor, ya sea la tribu de los yanomamos del Amazonas como la tribu urbana de Skin Heads de Vicálbaro o la tribu de los empleados públicos de la Administración General del Estado.

Giddens en su definición cita a la observación participante. Es esta una técnica de recolección de datos que se usa habitualmente en las ciencias sociales, especialmente, en la antropología social y cultural, que ha construido su identidad en su derredor. Su objetivo es familiarizarse estrechamente con un determinado grupo de individuos - como un grupo religioso, ocupacional, subcultural o una comunidad en particular - y sus prácticas, a través de una participación intensa con las personas en su entorno cultural, generalmente a lo largo de un periodo de tiempo extendido.

En mi caso, he estado “infiltrado” en el grupo que vamos a estudiar, los empleados públicos, desde hace treinta y cinco años, por mi condición de funcionario. Por lo tanto, no será por falta de experiencia si este pequeño estudio no llega a sus ambiciosas metas, sino, en todo caso, será por falta de talento del autor.

¿Cuál es el objetivo que persigo?

¿Y cuáles son esas ambiciosas metas que persigo? Pues, lo que intento definir, es el sistema ético-ideológico y la conducta intragrupal, que rige las relaciones personales e internas de las unidades administrativas; sobre todo, en las de tamaño pequeño y medio en las que dicha conducta está reforzada por una mayor vida en común de estas entrañables personas que somos los funcionarios.

Asimismo, fijaremos el foco en los empleados públicos de niveles administrativos medios y bajos, porque son los más numerosos y están más lejos de los comportamientos políticos que marcan otro tipo de conductas más cercanas al dirigente o al directivo.

¿Por qué me apoyo en la antropología y no en la ciencia de la administración?

Este sistema ideológico y ético que rige las conductas y las relaciones intragrupales tiene una importancia vital en el funcionamiento general de las administraciones. Sin embargo, no es objeto de estudio desde la ciencia de la administración, creo que hay al menos dos razones para que esto ocurra.

En primer lugar, porque es un mecanismo sutil que forma parte de la esencia de ser funcionario. Es algo natural en el paisaje, algo que siempre ha estado ahí formando parte del cuadro, por tanto, es muy difícil de detectar, definir y medir. Y no se me ocurre mejor forma de hacerlo que mediante la antropología, que está pensada precisamente para esto.

En segundo término, el objeto principal de la ciencia de la administración es la compleja y cambiante organización que constituye la Administración pública y los grupos humanos que la dominan. Está, por tanto, interesada en el estudio de una organización enorme, fragmentada en múltiples organismos dependientes más especializados, en su funcionamiento, en su normativa, en su conexión con la política y en las personas que la dirigen, no en los funcionarios de nivel medio y bajo y en su subcultura.

Comparación asombrosa

Bueno, querido lector, ha llegado el momento de lanzar mi bomba. Después de treinta y cinco años de observación participante, encuentro similitudes importantes entre la subcultura de los empleados públicos y la ideología (3) - entendida como conjunto de creencias compartidas socialmente acerca del mundo y no como pensamiento político – de los campesinos.

Esto es algo que no debería sorprender a mis lectores habituales, pues para mí, la ideología del campesino una de las de mayor influencia de la cultura española (ver Las tres ideologías básicas del Homo Hispanicus ).

Si uno mira una Unidad Administrativa de tamaño medio o pequeño, formada como mucho por unos sesenta funcionarios, estaremos observando un grupo social tremendamente parecido a una aldea campesina. No tienen nada aparentemente en común, pero comparten su esencia ética e ideológica. Es igual que esa Unidad esté localizada en el medio urbano o que su trabajo implique una alta cualificación técnica, ni que se usen procedimientos burocráticos, los funcionarios que la integran tienen una conducta muy parecida, en sus relaciones laborales, a la del campesino en sus relaciones sociales con sus paisanos.

Para ver que no estoy diciendo ninguna tontería, debemos fijarnos antes en qué consiste la subcultura campesina, y luego trazar las características que permitan encontrar los paralelismos con respecto a la conducta social de los empleados públicos.

La imagen del bien limitado de Foster

El antropólogo George Foster (4), descubrió que las economías campesinas “clásicas”, esto es, las comunidades agrícolas no industriales dentro de Naciones-Estado (en concreto estudió comunidades campesinas en el sur de Europa) se caracterizan por una determinada ideología o visión de mundo. Foster citó diversos casos etnográficos para ilustrar esta visión de mundo campesina, a la que denominó la imagen del bien limitado.

En esta ideología, todo se percibe como finito: tierra, riqueza, salud, amor, amistad, honor, respeto, status, poder, influencia, seguridad. Al ver todo como escaso, los campesinos creen existe una reserva común, un fondo imaginario de todo aquello que tiene valor en su comunidad. En este sistema de ideas, los individuos sólo pueden descollar en algo porque se apropian de una parte mayor de la que les correspondería en términos proporcionales de esa especie de reserva común, lo que implica privar a otros de lo que sería su parte.

Los campesinos aceptan la riqueza diferencial que procede de fuera de la comunidad (por ejemplo el trabajo asalariado realizado fuera de la localidad) ya que resulta evidente que no ha supuesto extraer nada de la reserva común finita de carácter local. Los beneficios pueden proceder también de la pura suerte (por ejemplo, la lotería). En todos estos casos la reserva de bienes de la comunidad permanece intacta.

En cualquier otro caso, las personas prósperas pueden verse forzadas a patrocinar ceremonias que reducen la riqueza diferencial. Los campesinos prósperos pueden convertirse en el blanco del chismorreo, la envidia, el ostracismo y la violencia física. Dadas tales respuestas, se intenta ocultar la buena fortuna: las ropas, casas y dieta, continúan como siempre.

Más aún, también se desconfía de las personas que han tenido mala suerte y se hunden por debajo de la norma comunitaria, porque se piensa que envidian a todos los demás.

Según Foster, la imagen del bien limitado se desarrolla cuando las sociedades campesinas enfatizan la organización en familias nucleares, pero no cuando son importantes los grupos de filiación corporativos.

También señaló que la imagen del bien limitado es una respuesta a la posición subordinada de los campesinos dentro de una sociedad más amplia. Cuando el acceso a la riqueza, al poder, y a la influencia es más abierto, la imagen del bien limitado decae.

