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El uso de big data en las campañas electorales

 Resumen

Este apasionante artículo es un viaje alucinante en el que el periodista Diego Barajas nos explica cómo afectan a los procesos electorales las nuevas tecnologías que han dado en llamarse “big data”. Revisaremos las elecciones presidenciales norteamericanas, las elecciones en Trinidad y Tobago que son un ejemplo clarísimo de como se pueden manipular de una manera ingeniosa sin dejar rastro y, por último, el referéndum del Brexit. El cóctel se adereza con jarabe de Facebook, esencia de Cambridge Analytica, unos granos de microtargeting y unos cuantos “dark posts”.

 Summary

In this fascinating article, the journalist Diego Barajas explains how the new technologies that have come to be called "“big data”" affect the electoral process. We will review the U.S. presidential elections, the elections in Trinidad and Tobago that are a clear example of how they can be manipulated in an ingenious way without leaving a trace and, finally, the Brexit referendum. The cocktail is seasoned with Facebook syrup, the essence of Cambridge Analytica, a few grains of microtargeting and a few "dark posts".

Índice

  • ¿Qué es “big data”?
  • Funcionamiento del análisis “big data”
  • Uso del “big data” en las campañas electorales: Trump, Trinidad y Tobago y el referéndum sobre el Brexit
  • Escándalos por el uso de “big data” en las campañas electorales

 ¿Qué es “big data”?

El “big data” es una tecnología revolucionaria que consiste en el análisis de grandes cantidades de datos y se utiliza principalmente en las empresas. Pero algunos partidos políticos han comenzado a utilizarlo en las campañas electorales. Gracias al uso de esta tecnología han llevado la eficiencia de los mensajes a otro nivel nunca visto antes.

Pero antes de comenzar a hablar de su influencia en las campañas electorales es interesante comenzar por explicar en qué consiste este tipo de tecnología. 

Existen diferentes definiciones acerca del “big data”, algunas se centran en el modo de analizar y otras en el volumen de las bases de datos.  

Wayne R. Kubick (1) - jefe de tecnología del Clinical Data Interchange Standards Consortium- define “big data” como bases de datos, que son demasiado grandes y complejas para poder utilizarlas de manera efectiva con los sistemas convencionales. 

Por otro lado, Philip Russom, experto en análisis de datos y “big data” entre otras cosas, explicaba que para considerar “big data” se debe tener en cuenta una sencilla regla de las “tres Vs”, volumen, variedad y velocidad. 

El volumen hace referencia a que la cantidad de datos que se maneja es muy elevada (terabytes o petabytes). Para que nos hagamos una idea un terabyte son más o menos 1000 gigabytes y un petabyte son 1000 terabytes. Dicho de otro modo, en un petabyte entrarían 6.7 millones de discos de música en formato mp3.

La variedad la encontramos en las fuentes de las que provienen los datos. Los datos se recopilan desde distintas fuentes, lo que hace que se puedan comparar los distintos puntos de vista.

En cuanto a la velocidad se refiere a la rapidez con la que se generan los datos. Una de las razones de su extenso volumen se debe a la velocidad con la que crean y se almacenan los datos.

Otros han incluido cinco “Vs” como explica la revista forbes en el artículo ““big data”: qué es y cómo funciona” (2) donde a parte de las tres “Vs” de Philip Russom, añade la “V” de veracidad y de valor. Pero a pesar de las distintas definiciones todas coinciden en un mismo punto clave, el gran volumen de datos con el que se trabaja.

 Funcionamiento del análisis “big data”

Las empresas recogen miles y miles de datos a la hora, lo que supone que trabajan con un gran volumen de datos y hace que organizar, estructurar y analizar la información sea más complicado.

Los datos que se obtienen se dividen en dos tipos, por un lado, los datos estructurados que son los que se encuentran perfectamente definidos, se almacenan en formato de hojas de cálculo, tablas y archivos que tienen un orden claro. Por otro lado, los no estructurados, se caracterizan por no tienen esquemas o modelo predefinidos. Se almacenan en distintos formatos como los pdf, ficheros multimedia o Word, entre otros.

Tenemos dos tipos principales de bases de datos, unas son las estructuradas o SQL y otras son las no estructuradas o no-SQL. Dependiendo del tipo de datos y del volumen con el que se trabaja es más útil usar un tipo de base de dato u otra. En el caso de las bases de datos estructuradas o SQL se trata de una base de datos relacional, esto significa que están compuestas por distintas tablas – también llamadas relaciones - dedicadas a un único tema. Por ejemplo, en una gestión de personal, una tabla dedicada a personas, otra a puestos de trabajo o a departamentos.  A partir de estas tablas se pueden construir interrelaciones entre ellas que permiten localizar cualquier dato y recuperarlo. 

Ejemplo de base de datos SQL (fuente propia)


En el caso de las bases de datos no estructuradas o no-SQL encontramos que los datos no están organizados ni predefinidos, este tipo de bases de datos son más utilizadas cuanto mayor es el volumen porque no se requiere un proceso de adaptación de los datos no estructurados a las tablas.


Fuente: https://www.geeksforgeeks.org/


En otras palabras, la base de datos estructurada vendría a ser una biblioteca enorme, donde se encuentran las distintas secciones como pueden ser, entre otras, ficción, novela romántica o ciencia. Está todo organizado, y para buscar la información tienes que ir sección por sección hasta que lo encuentras. Mientras que en el caso de las no estructuradas sería como un saco enorme mágico en el que están todas las páginas de los libros sueltas, entonces cuando se quiere buscar algo se le dice al saco lo que se quiere, se mete la mano y se saca un saco más pequeño con toda la información dentro. 

Pues el saco más grande que existe es Facebook. Fuente de datos mundial, una mina de oro para cualquier analista de datos. Según publicó la propia empresa, tienen alrededor de dos mil millones de usuarios activos cada mes. Muchos de ellos se conectan a diario y cuentan entre otras cosas su vida, rutinas, lo que les gusta, lo que les preocupa o no les gusta. Un caramelo muy goloso para cualquier empresa.

 Uso del “big data” en las campañas electorales: Trump, Trinidad y Tobago y el referéndum sobre el Brexit

El “big data” no sólo se puede usar para temas comerciales. Obama fue pionero en utilizar la tecnología para propagar su mensaje. En su campaña se centraron en el uso de las redes sociales algo revolucionario por aquel 2008. Fue una forma innovadora para poder llegar a la gente joven. 

Desde entonces hasta hoy en día se ha vivido un cambio radical en el modo de llevar las campañas, en la manera de atraer a los votantes. Cada vez se invierte menos dinero en panfletos y más en la promoción en internet, en emplear nuevas técnicas para el procesamiento y análisis de los datos para tener mayor acceso a los votantes potenciales como puede ser el reciente uso de técnicas relacionadas con el “big data”.

Trump ha seguido los pasos de Obama y es otro ejemplo de campaña que tuvo gran presencia en las redes sociales. Parscale, el director de medios digitales de la campaña de Trump, vio en Facebook una gran oportunidad para la publicidad, llegando a publicar 5,9 millones de anuncios en dicha red social (3). El publicar tan intensamente anuncios frente a los pocos que publicó la oposición (solamente 66.000) hizo que en el terreno de Facebook tuvieran un dominio claro frente a la campaña de Hillary.

Las razones por las que el equipo de Trump decidió emitir tantos anuncios en Facebook se debe a tres motivos principales:

En primer lugar, el algoritmo de Facebook para los anuncios. Facebook, al igual que Google, utiliza el “big data” y cuenta con una serie de algoritmos que nos muestra publicidad acorde a nuestros intereses. Al tener anuncios adaptados a los intereses de cada usuario de una forma más personal el índice de éxito y eficiencia de los anuncios es mayor. 

En segundo término, se puede seleccionar la audiencia. Si se conoce bien el público objetivo se puede seleccionar las características de la audiencia y Facebook se lo mostrará. Características tales como edad, sexo, idiomas o ubicación.

Por último, se puede seguir el rendimiento. Esto supone saber si el mensaje que se está lanzando funciona o no. También permite saber para qué público está funcionando mejor cada mensaje, y poder adaptarlo en caso de que el mensaje no esté funcionando.

A este bombardeo de información se debe sumar los denominados “dark post”. Estas publicaciones consisten en un tipo de “guerra sucia”. Son artículos de blogs, videos o imágenes cuya única función consiste en desprestigiar al otro candidato. 

No obstante, en las elecciones de 2016 el equipo de Trump no utilizó solamente el “big data” con los anuncios de Facebook, también se contrató los servicios de la empresa británica Cambridge Analytica. Empresa especializada en recopilación y análisis de datos para la creación de campañas publicitarias y políticas. Estas empresas utilizan una técnica denominada “microtargeting”, técnica que se emplea en las campañas políticas desde 2004, pero que con la ayuda de las nuevas técnicas de análisis y proceso de datos se han hecho cada vez más eficaces. 

La microfocalización o microtargeting consiste en utilizar enormes cantidades de datos para elaborar perfiles de públicos lo más reducidos posible, realizar predicciones de comportamiento y, por ende, campañas publicitarias y de venta más acertadas (3). Si se utiliza esta técnica para campañas políticas lo que se obtiene son mensajes personalizados en función de los intereses de cada persona, y la manera que tenían de acceder a los intereses de las personas la encontraron a través de Cambridge Analytica.


Fuente: Documental "El Gran Hackeo" de Netflix

Cambridge analytica jugó un papel determinante en las elecciones norteamericanas de 2016, pero no eran sus primeras elecciones siguiendo este método. Como se puede observar en el esquema su modelo de trabajo se basa en tres pilares.

El primero la psicología del comportamiento, necesaria para poder influir las acciones de los individuos, en este caso, votar por el partido que ellos quieran. En segundo lugar, el “big data” para crear perfiles de las personas a través de los datos de las redes sociales y así encontrar lo que buscan, personas indecisas e influenciables. Por último, el “targeted engagement”, consiste en conseguir que el público al que se ha alcanzado se enganche al mensaje y se conviertan en seguidores del mensaje. A través de estas tres armas, se puede conseguir un cambio en el comportamiento. 

Como se ha mencionado anteriormente, Cambridge Analityca ha trabajado en varias campañas electorales por todo el mundo, Alexander Nix expresidente de la compañía definió a la empresa, en una presentación que tenía grabada Brittany Kaiser (4), como una agencia para el cambio en el comportamiento (“behavior change agency”). En esa misma reunión se explica cómo influyeron en las elecciones de Trinidad y Tobago en 2010 utilizando los tres pilares que vemos en el esquema. 

Es un ejemplo claro de cómo a través de las técnicas de manipulación de Cambridge Analytica se pueden ganar unas elecciones. En las elecciones de Trinidad y Tobago, hay dos partidos políticos principales, uno para los indios y otro para los afrocaribeños. La empresa británica trabajó para los indios. Desde Cambridge Analytica lanzaron una campaña denominada “Do so” refiriéndose a no votar, una campaña dirigida a los jóvenes con gran presencia en las redes sociales. Esta campaña era un símbolo contra la política e ir a votar.

Lanzaron esta campaña porque sabían la importancia de los padres en la cultura india. A la hora de votar los jóvenes indios no iban a ir en contra de sus padres, los padres les iban a decir que fueran a votar y ellos lo iban a hacer, ¡mientras que los afrocaribeños no iban a votar siguiendo el lema “Do so!”. El resultado de las votaciones fue victoria para el partido indio en el que jugó un papel clave la abstención de la juventud afrocaribeña.

Cartel campaña "Do SO!" Fuente: eldiario.es

En el caso de la campaña de Trump en 2016, Cambridge Analytica utilizó los datos de millones de usuarios en Facebook tales como “me gusta” en publicaciones, páginas que siguen, interacciones… y así poder crear grupos según la personalidad. Seguían el método conocido como OCEAN (5) en el que se divide la personalidad en cinco grandes rasgos (Openness, Conscientiousness, Extraversion, Agreeableness, Neuroticism).

Una vez conocían el tipo de personalidad de cada usuario se clasificaban, y se atacaba al grupo de los influenciables o persuadibles, especialmente los que se encontraban en los denominados “swing states”. Estos son los estados en los que no hay un candidato claro en las encuestas y suelen ser determinantes en la carrera por la presidencia.

Ejemplo de la publicidad publicada en Facebook. Fuente: nytimes.com

El algoritmo y la base de datos utilizadas conjuntamente son un arma política muy poderosa. Permitió encontrar a los “swing voters” (votantes que pueden cambiar su voto) y crear mensajes más precisos y efectivos. Una vez tenían claro a quién lanzar el mensaje, se lanzaba todo el armamento propagandístico sobre ellos. En otros los carteles de la campaña, “fake news” o artículos de opinión, de tal modo que se acaba creando la imagen del mundo que les interesa. Hacer ver un país en peligro por los inmigrantes y un país que ha dejado de ser grande en el que sólo Trump tiene la solución. También se utilizaron bots en twitter para la propagación de fake news y convertirlas en virales.

Otra campaña famosa por su uso de “big data” es la del brexit. La campaña del brexit es algo compleja, porque encontramos dos grupos a favor de salir de Unión Europea. Por un lado, tenemos “leave.eu” y por otro lado “vote leave” y ambos utilizaron el “big data” para sus campañas. Vote leave contrató a AggregateIQ y leave.eu se sospecha que obtuvo ayuda de Cambridge Analytica.