Es significativo que Foster estudiara comunidades del sur de Europa. España ha sido un país mayoritariamente campesino hasta bien entrado el siglo XX, como se suele decir, “hasta hace tres días”. Si nos rascan un poco, debajo de una bonita capa de habitantes de un país desarrollado, aparecen “restos ideológicos” que se manifiestan en nuestro comportamiento, que son muy semejantes a los descritos por Foster.

Fundamentalmente estos restos de éticas anticuadas, que afloran a la superficie de vez en cuando, derivan de dos ideologías que fueron dominantes en la España moderna: la hidalga y la campesina. Pero no nos vamos a extender en esto, no forma parte del artículo, simplemente es el marco en el que está inscrito el colectivo que queremos estudiar. Sólo quiero destacar que al funcionario, como al registrador de la propiedad o al ingeniero de telecomunicaciones, si se le somete a determinadas condiciones laborales, echará mano a una ideología que tiene en su acervo cultural, mucho más próxima de lo que su aspecto y comportamiento exterior aparenta.

Características de la imagen del bien limitado en el funcionariado

En el análisis de Foster es muy importante el concepto de escasez. La razón de que la ideología campesina es como ha descrito es porque en el medio rural no había abundancia sino todo lo contrario, era una comunidad de subsistencia.

El empleado público, sobre todo de los niveles medios y bajos, también siente que su vida laboral está inmersa en un contexto en el que también prima la escasez. Los sueldos, los recursos, los medios técnicos son escasos, la movilidad del puesto de trabajo es casi inexistente, también son casi inexistentes los incentivos a la producción, los ascensos, las recompensas.

Años de tasas de reposición bajas han creado la sensación de que cada vez hay menos funcionarios y que éstos son más viejos. Los premios y honores siempre suelen recaer sobre los niveles altos, dejando sobre el resto la sensación de falta de incentivos, el sentimiento de que el día siguiente siempre va a ser igual al anterior. Un sentimiento muy parecido a la anomia que describiera Durkheim (5).

Por tanto, las condiciones de partida entre el mundo del campesino y el del funcionario son similares. Cierto es que entre el campo español anterior al período de desarrollo de la década de 1960 y el funcionariado actual de principios del siglo XXI existe una gran distancia, pero esta no es la comparación correcta.  Foster se refería a la diferencia entre el campo y la ciudad, lo que llevaba a la sociedad rural a sentirse subordinada con respecto a la sociedad más amplia. Si repasamos lo escrito en párrafos anteriores, existe una sensación de escasez y de falta de futuro en muchos sectores de la Administración que se manifiesta en un sentimiento de subordinación del empleado público respecto a la sociedad a la que sirve. Luego estamos ante el mismo tipo de sentimiento.

El hecho de que la movilidad entre puestos de trabajo sea escasa es otra característica muy importante para exponer nuestra tesis. Al hacerse los puestos permanentes, las relaciones humanas en los grupos se hacen permanentes también, se estancan en un determinado estadio que suele ser el de “llevarse mal”. Al cabo de los años, por muy buenas relaciones que se mantengan, no pueden evitarse los conflictos. Como éstos no pueden resolverse con el movimiento en el puesto de trabajo de alguno de los protagonistas, el conflicto muchas veces no se resuelve, con el tiempo pierde intensidad y queda en un segundo plano, con ganas de aflorar a la menor oportunidad. Los teóricos del conflicto además nos enseñan que es más fácil pasar de una situación de menor conflicto a otra de mayor conflicto que al contrario, con lo que al final, la resultante, es el conflicto latente permanente.  Es decir, una calma aparente y una convivencia normal, sobre un sustrato de conflicto que amenaza saltar en cualquier momento. Y que de hecho salta de vez en cuando.

En este sentido también existe una clara similitud con el campesino. A todos nos suenan las grandes querellas que solían estallar en los pueblos, en un sustrato en el que la permanencia de las personas y la quietud del sistema social era evidente, al menos, antes de que comenzara la emigración del campo a la ciudad.

El campesino, saluda a los mismos vecinos todos los días a las mismas horas, celebra los mismos ritos y da los mismos pasos para ir a su campo, realiza los mismos trabajos y se va a tomar el chato de vino al mismo bar con la misma gente. El funcionario saluda a los mismos compañeros todos los días a las mismas horas, celebra los mismos ritos y da los mismos pasos camino de la oficina, realiza los mismos trabajos y va a desayunar – todo un ceremonial por cierto – con la misma gente. Y esto día tras día y año tras año.

Foster también concedía importancia en su análisis a comunidades cuya estructuración familiar estaba constituida en base a la familia nuclear, es decir, la formada por los padres e hijos que no se han independizado. Pues bien, es otra similitud en ambos casos porque, independientemente de que hoy en día están surgiendo otros tipos de familia, la familia nuclear es el tipo más común en nuestra sociedad.

Ya tenemos todos los ingredientes que son comunes a ambos colectivos:

  • Situación de escasez de recursos
  • Un gran diferencial entre la sociedad en general y la comunidad a la que se pertenece que provoca una visión subordinada del mundo.
  • Una situación que se alarga en el tiempo hasta hacerse permanente.
  • La familia nuclear como sistema de organización familiar

De esta manera, igual que Foster explicó ciertos comportamientos en comunidades campesinas en base a la existencia de un fondo común imaginario, podemos observar en grupos relativamente pequeños de empleados públicos el mismo comportamiento.

Supongamos que un funcionario quiere descollar, el grupo intentará “disciplinarle” mediante presión. Primero desmoralizando y, si esto no es suficiente, criticando o atacando directamente. El funcionario ambicioso – en el buen sentido de la palabra – deberá disfrazar su ambición, disimular sus intenciones si es quiere llevar a buen puerto sus expectativas o, al menos, conseguirlas sin oposición.

Hagamos un sencillo experimento, despliegue usted, en caso de no tener trabajo en ese momento, un periódico sobre la mesa. No pasará nada especial. Despliegue sobre la mesa el temario de una oposición o un libro de texto, presenciará usted una reacción agresiva. Lo cierto es que ambas acciones están mal desde un punto de vista ético, pero sólo una de ellas tendrá una respuesta negativa. Ascienda usted un puesto sin cambiar de Unidad, será blanco del chismorreo, la envidia y el ostracismo en mayor o menor grado.

La diferencia con el análisis de Foster y, por tanto, la diferencia entre la aldea campesina y la aldea funcionarial es una cuestión de grado. En el ámbito administrativo no se llega a la violencia física y el conflicto suele ir por derroteros menos agresivos, probablemente porque se está más lejos del régimen económico de subsistencia.