El procedimiento empleado es prácticamente el mismo que el empleado en las otras campañas, obtención de datos para su posterior análisis y creación de perfiles. Misma estrategia que se utilizó en la campaña de Trump. Se usan las redes sociales para crear una imagen del mundo específica, en este caso crear la imagen de la Unión Europea roba al Reino Unido, mediante bulos y datos engañosos.

A pesar de negar públicamente su participación en el brexit, Se puede ver a Brittany Kaiser (directiva por aquel entonces de Cambridge Analytica) en ruedas de prensa sobre la campaña del brexit. Por otro lado, en la presentación filtrada posteriormente por Brittany Kaiser, que aparece en el documental de Netflix “el gran hackeo” (6), se escucha a Alexander Nix (expresidente de Cambridge Analytica) y a Brittany Kaiser decir que ganaron el referéndum del brexit pero que eso no se puede decir.

 Escándalos por el uso de “big data” en las campañas electorales

El uso de “big data” para la propaganda política es una gran herramienta, pero se toparon con un alto muro que lo impedía, los datos. Para realizar todas estas técnicas se debe tener acceso a una enorme cantidad de datos, pero es muy difícil tener una fuente de obtención de datos. Una de las mayores fuentes de datos del mundo son las redes sociales, en concreto Facebook. Según publicó la compañía estadounidense en junio de 2017, dos mil millones de personas usan Facebook cada mes en todo el mundo. Por ello, era el mejor sitio para obtener los datos.

Aleksandr Kogan desarrolló una aplicación para obtener los datos. Esta aplicación para Facebook se llamaba “this is your digital life” y consistía en un test de personalidad con fines académicos. Al iniciar la aplicación, esta te pedía acceso a tus datos de Facebook y a los de tu lista de amigos. Algo permitido siempre y cuando sea para mejorar la experiencia del usuario y nunca para publicidad o fines comerciales. A los primeros usuarios se les pagó y poco a poco se fue propagando la aplicación. La aplicación podía acceder a las publicaciones, “me gusta” e incluso mensajes privados. Está considerado el mayor robo de datos en la historia de Facebook llegando a obtener datos sobre alrededor de 87 millones de usuarios.

En agosto de 2016 Facebook detectó el robo de datos, y solicitó a Cambridge Analytica que los borrara, pero según se ha demostrado en distintos emails y presentaciones seguían teniendo más de 50 millones de perfiles, principalmente de votantes. Algo tremendamente valioso para una compañía que se encarga de hacer campañas políticas.

Diego Barajas Fernández

Periodista

 

 

Notas:

  1. Kubick, W., 2012. “big data”, Information And Meaning. [ebook] Applied Clinical Trials. Available at: <http://Appliedclinicaltrialsonline.com> [Accessed 7 April 2020].

  2. https://forbes.es/empresas/33690/big-data-funciona/

  3. Rosenberg, M. and Dance, G., 2020. Trump Campaign Floods Web With Ads, Raking In Cash As Democrats Struggle. [online] Nytimes.com. Available at: <https://www.nytimes.com/2019/10/20/us/elections/trump-campaign-ads-democrats.html> [Accessed 6 April 2020].

  4. Netflix, 2020. The Insane Cambridge Analytica Election Interference Revelations In The Great Hack. [online] Youtube. Available at: <https://www.youtube.com/watch?v=omc-5zj70M0> [Accessed 6 April 2020].

  5. Regader, B., 2020. Los 5 Grandes Rasgos De La Personalidad: ¿Cuáles Son?. [online] Psicologiaymente.com. Available at: <https://psicologiaymente.com/personalidad/5-grandes-rasgos-de-personalidad> [Accessed 12 April 2020].

  6. Netflix, 2020. The Insane Cambridge Analytica Election Interference Revelations In The Great Hack. [online] Youtube. Available at: <https://www.youtube.com/watch?v=omc-5zj70M0> [Accessed 6 April 2020].


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Creado a partir de la obra en http://sociologiadivertida.blogspot.com/.

Platón, Aristóteles y la Orientación a Objetos






Una de las grandes ventajas que tiene ser el primero en algo es que eres original, sé que esto es una perogrullada pero no deja de ser verdad, de Pero Grullo pero verdad al fin y al cabo. Algo así les ocurrió a los filósofos de la antigua Grecia quienes fueron los primeros que trataron sistemáticamente los principales temas que han preocupado de siempre a la humanidad, puede que hubiera otros filósofos antes de ellos pero sus testimonios no han llegado hasta nosotros. Otros vinieron después que copiaron, ampliaron e iniciaron nuevos caminos, pero la base del pensamiento actual está allí, en la Grecia clásica, sobre esos cimientos se construyó a lo largo de los siglos el edificio de nuestro conocimiento.

De hecho, en este ejercicio de redacción que acometo imprudentemente, lo que pretendo es describir cómo un paradigma de la ingeniería del software (1) desarrollado a finales del siglo XX bebe en las fuentes de la filosofía que se hacía veinticuatro siglos antes.

Uno de estos personajes originales fue Platón (2), aunque ya había una tradición filosófica importante cuando empezó a filosofar, podemos considerarle bastante original. El núcleo de la filosofía platónica a través del cual se articula todo su pensamiento y que, al mismo tiempo, representa su principal aportación a la historia del saber, es la teoría de las ideas.

La formulación de la teoría, en su forma más básica, nos lleva a distinguir entre dos realidades. La realidad  intangible y la realidad sensible

La primera está constituida por las ideas – de “eidos” que significa literalmente “aspecto” o “figura” – que son inmateriales, eternas y ajenas a cualquier cambio o modificación. La segunda lo constituyen lo que solemos llamar “cosas” y, por tanto, está formada por todo aquello que es material, finito, corruptible o modificable.

Un ejemplo que pone el profesor Antonio Escohotado (3) es el de una puerta. Si pienso en una puerta puedo representármela con tales o cuales características – grande, pequeña, verde o azul, de madera o de cristal -, recordada, imaginada, o percibida directamente porque la estoy viendo delante de mí. Pero además de esto hay una abertura en la pared. La puerta es puerta porque son aberturas en la pared, que constituye algo universal y no se agota en ninguno de sus ejemplos. Platón decía que una idea existe cuando damos el mismo nombre a muchas cosas separadas.

Uno podría pensar entonces que las ideas residen en nuestra mente y son meras representaciones de los objetos que podemos tocar con nuestros sentidos, pero lo platónico siempre es un poco más complicado. Las ideas representan la esencia de los objetos de conocimiento, no son meros contenidos mentales, no son conceptos, las ideas subsisten independientemente de que sean pensadas o no. Por tanto las ideas son independientes del pensamiento, del sujeto que las piensa y del objeto del que son su esencia. Yo, para aclararme sobre cómo las ideas pueden ser independientes del sujeto, pienso en que la idea existe incluso si no conozco su concepto correspondiente, las patatas existían y su idea platónica también antes del descubrimiento de América pero nadie que viviera en este hemisferio las conocía, por cierto, ¿cómo demonios harían para acompañar a un huevo frito?.