Para terminar, hay que analizar otras variables independientes que influyen sobre el sistema ideológico que estamos tratando: el tamaño de las unidades administrativas y la categoría profesional de los funcionarios.

En cuanto al tamaño, para observar bien este fenómeno hay que fijar el ámbito de estudio en unidades o departamentos pequeños. En departamentos con un gran número de empleados se tiende a la despersonalización, a la falta de identificación con los compañeros y con la Unidad. Por tanto, a mayor tamaño menor implantación de la imagen del bien limitado.

Por otra parte, si tenemos en cuenta la categoría profesional, el fenómeno es tanto más patente cuanto menor sea el nivel medio de los funcionarios, no porque éstos sean más “malos”, sino porque en estos grupos las condiciones de partida descritas anteriormente están más presentes. Los altos funcionarios, que están muy organizados profesionalmente, con gran espíritu corporativo, que están mejor retribuidos y que tienen compensaciones de tipo psicológico, como el hecho de tomar decisiones de gran importancia socioeconómica, están más incentivados y tienen una percepción distinta del diferencial sociedad-funcionariado, y son menos proclives a tener los valores de la imagen del bien limitado.

Algún lector puede estar pensando que en la empresa privada es posible encontrar reacciones similares. Por supuesto, basta con que las condiciones de partida sean las mismas o parecidas. En nuestra cultura, nadie está inmune a este fenómeno.

Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo y funcionario

 

Notas:

  1. Anthony Giddens (Londres, Inglaterra, 18 de enero de 1938) es un sociólogo inglés, reconocido por su teoría de la estructuración y su mirada holística de las sociedades modernas. También adquirió gran reconocimiento debido a su intento de renovación de la socialdemocracia a través de su teoría de la Tercera Vía. Es considerado como uno de los más prominentes contribuyentes modernos en el campo de la Sociología, es autor de al menos 34 libros publicados en no menos de 29 idiomas —publicando en promedio más de un libro por año—. También se lo ha descrito como el científico social inglés más conocido desde John Maynard Keynes
  2. Claude Lévi-Strauss (Bruselas, 28 de noviembre de 1908-París, 31 de octubre de 2009) fue un antropólogo y etnólogo francés, una de las grandes figuras de su disciplina en la segunda mitad del siglo XX. Introdujo el enfoque estructuralista en las ciencias sociales, fue de hecho el fundador de la antropología estructural, método basado en la lingüística homónima creada por Saussure y desarrollada por el formalismo ruso. Dado el peso de su obra, dentro y fuera de la antropología, fue uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX.
  3. La ideología para la sociología es el conjunto de creencias acerca del mundo que comparten ciertos grupos de personas. Son visiones cosmológicas – es decir visiones acerca de cómo se percibe el mundo - que se construyen socialmente. La ideología tiene que ver con la ética en el sentido de que la primera enmarca a la segunda. El sistema ético imperante en un grupo viene dibujado por la ideología dominante en dicho grupo.
  4. George M. Foster fue antropólogo en la Universidad de California, Berkeley, mejor conocido por sus contribuciones a las sociedades campesinas y como uno de los fundadores de la antropología médica.
  5. Émile Durkheim (Épinal, Francia, 15 de abril de 1858 – París, 15 de noviembre de 1917) fue un sociólogo francés. Estableció formalmente la disciplina académica y, junto con Karl Marx y Max Weber, es considerado uno de los padres fundadores de dicha ciencia. Ver “De cuando la sociología daba sus primeros pasos” en este mismo blog.


Bibliografía:


Antropología, una explicación de la diversidad humana,

Conrad Phillip Kottak,

McGraw-Hill,

Madrid 1999

 

Introducción a la Etnología

Jacques Lombard

Alianza Universidad

Madrid 1997

 

Conceptos fundamentales de Sociología

Roberto Garvía

Ciencias Sociales

Alianza Editorial, Madrid, 3ª edición 2003

 

La ideología funcionarial. La imagen del bien limitado

Juan Carlos Barajas

Artículos y estudios de sociología

http://www.carlosmanzano.net/articulos/

 

Las tres ideologías básicas del Homo Hispanicus

Juan Carlos Barajas

Sociología Divertida

https://sociologiadivertida.blogspot.com/2012/01/las-tres-ideologias-basicas-del-homo.html

 


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La sociología marxista después de Marx: ortodoxos y hegelianos

Marxistas ortodoxos y hegelianos

  

Resumen

Este artículo describe la obra y vida de los sociólogos que recogieron la antorcha de Marx. Se estudiarán las aportaciones de los marxistas ortodoxos – deterministas y científicos, para los que sólo había que esperar a que el capitalismo se derrumbara solo - y los marxistas hegelianos – más próximos a la sociología y que atribuían a las personas un sujeto político-.

 

Summary 

This article describes the work and life of the sociologists who collected Marx's torch. It will study the contributions of the orthodox Marxists - determinists and scientists, for whom it was only necessary to wait until capitalism collapsed on its own - and the Hegelian Marxists - who were closer to sociology and who attributed to people a political subject.


Índice

  • Marxistas ortodoxos: Engels y Kaustsky
  • Marxistas hegelianos
  • George Lukàcs
  • Antonio Gramsci

 

Marxistas ortodoxos: Engels y Kaustsky

Después de la muerte de Marx, la teoría marxista quedó en manos de aquellos que veían en su teoría un determinismo económico y científico. El sociólogo norteamericano Inmanuel Wallerstein (1), recientemente fallecido, nombró esta época como la del marxismo ortodoxo.

Friedich Engels (2), amigo y benefactor de Marx, le sobrevivió y puede ser considerado el primer exponente de esta perspectiva y Karl Kautsky (3) su continuador.

Básicamente, el marxismo ortodoxo preconizaba que la teoría científica de Marx revelaba las leyes económicas que regían el mundo capitalista. Estas leyes apuntaban hacia el colapso inevitable del sistema. Y, si el sistema se iba a desmoronar de todas todas, todo lo que había que hacer era sentarse y esperar.

Esto excluía la acción política, una de las premisas principales de Marx. La inevitabilidad de la catástrofe capitalista no necesitaba de la actuación de los individuos, de la lucha de la clase trabajadora.

Este marxismo determinista, regido por leyes indiscutibles, era muy poco sociológico, pues parecía eliminar de un plumazo la relación dialéctica entre los individuos y las grandes estructuras sociales.


Marxistas hegelianos

Claro, esta forma de ver las cosas no se mantuvo mucho tiempo, se produjo una reacción entre los teóricos marxistas que condujo al desarrollo del llamado “marxismo hegeliano” en la primera década del siglo XX.

Los marxistas hegelianos se negaron a reducir el marxismo a una teoría científica que ignoraba el pensamiento y la acción del individuo. Se les llamó marxistas hegelianos porque se esforzaron en realizar una fusión entre el interés de Hegel por la conciencia con el interés de los deterministas por las estructuras económicas de la sociedad: individuo y clase, un enfoque a dos niveles.

En el nivel teórico reafirmaron la importancia del individuo, de la conciencia y de la relación entre el pensamiento y la acción. En el ámbito de lo práctico, subrayaron la importancia de la acción individual para provocar la revolución social.

Los principales autores de esta corriente fueron George Lukács (4) - no, no se trata del director de la “Guerra de las Galaxias”- y Antonio Gramsci.

 

George Lukács

Para George Ritzer (5), George Lukács es el principal exponente de este enfoque teórico. Fue el padre fundador del marxismo occidental y el autor de “Historia y conciencia de clase”, oficiosamente reconocida como la carta fundacional del marxismo hegeliano.

Lukács comenzó a principios del siglo a integrar marxismo y sociología. A mezclar el marxismo determinista con las teorías de Weber (6) y Simmel(7). Lukács mantenía que no rechazaba totalmente el trabajo de los marxistas económicos y que su intención era continuar su camino, ampliar y extender las ideas de éstos. Esta integración entre la teoría marxista y la sociología alemana se aceleró inmediatamente con el desarrollo de la teoría crítica durante los años veinte y treinta, y que será objeto de un artículo posterior.

La principal aportación de Lukács a la teoría marxista es su trabajo sobre dos ideas principales: la reificación y la conciencia de clase.

En la tradición teórica marxista, la reificación - en alemán, verdinglichung, literalmente "convertir en" o "hacer cosa" - es considerar a un ser humano consciente y libre como si fuera un objeto o cosa ni consciente ni libre; es decir, significa considerar a la persona como una cosa. El concepto se amplía para referirse a la cosificación de las relaciones humanas y sociales, que se transformarían - al reificarse - en meras relaciones de consumo de unas personas respecto a otras.

Lukács partió de lo que para él era el problema estructural central de la sociedad capitalista: el concepto de mercancía según lo entendía Marx. En este sentido una mercancía es básicamente una relación entre las personas que adopta la naturaleza de una cosa.

En la sociedad capitalista, las personas producen productos o mercancías como pan, automóviles, servicios, películas… Sin embargo, suelen olvidar el hecho de que son ellas las que producen estas mercancías, no les dan su valor, sino que la asignación del precio de estas mercancías se lo dejan a un mercado que, en un alarde de abstracción aceptado socialmente, se considera independiente de los actores.

El fetichismo de la mercancía es el proceso por el que los actores otorgan a las mercancías y, al mercado creado para ellas, una existencia objetiva e independiente en la sociedad capitalista. Bien, pues es este concepto de Marx de fetichismo de la mercancía, constituye la base del concepto de Lukács de reificación.

La diferencia crucial entre el fetichismo de las mercancías marxista y la reificación de Lukács se encuentra en el alcance de esos dos conceptos. Mientras Marx circunscribe el primero a la institución económica, Lukács aplica el segundo a la sociedad en su totalidad, es decir, al estado, al derecho y al sector económico. La misma dinámica puede aplicarse a todos los sectores de la sociedad capitalista: las personas llegan a creer que las estructuras sociales tienen vida propia, a resultas de lo cual éstas llegan a adquirir un carácter objetivo.

En segundo lugar, hemos citado entre los intereses de Lukacs el concepto de conciencia de clase que también estaba presente en la teoría original de Marx. Podemos definir la conciencia de clase como un sistema de creencias compartidas por los que ocupan la misma posición de clase en la sociedad, la aportación de Lukacs al concepto marxista estriba en que la conciencia de clase no era ni la suma ni la media de las conciencias individuales, sino que era una propiedad de un grupo de personas que ocupan posiciones similares en la maquinaria de producción capitalista.

Esto no explica por qué, como pasa ahora mismo, las clases – o por lo menos la clase trabajadora porque la burguesía nunca ha tenido problemas de identidad - no tienen conciencia de sí mismas, no tienen por lo general un sentido claro de sus verdaderos intereses de clase.

Y es que la conciencia de clase tiene que materializarse. Para Lukacs la mayoría de las clases sociales a lo largo de la historia no han sido capaces de superar las barreras que imponen las condiciones económicas, históricas y sociales que les impiden llegar a una verdadera conciencia de clase, dejando a las personas en una situación inconsciente de su posición, de su misión y de sus intereses.

Sin embargo, aquí le veo muy optimista a don Jorge, la posición estructural del proletariado dentro del capitalismo, le confiere una capacidad peculiar para desarrollar una conciencia de clase. La base económica del capitalismo se ve con mayor claridad y es más simple. Las personas pueden no ser conscientes de sus efectos, pero al menos se percatan inconscientemente de ellos. Como consecuencia de ello, llega un momento en que la conciencia de clase se hace consciente. 

La sociedad entonces se convierte en un campo de batalla ideológico en el que se produce una pugna entre los que quieren escamotear el carácter clasista de la sociedad y los que pretenden divulgarlo. Si las cosas van bien para el proletariado, este pasa de ser una “clase en ”, es decir, una entidad creada estructuralmente, a ser una “clase para sí”, una clase plenamente consciente de su posición y misión.

Dicho en palabras de Lukacs: “la lucha de clases se elevará del nivel de la necesidad económica al de los objetivos conscientes y al de una eficaz conciencia de clase”. Cuando la lucha alcance este punto el proletariado será capaz de actuar y destruir el sistema capitalista.

Lukács le vino a dar al marxismo un brillante barniz sociológico. Como afirma su tocayo George Ritzer, le preocupaba la relación dialéctica entre las estructuras – fundamentalmente económicas – del capitalismo, la ideología – especialmente la conciencia de clase -. El pensamiento individual y, en última instancia, la acción individual. Su perspectiva teórica vincula de modo significativo a los deterministas económicos y a los marxistas más modernos.