Las ideas son el modelo o arquetipo de las cosas de la realidad sensible, son identidades puras, lo que Platón denomina también como género o clase formada por las cosas de la realidad sensible con la misma identidad ideal. Las cosas son una copia o imitación de las ideas, son ejemplares únicos de las ideas. 

La consecuencia inmediata de la teoría platónica de las ideas es la separación entre el mundo o realidad intangible y el mundo o realidad sensible. Este es el dualismo platónico que recibió muchas críticas, la primera y más importante, la de su alumno en la Academia de Atenas, Aristóteles (4).

Aristóteles viene a poner un poco de sentido común a la propuesta de Platón. Está de acuerdo con él en que hay un elemento común entre todos los objetos de la misma clase, el universal, la idea, que es la causa de que le demos el mismo nombre a todos los objetos del mismo género. El macedonio admite que ese universal existe, pero no que tenga existencia independiente de las cosas, niega que sea subsistente como dicen los filósofos.

El dualismo platónico para Aristóteles no tiene ningún sentido, duplicar el mundo visible, estableciendo un mundo paralelo es complicar el asunto sin obtener ninguna ventaja a cambio, ya que este mundo paralelo necesita a su vez de una explicación, es – en definitiva - establecer una separación entre las cosas y aquello por lo que las cosas son como son, entre los objetos y su esencia.

En cualquier caso, esa visión inteligente del mundo real que comparten los dos filósofos, la división – si se quiere metodológica - entre los ejemplares y la idea que representa a toda una categoría de esos ejemplares, ha sido una herramienta usada hasta la saciedad a lo largo de la historia del conocimiento humano, desde la clasificación biológica de las especies a los tipos ideales de Weber, desde la clasificación de las criaturas celestiales en distintos coros por la iglesia medieval – supongo yo que después de un tremendo chute de incienso -hasta el paradigma de la orientación a objetos (5) de la moderna informática.

Y antes de empezar a desgranar qué es eso de la orientación a objetos debo hacer una seria advertencia. Los informáticos, sobre todo aquellos que nos dedicamos al desarrollo de programas – o, especificando más, los que nos dedicamos a la ingeniería del software (6) - tenemos un trabajo que no dudaría en calificar de “platónico”. 

Me di cuenta enseguida, nada más sumergirme en este condenado mundillo cuando era un joven estudiante en la Universidad Politécnica de Madrid, lo que pasa es que entonces no sabía muy bien cómo expresarlo, me faltaba cultura, situación a la que puse remedio años después cuando estudié sociología. 

La ingeniería del software es platónica pues nos movemos entre dos realidades: un mundo real, que es el pretendemos interpretar con nuestra ciencia, y un mundo intangible, que en su versión conceptualmente más simple, reside en una máquina gobernada por impulsos eléctricos interpretados como unos y ceros.

Así pues, nuestro trabajo consiste esencialmente en interpretar la realidad hablando con los expertos en la materia que pretendemos informatizar, utilizamos diversas técnicas de diagramación para representar esa realidad siguiendo metodologías de análisis contrastadas, y luego construimos programas cambiando el lenguaje de los diagramas por el lenguaje de programación que la situación aconseja o nuestra empresa quiere que usemos. Lenguaje con instrucciones que el ordenador – que no deja de ser un autómata - sigue al pie de la letra.

Lo dicho, interpretamos la realidad sensible para transformarla a una realidad intangible y binaria, y de paso resolvemos - espero que de manera eficaz -  algún problema del mundo real, desde la aproximación de un avión al aeropuerto a la nómina de una empresa pasando por un portal web para conseguir pareja. 

Y en ese proceso de interpretación de la realidad mediante diagramas y programas es donde hay que colocar al análisis, el diseño y la programación orientada a objetos. Vamos a asomarnos tímidamente a sus principios y cómo conectan con lo descrito antes acerca de lo que pensaban Platón y Aristóteles.

Todo comenzó en la década de 1960 con un lenguaje de programación muy particular, Simula (7), que estaba pensado para realizar simulaciones, desde circuitos a aeronaves, y en ese entorno era necesario agrupar características y crear clases de cosas. Está considerado como el primer lenguaje orientado a objetos. La orientación a objetos quedó circunscrita a este entorno durante años, hasta que a finales de la década de 1980 tomó un gran impulso y hoy proliferan los lenguajes de programación que cumplen con sus requisitos.

Los conceptos básicos de este tipo de lenguajes son la clase y el objeto. La clase es equivalente al género platónico, siguiendo con el ejemplo del profesor Escohotado,  yo hago abstracción de todas las puertas y creo la clase “puerta” en donde coloco todas las características que definen a las puertas, entendiendo por características los tipos datos – atributos en la jerga informática - que las describen  y las operaciones - o métodos en la misma jerga – que puedes realizar sobre esos datos. 

Pero la clase es el modelo, es la definición universal, es la idea al modo de Platón, en cambio la cosa, el ejemplar que forma parte del mundo sensible, sería el objeto. Y es el objeto el que tiene existencia real, ya veremos un poco más adelante cómo se manifiesta esa existencia en un entorno tan abstracto como el interior de un ordenador. Con el objeto definimos la puerta corredera de madera verde que se puede abrir y cerrar hacia los lados y que mide 1 por  2 metros o la puerta giratoria de cristal que no para nunca. Ambas pertenecen a la clase puerta y ambas son objetos distintos.

Pero, ¿cómo puede tener existencia real un objeto dentro del ordenador?. Pues bien, mientras que la clase no se ejecuta (8) y queda como definición, el objeto existe en tiempo de ejecución, almacena datos en memoria y acaba muriendo cuando deja de ejecutarse. Es más, hay programas llamados “recolectores de basura” que limpian la memoria de los restos de estos objetos para que no estorben, son como enterradores de objetos muertos. Al tiempo en que el objeto está vivo en memoria se le llama persistencia y es una de las propiedades básicas de la orientación a objetos.

Voy a proponeros un pequeño viaje a la programación orientada a objetos. No me voy a meter en mucho detalle, sé que es terreno pantanoso, pero si hemos llegado hasta aquí merece la pena un pequeño esfuerzo más.

 Supongamos que quiero crear la clase “persona”. En ella introduciré todos los atributos o datos que creo que definen a un ser humano. Podría poner dentro de la clase datos como el nombre y apellidos, datos biométricos como la altura o el peso o el color del pelo, lugar, país y fecha de nacimiento, dirección, teléfonos y muchos otros datos característicos de una persona. Y como operaciones o métodos podría incluir el cálculo de la edad o el consumo basal  de calorías en función del sexo, la edad y el peso, el número de combinaciones pueden ser enorme. Una posible definición simplificada, utilizando un pseudocódigo (9) parecido a un lenguaje de programación cualquiera, podría ser:

Clase persona;
Atributos
Nombre: caracteres (50);
LugarNacimiento: caracteres (25);
PaisNacimiento: caracteres (20);
AñoNacimiento: entero;
AñoDefuncion: entero;
Métodos
Vida (AñoNacimiento, AñoDefuncion);
/* calcula los años de vida restando al año de defunción el año de nacimiento */
Fin Clase

Luego para crear un objeto de la clase bastaría con poner algo así en el programa:
Platon es nueva persona;   o    Aristoteles es nueva persona;
Y para meter datos bastaría:
Platon.Nombre:= “Platón”;
Platon.LugarNacimiento:=”Atenas”;
Platon.PaisNacimiento:=”Grecia”;
Platon.AñoNacimiento:= -427;
Platon.AñoDefuncion:= -347;

Esto sería un ejemplo de una asignación directa de los valores a los datos pero podrían obtenerse de la pantalla o de una base de datos o de cualquier otra fuente. 
Y como ejemplo de operación podría calcular sus años de vida invocando al método:
Vida(Platon.AñoNacimiento, Platon.AñoDefuncion);

Como el lector presupondrá todo esto puede llegar a ser muy complicado y no quiero ir mucho más allá pues me meto en territorio farragoso, así que vamos a ir terminando pero no sin ver una propiedad más que da idea de la potencia de definición que proporciona la orientación a objetos. Yo puedo, superando a Platón, construir clases de clases.  Como diría mi hijo pequeño: ¿Cómo te quedas Platón?, ¿en eso no habías pensado, eh?.
 
Supongamos que trabajo en una empresa de software que recibe encargos de otras empresas. Una empresa me encarga una aplicación de ventas que trata básicamente de gestionar clientes y otra me encarga solucionarle el problema de su nómina que trata básicamente de gestionar empleados. Si tengo bien definida una clase persona,  evidentemente con más datos de los que he puesto en párrafos anteriores, puedo reutilizarla para crear nuevas clases, pues al fin y al cabo, todos los clientes y los empleados son personas. Para ello bastaría algo así como:

Clase Empleado es nueva persona;
Atributos
Departamento: caracteres (20);
PuestoTrabajo: caracteres (20);
Categoria: caracteres (15);
SueldoBase: numeroreal;
Antigüedad: entero;
Métodos
Retribución(); /* calcula la retribución mensual de un empleado */
Fin clase
Clase Cliente es nueva persona;
Atributos
Empresa: caracteres (20);
Cargo: caracteres (20);
VentasAnuales: vector [1..12] de numeroreal;
CuentaBancaria: caracteres (15);
Métodos
                Cobros (); /* realiza los cobros a los clientes */
Envíos (); /* programa envíos de productos */
Fin clase

En este caso, la clase empleado heredaría todos los atributos y métodos de la clase persona añadiendo las características propias de un empleado. Y lo mismo pasaría con la clase cliente. De esta manera programaría una sola vez todo aquello que tiene que ver con las personas independientemente de si éstas son empleados o clientes. A esto se le llama reutilización y abarata mucho los proyectos.

Antes hemos hablado de que el trabajo del ingeniero de software pasa por la traducción de la realidad a un lenguaje ejecutable en un ordenador. Ese trabajo resulta más fácil con el paradigma de la orientación a objetos ya que permite describir la realidad de una manera más sencilla, fidedigna y con más potencia semántica que cualquier otra manera que se haya diseñado anteriormente. Acerca la realidad sensible al mundo intangible siguiendo un sistema que en el fondo fue el mismo que concibió Platón hace muchos siglos. Lo que francamente no sé es si los creadores del lenguaje Simula hace 50 años pensaron en las ideas de Platón y Aristóteles cuando concibieron este paradigma pero, de lo que estoy seguro, es que fueron herederos de una milenaria tradición intelectual que tiene su origen en ellos.

Juan Carlos Barajas Martínez
Informático y sociólogo

Notas

  1. La ingeniería de software es la aplicación de un enfoque sistemático, disciplinado y cuantificable al desarrollo, operación, y mantenimiento del software. Según Bohem, es la aplicación práctica del conocimiento científico al diseño y construcción de programas de computadora y a la documentación asociada requerida para desarrollar, operar y mantenerlos. Se conoce también como desarrollo de software o producción de software.
  2. Platón (en griego antiguo: Πλάτων) (Atenas o Egina,1 ca. 427-347 a. C.) fue un filósofo griego seguidor de Sócrates y maestro de Aristóteles. En 387 fundó la Academia, institución que continuaría su marcha a lo largo de más de novecientos años. Su influencia como autor y sistematizador ha sido incalculable en toda la historia de la filosofía, de la que se ha dicho con frecuencia que alcanzó identidad como disciplina gracias a sus trabajos.
  3. Antonio Escohotado Espinosa  (Madrid, 5 de julio de 1941) es un pensador, ensayista y profesor universitario español cuyas obras, si bien centradas principalmente en el derecho, la filosofía y la sociología, han abordado una gran variedad de campos. Obtuvo notoriedad pública por sus investigaciones acerca de las drogas, y son conocidas sus posiciones antiprohibicionistas. El leit motiv de su obra es una afirmación de la libertad como antídoto frente al miedo o las coacciones que empujan al ser humano hacia toda clase de servidumbres. Fue profesor de filosofía en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED.
  4. Aristóteles (en griego antiguo: Ἀριστοτέλης, Aristotélēs; Estagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.) fue un filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente durante más de dos milenios. Aristóteles escribió cerca de 200 tratados (de los cuales solo nos han llegado 31) sobre una enorme variedad de temas, incluyendo lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología. Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles, donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto. Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción, las nociones de categoría, sustancia, acto, potencia y primer motor inmóvil. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas. Aristóteles fue discípulo de Platón y de otros pensadores (como Eudoxo) durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas. Fue maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia. En la última etapa de su vida fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.
  5. Paradigma de la Orientación a objetos
  6. Esta precisión la pongo porque hay dos formas de desarrollar programas, aplicaciones o sistemas de información, a la buena de Dios - algunos cachondos tecnológicos utilizan el eufemismo "code and fix" - o utilizando metodologías de desarrollo. Yo siempre he sido partidario de un desarrollo metodológico por las razones que suelen venir en los libros de ingeniería de software, que son múltiples y ciertas, y por una razón personal: flaco favor haría a la memoria de mi padre y al dinero que se gastó en mi educación y, a la memoria del dinero que me gasté yo cuando mi padre murió, si fuera un auténtico chapuzas y no aplicara técnicas que me garantizan la calidad de los productos que desarrollo. ¡He dicho!.
  7. Simula es un lenguaje de programación orientada a objetos (OOP) de 1962. Fue el primero de este tipo que incluyó el concepto de clase. Varios años después de su desarrollo, casi todos los lenguajes modernos comenzaron a utilizar sus principios de orientación a objetos. Así fue como se popularizaron términos como clases, objetos, instancias, herencia, polimorfismo, etc. Simula 67 fue lanzado oficialmente por sus autores Ole Johan Dahl y Kristen Nygaard en mayo de 1967, en la Conferencia de Trabajo en Lenguajes de Simulación IFIO TC 2, en Lysebu cerca de Oslo
  8. Aquí la palabra ejecutar tiene el sentido de la 6ª acepción del Diccionario de la Real Academia: “6. tr. Inform. Poner en funcionamiento un programa”.
  9. En ciencias de la computación, y análisis numérico, el pseudocódigo (o falso lenguaje) es una descripción de alto nivel compacta e informal1 del principio operativo de un programa informático u otro algoritmo. Utiliza las convenciones estructurales de un lenguaje de programación real, pero está diseñado para la lectura humana en lugar de la lectura mediante máquina, y con independencia de cualquier otro lenguaje de programación. Normalmente, el pseudocódigo omite detalles que no son esenciales para la comprensión humana del algoritmo.