 

Antonio Gramsci

El señor Gramsci fue un hombre multifacético. Filósofo, político, sociólogo y periodista. Llegó a ser secretario general del Partido Comunista italiano y fue condenado a veinte años de cárcel por el régimen de Mussolini, curiosamente el fiscal del caso, dijo en su alegato que “debemos impedir funcionar a este cerebro durante veinte años”.

Salió muy enfermo de la cárcel y murió de hemorragia cerebral seis días después de alcanzar la libertad completa. Tenía cuarenta y seis años.

Gramsci vino a completar la teoría de Lukacs allí donde éste la había dejado más coja. Dio con una explicación de por qué a la clase trabajadora le cuesta tanto tener conciencia de clase.

En primer lugar, hay que decir que don Antonio censuraba a los marxistas ortodoxos por su determinismo, fatalismo y mecanicismo. Aunque compartía la idea de que existen regularidades históricas, rechazaba la inevitabilidad de los desarrollos históricos según leyes deterministas. No había que esperar sentado a que el capitalismo se hiciera el harakiri en virtud de una ley histórica, sino que las masas debían actuar y llevar a cabo la revolución social.

Pero para actuar, era necesario que las masas llegaran a ser conscientes de su situación – lo que lukacs llamaba conciencia de clase - y de la naturaleza del sistema en el que vivían. Las masas necesitaban desarrollar una ideología revolucionaria, pero no podían hacerlo solas.

Gramsci trabajaba desde supuestos bastante elitistas: eran los intelectuales los que generaban las ideas que después se divulgaban a las masas, quienes las llevaban a la práctica. Sin embargo, una vez que estas ideas influían en la clase trabajadora, las masas podían realizar las acciones que llevaban a la revolución social. En cierto modo, Gramsci dice que la opresión tiene un componente cultural y la revolución había que hacerla desde la cultura.

Pero ¿qué es lo que impide a las masas alcanzar una consciencia bien fundada de su situación? Bueno, pues aquí llega el concepto principal de la teoría gramsciana: la hegemonía.

Gramsci define la hegemonía como el liderazgo cultural ejercido por la clase dirigente. Es la construcción de un consenso social bajo los dictados de un grupo particular. Compara la hegemonía con la coerción, que es – según sus palabras – “ejercida por los poderes legislativo y ejecutivo, y se expresa en una intervención policial”.

Según Srnicek (8) y Williams (9), un proyecto hegemónico al estilo gramsciano construye un “sentido común” que instaura una visión específica de un grupo como si fuera la de toda la sociedad. Para ello se construyen alianzas políticas explícitas, se difunden valores culturales que apoyan una determinada manera de organizar la sociedad. No son ajenos a esta operación los medios de comunicación y la educación. Gramsci citaba específicamente a los intelectuales que trabajaban para los capitalistas.

En una hegemonía se recurre a otros trucos del merenduco, en primer lugar, se constituyen las relaciones sociales de manera que se produce una cierta convergencia intereses de clases, si al capitalista le va bien al trabajador también le irá bien.

En segundo lugar, se construyen infraestructuras y tecnologías que amortiguan los conflictos de clase, por ejemplo, si construimos calles anchas va a ser más difícil que nos hagan una barricada, en tiempos de Franco, se dice que se construyó el campus de la Universidad Autónoma de Madrid a prueba de disturbios estudiantiles. Se ha realizado en algunas instalaciones modificaciones en la infraestructura para realizar segregación entre las clases, más de una vez se han hecho puentes sobre las carreteras a una altura baja de manera que los autobuses – vehículo por excelencia de la clase trabajadora – no pudieran pasar.

Es muy costoso mantener el orden dando palos solamente. Con un sistema hegemónico, se domina la sociedad con más eficiencia, pues consigue que un gran número de personas acepten de buen grado la situación porque lo contrario significa ir en contra del sentido común. Y para las que las malas gentes que no se dejan convencer siempre quedan las medidas coercitivas del sistema legal y policial.

El concepto de hegemonía no sólo sirve para comprender la dominación capitalista, sino que orienta también los pensamientos de Gramsci sobre la revolución. Es decir, mediante la revolución no sólo se debe alcanzar el control de la economía y del aparato del estado; es preciso lograr también un liderazgo cultural sobre el resto de la sociedad. Para conseguirlo, Gramsci otorga un papel clave a la élite intelectual y, cómo no siendo quién era, al partido comunista.

 Juan Carlos Barajas Martínez

Sociólogo

 

Notas:

  1. Immanuel Maurice Wallerstein (Nueva York, 28 de septiembre de 1930-31 de agosto de 2019)1​ fue un sociólogo y científico social histórico estadounidense que llegó a ser el principal teórico del análisis de sistema-mundo.
  2. Friedrich Engels, llamado a veces en español Federico Engels (Barmen-Elberfeld, Prusia; 28 de noviembre de 1820-Londres; 5 de agosto de 1895), fue un filósofo y revolucionario alemán. Amigo y colaborador de Karl Marx, fue coautor con él de obras fundamentales para el nacimiento de los movimientos socialista, comunista y sindical, y dirigente político de la Primera Internacional y de la Segunda Internacional.
  3. Karl Johann Kautsky (Praga, 16 de octubre de 1854 - Ámsterdam, 17 de octubre de 1938) fue un teórico marxista destacado.
  4. Georg Lukács (Budapest, 13 de abril de 1885-ibídem, 4 de junio de 1971) fue un filósofo marxista y crítico literario húngaro de origen judío.
  5. George Ritzer nació en 1940 en la ciudad de Nueva York, se graduó en sociología en la Escuela Superior de Ciencia del Bronx en 1958. En la actualidad es profesor de sociología de la Universidad de Maryland. Sus principales áreas de interés son la Teoría Sociológica y la Sociología del Consumo. Fue director de las secciones de Teoría Sociológica (1989-1990) y de Organizaciones y ocupaciones (1980-1981) de la Asociación Americana de Sociología.
  6. Maximilian Carl Emil Weber (Erfurt, 21 de abril de 1864-Múnich, 14 de junio de 1920) fue un filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
  7. Georg Simmel (Berlín, 1 de marzo de 1858 – Estrasburgo, 28 de septiembre de 1918) fue un filósofo y sociólogo alemán. Simmel formó parte de la primera generación de sociólogos alemanes: su enfoque neo-kantiano sentó las bases para antipositivismo sociológico, a través de su pregunta "¿Qué es la sociedad?" en una alusión directa a la pregunta de Kant "¿Qué es la naturaleza?", y la presentación de análisis pioneros sobre la individualidad y fragmentación social. Para Simmel, la cultura se refería a "la cultivación de los individuos a través de la acción de las formas externas que han sido objetivadas en el curso de la historia". Simmel analiza los fenómenos sociales y culturales en términos de "formas" y "contenido" con una relación transitoria; desde el contenido, y viceversa, en función del contexto. En este sentido, fue un precursor del estilo estructuralista de razonamiento en las ciencias sociales. Con su trabajo en Metrópolis, Simmel se convirtió en precursor de la sociología urbana, el interaccionismo simbólico y análisis de redes sociales.
  8. Nick Srnicek (nacido en 1982) 1​ es un escritor y académico canadiense. Actualmente es profesor de Economía Digital en el Departamento de Humanidades Digitales, King's College London. Srnicek está asociado con la teoría política del aceleracionismo y una economía posterior a la escasez.
  9. Alex Williams es profesor de sociología en la Universidad de Londres. Está asociado al aceleracionismo y ha trabajado con Srnicek en “Inventar el futuro” (2015) y “El manifiesto aceleracionista” (2013).

  

Bibliografía:

Nick Srnicek y Alex Williams

Inventar el futuro

Poscapitalismo y un mundo sin trabajo

Editorial Malpaso

Barcelona 2016

 

George Ritzer

Teoría Sociológica Moderna

Mac Graw-Hill

Ediciones 2ª y 3ª

Madrid 2001-2003


Licencia Creative Commons
La sociología marxista después de Marx: ortodoxos y hegelianos por Juan Carlos Barajas Martínez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

 

El uso de big data en las campañas electorales

 Resumen

Este apasionante artículo es un viaje alucinante en el que el periodista Diego Barajas nos explica cómo afectan a los procesos electorales las nuevas tecnologías que han dado en llamarse “big data”. Revisaremos las elecciones presidenciales norteamericanas, las elecciones en Trinidad y Tobago que son un ejemplo clarísimo de como se pueden manipular de una manera ingeniosa sin dejar rastro y, por último, el referéndum del Brexit. El cóctel se adereza con jarabe de Facebook, esencia de Cambridge Analytica, unos granos de microtargeting y unos cuantos “dark posts”.

 Summary

In this fascinating article, the journalist Diego Barajas explains how the new technologies that have come to be called "“big data”" affect the electoral process. We will review the U.S. presidential elections, the elections in Trinidad and Tobago that are a clear example of how they can be manipulated in an ingenious way without leaving a trace and, finally, the Brexit referendum. The cocktail is seasoned with Facebook syrup, the essence of Cambridge Analytica, a few grains of microtargeting and a few "dark posts".

Índice

  • ¿Qué es “big data”?
  • Funcionamiento del análisis “big data”
  • Uso del “big data” en las campañas electorales: Trump, Trinidad y Tobago y el referéndum sobre el Brexit
  • Escándalos por el uso de “big data” en las campañas electorales

 ¿Qué es “big data”?

El “big data” es una tecnología revolucionaria que consiste en el análisis de grandes cantidades de datos y se utiliza principalmente en las empresas. Pero algunos partidos políticos han comenzado a utilizarlo en las campañas electorales. Gracias al uso de esta tecnología han llevado la eficiencia de los mensajes a otro nivel nunca visto antes.

Pero antes de comenzar a hablar de su influencia en las campañas electorales es interesante comenzar por explicar en qué consiste este tipo de tecnología. 

Existen diferentes definiciones acerca del “big data”, algunas se centran en el modo de analizar y otras en el volumen de las bases de datos.  

Wayne R. Kubick (1) - jefe de tecnología del Clinical Data Interchange Standards Consortium- define “big data” como bases de datos, que son demasiado grandes y complejas para poder utilizarlas de manera efectiva con los sistemas convencionales. 

Por otro lado, Philip Russom, experto en análisis de datos y “big data” entre otras cosas, explicaba que para considerar “big data” se debe tener en cuenta una sencilla regla de las “tres Vs”, volumen, variedad y velocidad. 

El volumen hace referencia a que la cantidad de datos que se maneja es muy elevada (terabytes o petabytes). Para que nos hagamos una idea un terabyte son más o menos 1000 gigabytes y un petabyte son 1000 terabytes. Dicho de otro modo, en un petabyte entrarían 6.7 millones de discos de música en formato mp3.

La variedad la encontramos en las fuentes de las que provienen los datos. Los datos se recopilan desde distintas fuentes, lo que hace que se puedan comparar los distintos puntos de vista.

En cuanto a la velocidad se refiere a la rapidez con la que se generan los datos. Una de las razones de su extenso volumen se debe a la velocidad con la que crean y se almacenan los datos.

Otros han incluido cinco “Vs” como explica la revista forbes en el artículo ““big data”: qué es y cómo funciona” (2) donde a parte de las tres “Vs” de Philip Russom, añade la “V” de veracidad y de valor. Pero a pesar de las distintas definiciones todas coinciden en un mismo punto clave, el gran volumen de datos con el que se trabaja.

 Funcionamiento del análisis “big data”

Las empresas recogen miles y miles de datos a la hora, lo que supone que trabajan con un gran volumen de datos y hace que organizar, estructurar y analizar la información sea más complicado.

Los datos que se obtienen se dividen en dos tipos, por un lado, los datos estructurados que son los que se encuentran perfectamente definidos, se almacenan en formato de hojas de cálculo, tablas y archivos que tienen un orden claro. Por otro lado, los no estructurados, se caracterizan por no tienen esquemas o modelo predefinidos. Se almacenan en distintos formatos como los pdf, ficheros multimedia o Word, entre otros.

Tenemos dos tipos principales de bases de datos, unas son las estructuradas o SQL y otras son las no estructuradas o no-SQL. Dependiendo del tipo de datos y del volumen con el que se trabaja es más útil usar un tipo de base de dato u otra. En el caso de las bases de datos estructuradas o SQL se trata de una base de datos relacional, esto significa que están compuestas por distintas tablas – también llamadas relaciones - dedicadas a un único tema. Por ejemplo, en una gestión de personal, una tabla dedicada a personas, otra a puestos de trabajo o a departamentos.  A partir de estas tablas se pueden construir interrelaciones entre ellas que permiten localizar cualquier dato y recuperarlo. 