Bibliografía:

Antonio Escohotado Espinosa
Filosofía y Metodología de las Ciencias Sociales
UNED 1989

José María Fouce
La Teoría de las Ideas de Platón

José María Fouce
La metafísica aristotélica: la crítica de la Teoría de las Ideas

Vídeo sobre la Teoría de las Ideas de Platón:






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Platón, Aristóteles y la Orientación a Objetos by Juan Carlos Barajas Martínez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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El Algoritmo del Museo Británico

La sala de lectura del Museo Británico según el gran dibujante belga Edgar P. Jacobs 



Nuestros recuerdos eran traidores y marchitos
Edgar Allan Poe, Ulalume

Tiene razón Poe, no hay nada más traidor que un recuerdo. Hay algunos tremendamente fuertes y muy lejanos en el tiempo que te parecen ciertos y a lo mejor son producto de tu imaginación, tengo muchos recuerdos de la infancia que pertenecen a esta categoría. Otros en cambio, son próximos en el tiempo pero débiles y te parecen propios de tu imaginación y sin embargo son reales. En todo caso, los recuerdos son flores marchitas en nuestra mente.

Tengo un recuerdo sobre el Museo Británico muy fuerte y, sin embargo, lo recuerdo en una atmosfera tan onírica que me parece producto de mi imaginación. Corría la primavera del año de 1976, Semana Santa, y yo andaba por Londres con el sexto de bachillerato del Colegio Salesiano San Rafael de Elche.

Me recuperaba de la emoción de la visita del museo, con tantas obras que había visto en las fotos de mi libro de texto de historia del arte, como el código de Hamurabi (1) o la piedra Rosseta por poner dos ejemplos. También me recuperaba de mi hambre adolescente y canina, estaba en la cantina del semisótano, hasta recuerdo que me estaba comiendo un “roast beef sandwich” que me estaba sabiendo a gloria - aunque claro puede ser invento de mi imaginación – y una “Pepsi(2). Cuando terminé llevé mi bandeja a un aparador de la pared y caí en la cuenta de una puerta de cristal, cerrada por una cadena y un candado. Me acerqué a mirar y vi algo maravilloso.

Era una biblioteca, una enorme sala de lectura circular, con una magnífica cúpula, con anaqueles llenos de libros hasta el comienzo de la cúpula y con pupitres para que los lectores se sentaran a leer dispuestos de forma radial, en el centro un mostrador de forma circular servía para que los bibliotecarios pudieran atender a los lectores. Nunca en mis dieciséis años de vida había visto nada igual.

Salí de la cantina corriendo y busque la puerta de aquel templo del saber, la encontré y la traspasé, pero no mucho, me quedé unos pasos más allá, boquiabierto, asombrado, supongo que con los ojos bien abiertos, intentando quedarme con el mayor número de detalles e incapaz de avanzar por si me pedían algún carné o alguna autorización y me echaban.

No sé cuanto tiempo estuve así, mirándolo todo, pudo ser un minuto o quince, me despertó de mi ensoñación un compañero que me dijo: “joer Barajas todos te estamos buscando, que el Danone  dice que nos vamos” y, con mucha pena, le seguí hasta donde estaba el resto de la clase, con el “Danone” – mote por el que era conocido el  director del colegio – a la cabeza (3).

La sala de lectura en la actualidad

Pocos años después, cuando estudiaba informática en la Universidad Politécnica de Madrid, oí hablar del algoritmo del Museo Británico que, como veremos más adelante tiene que ver con aquella magnífica biblioteca, y me retrotrajo al momento asombroso en que la descubrí desde la cantina del semisótano del museo.

Un algoritmo (4), como dice el diccionario de la Real Academia, es un conjunto ordenado y finito de operaciones que permiten resolver un problema. Si es finito, ordenado y constituido por operaciones concretas, puede ser realizado por una persona, o bien, se puede diseñar un programa de ordenador que lo lleve a cabo.

El concepto que hay detrás del algoritmo del Museo Británico es un procedimiento que consiste en generar todas las soluciones posibles a un determinado problema partiendo desde las más pequeñas o sencillas hasta las más complicadas y con más operaciones. Es un procedimiento iterativo que consiste en probar cada solución alternativa y si no funciona continuar con la siguiente así hasta que encuentras una solución que resuelve el problema (5).

El algoritmo del Museo Británico se refiere a una técnica conceptual no a una técnica que pueda ser llevada a la práctica, pues el número de veces que habría repetir el procedimiento sería enorme. En teoría, con tiempo suficiente, se lograría encontrar la solución óptima. Pero ese tiempo suficiente tendería a ser infinito, con lo que el algoritmo es intratable computacionalmente. Se utiliza mucho para desechar soluciones costosas, se dice “esa solución es como aplicar el algoritmo del Museo Británico”, con eso esta todo dicho, hay que buscar otra manera de hacer las cosas.

De hecho, Newell, Shaw y Simon (6) – los autores que formularon el algoritmo en 1958 – dejaron escrito: “Ya que les parecía que era tan razonable como colocar monos delante de máquinas de escribir para reproducir todos los libros de la biblioteca del Museo Británico”. Y de ahí le viene el nombre.

La idea es que el algoritmo en cuestión es como sentar un grupo de monos delante de máquinas de escribir, si tienen todo el tiempo del mundo, llegarán a escribir todos los libros que vi cuando era joven en aquella sala circular del Británico. Pero claro, ¿cuanto texto ininteligible producirían?.