Ejemplo de base de datos SQL (fuente propia)


En el caso de las bases de datos no estructuradas o no-SQL encontramos que los datos no están organizados ni predefinidos, este tipo de bases de datos son más utilizadas cuanto mayor es el volumen porque no se requiere un proceso de adaptación de los datos no estructurados a las tablas.


Fuente: https://www.geeksforgeeks.org/


En otras palabras, la base de datos estructurada vendría a ser una biblioteca enorme, donde se encuentran las distintas secciones como pueden ser, entre otras, ficción, novela romántica o ciencia. Está todo organizado, y para buscar la información tienes que ir sección por sección hasta que lo encuentras. Mientras que en el caso de las no estructuradas sería como un saco enorme mágico en el que están todas las páginas de los libros sueltas, entonces cuando se quiere buscar algo se le dice al saco lo que se quiere, se mete la mano y se saca un saco más pequeño con toda la información dentro. 

Pues el saco más grande que existe es Facebook. Fuente de datos mundial, una mina de oro para cualquier analista de datos. Según publicó la propia empresa, tienen alrededor de dos mil millones de usuarios activos cada mes. Muchos de ellos se conectan a diario y cuentan entre otras cosas su vida, rutinas, lo que les gusta, lo que les preocupa o no les gusta. Un caramelo muy goloso para cualquier empresa.

 Uso del “big data” en las campañas electorales: Trump, Trinidad y Tobago y el referéndum sobre el Brexit

El “big data” no sólo se puede usar para temas comerciales. Obama fue pionero en utilizar la tecnología para propagar su mensaje. En su campaña se centraron en el uso de las redes sociales algo revolucionario por aquel 2008. Fue una forma innovadora para poder llegar a la gente joven. 

Desde entonces hasta hoy en día se ha vivido un cambio radical en el modo de llevar las campañas, en la manera de atraer a los votantes. Cada vez se invierte menos dinero en panfletos y más en la promoción en internet, en emplear nuevas técnicas para el procesamiento y análisis de los datos para tener mayor acceso a los votantes potenciales como puede ser el reciente uso de técnicas relacionadas con el “big data”.

Trump ha seguido los pasos de Obama y es otro ejemplo de campaña que tuvo gran presencia en las redes sociales. Parscale, el director de medios digitales de la campaña de Trump, vio en Facebook una gran oportunidad para la publicidad, llegando a publicar 5,9 millones de anuncios en dicha red social (3). El publicar tan intensamente anuncios frente a los pocos que publicó la oposición (solamente 66.000) hizo que en el terreno de Facebook tuvieran un dominio claro frente a la campaña de Hillary.

Las razones por las que el equipo de Trump decidió emitir tantos anuncios en Facebook se debe a tres motivos principales:

En primer lugar, el algoritmo de Facebook para los anuncios. Facebook, al igual que Google, utiliza el “big data” y cuenta con una serie de algoritmos que nos muestra publicidad acorde a nuestros intereses. Al tener anuncios adaptados a los intereses de cada usuario de una forma más personal el índice de éxito y eficiencia de los anuncios es mayor. 

En segundo término, se puede seleccionar la audiencia. Si se conoce bien el público objetivo se puede seleccionar las características de la audiencia y Facebook se lo mostrará. Características tales como edad, sexo, idiomas o ubicación.

Por último, se puede seguir el rendimiento. Esto supone saber si el mensaje que se está lanzando funciona o no. También permite saber para qué público está funcionando mejor cada mensaje, y poder adaptarlo en caso de que el mensaje no esté funcionando.

A este bombardeo de información se debe sumar los denominados “dark post”. Estas publicaciones consisten en un tipo de “guerra sucia”. Son artículos de blogs, videos o imágenes cuya única función consiste en desprestigiar al otro candidato. 

No obstante, en las elecciones de 2016 el equipo de Trump no utilizó solamente el “big data” con los anuncios de Facebook, también se contrató los servicios de la empresa británica Cambridge Analytica. Empresa especializada en recopilación y análisis de datos para la creación de campañas publicitarias y políticas. Estas empresas utilizan una técnica denominada “microtargeting”, técnica que se emplea en las campañas políticas desde 2004, pero que con la ayuda de las nuevas técnicas de análisis y proceso de datos se han hecho cada vez más eficaces. 

La microfocalización o microtargeting consiste en utilizar enormes cantidades de datos para elaborar perfiles de públicos lo más reducidos posible, realizar predicciones de comportamiento y, por ende, campañas publicitarias y de venta más acertadas (3). Si se utiliza esta técnica para campañas políticas lo que se obtiene son mensajes personalizados en función de los intereses de cada persona, y la manera que tenían de acceder a los intereses de las personas la encontraron a través de Cambridge Analytica.


Fuente: Documental "El Gran Hackeo" de Netflix

Cambridge analytica jugó un papel determinante en las elecciones norteamericanas de 2016, pero no eran sus primeras elecciones siguiendo este método. Como se puede observar en el esquema su modelo de trabajo se basa en tres pilares.

El primero la psicología del comportamiento, necesaria para poder influir las acciones de los individuos, en este caso, votar por el partido que ellos quieran. En segundo lugar, el “big data” para crear perfiles de las personas a través de los datos de las redes sociales y así encontrar lo que buscan, personas indecisas e influenciables. Por último, el “targeted engagement”, consiste en conseguir que el público al que se ha alcanzado se enganche al mensaje y se conviertan en seguidores del mensaje. A través de estas tres armas, se puede conseguir un cambio en el comportamiento. 

Como se ha mencionado anteriormente, Cambridge Analityca ha trabajado en varias campañas electorales por todo el mundo, Alexander Nix expresidente de la compañía definió a la empresa, en una presentación que tenía grabada Brittany Kaiser (4), como una agencia para el cambio en el comportamiento (“behavior change agency”). En esa misma reunión se explica cómo influyeron en las elecciones de Trinidad y Tobago en 2010 utilizando los tres pilares que vemos en el esquema. 

Es un ejemplo claro de cómo a través de las técnicas de manipulación de Cambridge Analytica se pueden ganar unas elecciones. En las elecciones de Trinidad y Tobago, hay dos partidos políticos principales, uno para los indios y otro para los afrocaribeños. La empresa británica trabajó para los indios. Desde Cambridge Analytica lanzaron una campaña denominada “Do so” refiriéndose a no votar, una campaña dirigida a los jóvenes con gran presencia en las redes sociales. Esta campaña era un símbolo contra la política e ir a votar.