No es la primera vez que en la historia de las matemáticas se utiliza el símil de los monos delante de máquinas de escribir para expresar una idea muy parecida. El matemático francés Émile Borel, en 1913, en su libro “Mécanique Statistique et Irréversibilité” usó la metáfora de los monos para ilustrar la magnitud de un acontecimiento extraordinariamente improbable. De hecho esa idea desembocó – y no es cachondeo - en el Teorema del Mono Infinito que afirma que un mono pulsando teclas al azar sobre un teclado durante un período de tiempo infinito “casi seguramente” (7) podrá escribir cualquier libro que se halle en la Biblioteca Nacional de Francia. Como podéis observar cada uno arrima su formulación a su biblioteca nacional. Por cierto este teorema es serio y tiene demostración.

En cualquier caso, tanto la formulación anglosajona – que se refiere más a la búsqueda de una solución computacional a un problema – como la formulación francesa – que se refiere a un teorema de la teoría de la medida – se basan en la misma idea: con tiempo infinito, de manera aleatoria, se puede conseguir cualquier cosa.

Y es ahí donde yo quería llegar. A mi me da que la Naturaleza en su desarrollo emplea el algoritmo del Museo Británico. Al parecer, si hacemos caso de la teoría cosmológica que más cuadra con la observación científica y las matemáticas aplicadas a la física – es decir la teoría del Big Bang -, todo comenzó hace 13.700 millones de años – aproximadamente mil millones arriba o abajo - a partir de una singularidad espaciotemporal de densidad infinita, a la que el dedo creador del demiurgo puso en expansión, y desde entonces se expande.

El caso es que vamos desde formas más simples y mayor orden cósmico a formas más complejas y mayor desorden cósmico. Aquí la cuestión del orden no tiene un sentido peyorativo ni moral pues no estamos pensando en orden público u orden social, estamos hablando de orden físico, de entropía (8). El Universo se autodefine combinando soluciones que, unas funcionan y siguen en su evolución, y otras que son caminos cerrados y se extinguen.

Cierto que el Universo no ha dispuesto de un tiempo infinito, sólo de 13.700 millones de años, pero no está mal el ratito, sobre todo si lo comparamos con la vida media de una persona.

Pareciera que el buen Dios puso al mono infinito del teorema a teclear sobre una galáctica máquina de escribir a redactar la historia del Universo y después se retiró a observarnos desde una dimensión a la que nosotros no tenemos acceso, si no es – como todo el mundo sabe – por medio de la oración. Eso si, existen restricciones en la aleatoriedad, deben cumplirse las leyes naturales y existe causalidad en la evolución hasta que se llega al final de uno de los caminos posibles.

Así que cuando los pobres humanos miramos una flor y la vemos tan bella, nos sentimos conmovidos, al menos los que hemos nacido con sensibilidad, y elogiamos a la Creación por haber llegado a hilar tan fino en el brocado de la vida. Pero si pensamos en todas las pruebas y errores realizados en estos últimos 13.700 millones de años hasta llegar a la flor la cosa pierde romanticismo y no dejas de pensar que así se las ponían a Felipe II (9).

En dónde mejor se puede apreciar lo que quiero decir está descrito en los últimos tramos de la historia del Universo, cuando el Sol – no olvidemos que es una estrella de tercera generación y que las galaxias ya habían dado muchas vueltas para cuando nació – se montó el chiringuito del Sistema Solar y entró en ignición, dando luz y calor al tercer planeta.

Y en ese astro pequeño, inocente y azul, durante años y años, se hicieron continuos experimentos – el mono seguía dándole a la tecla – con sustancias orgánicas y todo tipo de catalizadores hasta que, ¡puf!, apareció la primera célula capaz de crecer, reproducirse y morir, y desde entonces todo fue rodado. De las células simples a los organismos pluricelulares, de ahí a moluscos gigantes con aspecto de escudo normando, los peces teleósteos, los anfibios con forma de pez, los reptiles con forma de anfibio, los dinosaurios “espilberguianos”, los mamíferos entrañables y peludos, y todas las demás criaturas de la Creación.

Los humanos tendemos a pensar que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y, por tanto, todo estuvo organizado desde el principio en espera de que llegáramos nosotros. De hecho pensamos en un desarrollo lineal cuando la naturaleza ha usado una estructura en árbol y nosotros salimos de una de sus innúmeras ramas. No sé si Dios se basó en Él mismo para nuestro diseño, bajando el nivel de las especificaciones claro está, de lo que si estoy seguro es que hasta nuestra aparición no se siguió una línea maestra sino que de la máquina de escribir surgió un reglón con sentido, o bien, quizás seamos un renglón torcido, en cualquier caso somos unos de los infinitos renglones escritos.

Una de las cosas que nos distinguen a los humanos del resto de los seres vivos conocidos es nuestra capacidad para desarrollar una cosa que llamamos cultura. La cultura es un conjunto de conocimientos que permiten a las sociedades adaptarse al medio en el que viven con la utilización de todo un arsenal de medios materiales e instrumentos muy diversos que permite a las personas elevarse por encima de las posibilidades originarias fijadas por la lógica natural. Mediante la cultura los humanos recreamos un ambiente propio, que nos proporciona una gran autonomía sobre la naturaleza, con la cultura nos separamos de nuestra propia evolución, aunque a su vez – y paradójicamente – quedamos atrapados por la nueva lógica de nuestra obra histórica. Como dice el sociólogo español José Félix Tezanos, el ser humano es al tiempo artífice y esclavo de sus creaciones culturales.

Con el invento de la cultura las personas intentamos  rebelarnos contra la naturaleza, seguir nuestro propio camino para resolver nuestros problemas y en un momento dado empezamos a pensar – allá por los tiempos de Bacon y Galileo (10) - que éramos lo suficientemente fuertes como para dominarla, explotarla y someterla.

De esta manera, siguiendo nuestra lógica cultural, cuando resolvemos un problema concreto, no aplicamos el algoritmo del Museo Británico, no disponemos de tiempo infinito – la esperanza de vida en el planeta Tierra es de 69,6 años (11) -, no ponemos una hoja de papel en nuestra máquina y empezamos a teclear sin tino, sino que - cuando hacemos las cosas bien porque de cuando las hacemos mal más vale no hablar - estudiamos los problemas, los analizamos, los sintetizamos y parimos la mejor solución que encontramos.

Y así buscamos siempre la solución menos costosa, la que menos esfuerzo requiere, buscamos maximizar y minimizar según el caso, optimizar según las circunstancias. Pero, al hacer las cosas de esta manera y no poder hacerlas de otro modo, perdemos la visión que la Naturaleza tiene de las cosas, perdemos la perspectiva completa, holística, de cada cosa en función de todas las demás del Universo y claro, producimos los efectos colaterales.

Creamos el motor de combustión interna, magnífico para desplazarnos a velocidades muy superiores de las que podemos alcanzar con las características físicas que la Naturaleza nos dotó, pero contaminamos el aire. Curamos con un medicamento un tumor pero fastidiamos al hígado. Y, al contrario, buscamos un sustituto del marfil y encontramos el celuloide, buscamos algo para criar bacterias y descubrimos la penicilina que las mata, buscamos las Indias y encontramos las Américas (12). Creamos un motón de efectos no deseados, no como la Naturaleza que tardará millones de años pero encuentra la manera de criar bacterias o de matarlas de forma natural, y lo hace como nadie.

Quizás por eso lo natural tiene tanto prestigio en nuestra sociedad. En la publicidad, por poner un ejemplo, hasta el producto más artificial está elaborado de forma natural. De esta manera, los cosméticos, los medicamentos, la comida preparada, que tienen detrás complejos procesos de elaboración, se convierten en productos naturales. Sospecho que los publicistas, de manera inconsciente, intuyen que detrás de lo natural está el poderoso algoritmo del Museo Británico y saben que eso vende.

El caso es que vamos tirando, pero no sé por cuanto tiempo, Dios dirá. Le hemos ganado y le ganaremos miles de batallas a la Naturaleza, pero al final nos extinguiremos, ya veremos cómo, ya se apuntan maneras. Un buen día la Naturaleza cerrará nuestro experimento y el mono seguirá escribiendo como si nada.

Al final el buen Dios tenía razón, más sabe por viejo que por dios, hubiera sido un error poner a un hombre infinito delante de la máquina de escribir, hubiera querido escribir cosas con sentido desde el principio. El Universo ya habría colapsado hace tiempo. Un fanático religioso a los mandos de la máquina universal habría construido planetas como catedrales; un ingeniero, galaxias cuadradas que son más fáciles de guardar en un refrigerador y un banquero, ¿qué planeta tendríamos si escribiera los renglones torcidos un banquero?, ¡coño!, ¿a ver si Dios quitó en algún momento al mono y puso a un banquero?.


Juan Carlos Barajas Martínez
Sociólogo



(1)    Luego descubrí que el código de Hamurabi era una copia, que el original está en el Museo del Louvre
(2)    Tengo un fuerte recuerdo de aquel rosbif pues no estaba comiendo muy bien desde mi llegada a Londres. En cuanto a la Pepsi, tengo que decir que estaba cabreado porque yo he sido siempre más de Coca Cola y no había manera de encontrar un sitio en el que me la vendieran.
(3)    El “Danone” era el mote del director del colegio, D. José Luis Mélida creo que se llamaba, sacerdote salesiano, se le llamaba el Danone por el yogur de está marca y porque según la mayoría del alumnado tenía mala leche. Tenía la costumbre de dar palmetazos en la espalda cuando se enfadaba con alguien y al tiempo que daba el golpe gritaba: “¡hermanito!”. Era un tipo alto y fuerte, norteño y daba un poco de miedo. Yo lo recuerdo como un buen profesor pero hay personas que guardan malos recuerdos de él.
(4)    Según el DRAE, la palabra algoritmo viene latín tardío “algobarismus”, y este del árabe clásico “hisabu igubarq”que significa cálculo mediante cifras arábigas. Según otras fuentes, la palabra algoritmo vendría del matemático persa Al-Juarismi versado en álgebra e introductor de los números árabes en nuestra vida.
(5)    La formulación del algoritmo del Museo Británico podría ser la siguiente: Generar todos los posibles códigos fuente de la longitud de un carácter. Para cada uno, comprobar para ver si se soluciona el problema. Si no es así, generar y comprobar todos los programas de dos caracteres, tres caracteres, Hasta que se encuentre un programa que solucione el problema. Conceptualmente, este algoritmo encuentra el programa más pequeño que resuelve el problema, pero en la práctica tiende a tomar una cantidad inaceptable de tiempo (más que la vida del universo, en muchos casos). (Fuente Wikipedia en inglés)
(6)    Herbert Simon, fue un auténtico personaje, economista, politólogo, teórico de las ciencias sociales y especialista en inteligencia artificial, premio Nobel de Economía en 1978 y premio Turing en 1975, curriculum impresionante con múltiples aportaciones en múltiples disciplinas científicas distintas. Para más información pulsad aquí.
Allen Newell fue un investigador en informática, inteligencia artificial y psicología cognitiva en la corporación RAND y en la escuela de informática de Carnegie Mellon, para más información pulsad aquí.
John Cilfford Shaw, informático y especialista en inteligencia artificial en Carnegie Mellon, para más información pulsad aquí.
(7)    “Casi seguramente” es un término matemático para expresar certeza dentro de un conjunto de valores que cumplen una propiedad, pero que no existe dicha certeza fuera del conjunto. No es que lo entienda muy bien pero aquí os pongo el enlace de la Wikipedia en francés por si queréis ampliar pulsad aquí y dentro ir a “presque sûrement”.
(8)    En termodinámica, la entropía (simbolizada como S) es una magnitud física que, mediante cálculo, permite determinar la parte de la energía que no puede utilizarse para producir trabajo. Coloquialmente, suele considerarse que la entropía es el desorden de un sistema, es decir, su grado de homogeneidad. La segunda Ley de la Termodinámica dice: la cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse en el tiempo.
(9)    Por si esta frase coloquial no se usa en Latinoamérica, “A si se las ponían a” seguido del nombre de un monarca, que suele ser Felipe II, casi todos los Carlos (I, III, IV y V), y Fernando VII, viene a significar que cuando se es poderoso todo son facilidades. El origen más serio de la frase, según el académico José María Iribarren de la Real Academia de la Lengua y de la Real Academia de la Historia, es el siguiente: Fernando VII era un gran aficionado al billar, y no por ello buen jugador, pese a que consumía muchas horas taco en ristre. Sus colaboradores más directos sabían de la incurable egolatría regia y aprovechaban los 'descuidos' del monarca para recolocar las bolas en una disposición más sencilla para el 'lucimiento' del monarca. Éste, aparentemente ajeno a la maniobra, se dedicaba a rematar la faena con el aplauso de los pelotas de turno.
(10)    Me refiero a Francis Bacon (1561-1626) y Galileo Galilei (1564-1642) por sus aportaciones al concepto moderno de ciencia y al método científico.
(11)    Según datos del Banco Mundial
(12)    Al hecho afortunado de ir buscando una cosa y descubrir o encontrarse con otra se le conoce como serendipia. No es voz admitida por el DRAE.

Bibliografía:

La explicación sociológica
Una introducción a la sociología
2ª Edición
José Félix Tezanos
UNED
Madrid 1998

Apuntes de clase de Teoría de la Programación y Algoritmica que todavía conservo.

Wikipedia en español, inglés y francés.

El porqué de los dichos
11ª edición
José María Iribarren
Gobierno de Navarra
Pamplona 1998