Lanzaron esta campaña porque sabían la importancia de los padres en la cultura india. A la hora de votar los jóvenes indios no iban a ir en contra de sus padres, los padres les iban a decir que fueran a votar y ellos lo iban a hacer, ¡mientras que los afrocaribeños no iban a votar siguiendo el lema “Do so!”. El resultado de las votaciones fue victoria para el partido indio en el que jugó un papel clave la abstención de la juventud afrocaribeña.

Cartel campaña "Do SO!" Fuente: eldiario.es

En el caso de la campaña de Trump en 2016, Cambridge Analytica utilizó los datos de millones de usuarios en Facebook tales como “me gusta” en publicaciones, páginas que siguen, interacciones… y así poder crear grupos según la personalidad. Seguían el método conocido como OCEAN (5) en el que se divide la personalidad en cinco grandes rasgos (Openness, Conscientiousness, Extraversion, Agreeableness, Neuroticism).

Una vez conocían el tipo de personalidad de cada usuario se clasificaban, y se atacaba al grupo de los influenciables o persuadibles, especialmente los que se encontraban en los denominados “swing states”. Estos son los estados en los que no hay un candidato claro en las encuestas y suelen ser determinantes en la carrera por la presidencia.

Ejemplo de la publicidad publicada en Facebook. Fuente: nytimes.com

El algoritmo y la base de datos utilizadas conjuntamente son un arma política muy poderosa. Permitió encontrar a los “swing voters” (votantes que pueden cambiar su voto) y crear mensajes más precisos y efectivos. Una vez tenían claro a quién lanzar el mensaje, se lanzaba todo el armamento propagandístico sobre ellos. En otros los carteles de la campaña, “fake news” o artículos de opinión, de tal modo que se acaba creando la imagen del mundo que les interesa. Hacer ver un país en peligro por los inmigrantes y un país que ha dejado de ser grande en el que sólo Trump tiene la solución. También se utilizaron bots en twitter para la propagación de fake news y convertirlas en virales.

Otra campaña famosa por su uso de “big data” es la del brexit. La campaña del brexit es algo compleja, porque encontramos dos grupos a favor de salir de Unión Europea. Por un lado, tenemos “leave.eu” y por otro lado “vote leave” y ambos utilizaron el “big data” para sus campañas. Vote leave contrató a AggregateIQ y leave.eu se sospecha que obtuvo ayuda de Cambridge Analytica.

El procedimiento empleado es prácticamente el mismo que el empleado en las otras campañas, obtención de datos para su posterior análisis y creación de perfiles. Misma estrategia que se utilizó en la campaña de Trump. Se usan las redes sociales para crear una imagen del mundo específica, en este caso crear la imagen de la Unión Europea roba al Reino Unido, mediante bulos y datos engañosos.

A pesar de negar públicamente su participación en el brexit, Se puede ver a Brittany Kaiser (directiva por aquel entonces de Cambridge Analytica) en ruedas de prensa sobre la campaña del brexit. Por otro lado, en la presentación filtrada posteriormente por Brittany Kaiser, que aparece en el documental de Netflix “el gran hackeo” (6), se escucha a Alexander Nix (expresidente de Cambridge Analytica) y a Brittany Kaiser decir que ganaron el referéndum del brexit pero que eso no se puede decir.

 Escándalos por el uso de “big data” en las campañas electorales

El uso de “big data” para la propaganda política es una gran herramienta, pero se toparon con un alto muro que lo impedía, los datos. Para realizar todas estas técnicas se debe tener acceso a una enorme cantidad de datos, pero es muy difícil tener una fuente de obtención de datos. Una de las mayores fuentes de datos del mundo son las redes sociales, en concreto Facebook. Según publicó la compañía estadounidense en junio de 2017, dos mil millones de personas usan Facebook cada mes en todo el mundo. Por ello, era el mejor sitio para obtener los datos.

Aleksandr Kogan desarrolló una aplicación para obtener los datos. Esta aplicación para Facebook se llamaba “this is your digital life” y consistía en un test de personalidad con fines académicos. Al iniciar la aplicación, esta te pedía acceso a tus datos de Facebook y a los de tu lista de amigos. Algo permitido siempre y cuando sea para mejorar la experiencia del usuario y nunca para publicidad o fines comerciales. A los primeros usuarios se les pagó y poco a poco se fue propagando la aplicación. La aplicación podía acceder a las publicaciones, “me gusta” e incluso mensajes privados. Está considerado el mayor robo de datos en la historia de Facebook llegando a obtener datos sobre alrededor de 87 millones de usuarios.

En agosto de 2016 Facebook detectó el robo de datos, y solicitó a Cambridge Analytica que los borrara, pero según se ha demostrado en distintos emails y presentaciones seguían teniendo más de 50 millones de perfiles, principalmente de votantes. Algo tremendamente valioso para una compañía que se encarga de hacer campañas políticas.

Diego Barajas Fernández

Periodista

 

 

Notas:

  1. Kubick, W., 2012. “big data”, Information And Meaning. [ebook] Applied Clinical Trials. Available at: <http://Appliedclinicaltrialsonline.com> [Accessed 7 April 2020].

  2. https://forbes.es/empresas/33690/big-data-funciona/

  3. Rosenberg, M. and Dance, G., 2020. Trump Campaign Floods Web With Ads, Raking In Cash As Democrats Struggle. [online] Nytimes.com. Available at: <https://www.nytimes.com/2019/10/20/us/elections/trump-campaign-ads-democrats.html> [Accessed 6 April 2020].

  4. Netflix, 2020. The Insane Cambridge Analytica Election Interference Revelations In The Great Hack. [online] Youtube. Available at: <https://www.youtube.com/watch?v=omc-5zj70M0> [Accessed 6 April 2020].

  5. Regader, B., 2020. Los 5 Grandes Rasgos De La Personalidad: ¿Cuáles Son?. [online] Psicologiaymente.com. Available at: <https://psicologiaymente.com/personalidad/5-grandes-rasgos-de-personalidad> [Accessed 12 April 2020].

  6. Netflix, 2020. The Insane Cambridge Analytica Election Interference Revelations In The Great Hack. [online] Youtube. Available at: <https://www.youtube.com/watch?v=omc-5zj70M0> [Accessed 6 April 2020].


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